ESTEBAN RAFELE: Como dos caras de una misma moneda
Es periodista y realizó una investigación muy exhaustiva acerca de Nicolás Caputo , la que publicó en su libro “El otro yo”. Acerca de esta obra que comparte con Noelia Barral, Rafele explicó cómo se fue hilvanando una historia desde la infancia de ambos personajes (Mauricio Macri y Nicolás Caputo) que resultan “como dos caras de una misma moneda”.
Por Matías Russo.
¿Qué nos podés contar acerca de este trabajo, sobre Caputo, una persona de la que ya se habla muy poco en los Medios?
Se habló bastante de él al inicio de la gestión, cuando estábamos todos acomodándonos a la era Macri y al nuevo círculo que rodea al presidente. En ese círculo hay varias figuras preponderantes, están los amigos de la vida y Marcos Peña como figura ascendente y en ese contexto Nicolás Caputo se convierte en una persona que a nuestro juicio es clave para entender el armado político de Macri, porque atraviesa toda la construcción de lo que es hoy Cambiemos.
Fue compañero de Mauricio Macri desde la Primaria (colegio Newman), es la persona con la cual Macri funda su primera empresa, radicada en Tierra del Fuego que hasta el día de hoy sigue siendo en parte de la familia Caputo, porque los Macri ya salieron hace más de 20 años. Sus caminos siguen juntos, Caputo es la persona que lleva el dinero para pagar el rescate cuando secuestran a Mauricio Macri.
Es una anécdota que está en varios portales ¿el que pone 6 millones de dólares es Caputo?.
En realidad lo pone Franco y el que lleva el dinero en un auto alquilado es el chofer de los Macri con Niki Caputo. Y siguiendo con esto, Caputo acompaña a Macri durante toda la gestión al frente de Boca ; es uno de los que pone plata para traer jugadores, después cuando Macri sigue a la política la persona que empieza a hacer el armado político del PRO, él dice que sin saber nada de política al principio ambos empezaron a buscar gente y termina siendo lo que hoy es el armado de característica nacional, con lo cual es una carrera bastante ascendente y junta y que tiene distintas alas, porque tenemos la construcción política, los negocios que están vinculados a la política, el ascenso de Niki Caputo como contratista de la Ciudad de Buenos Aires, que después se replica en distintos términos pero termina habiendo algo de eso a nivel nacional, porque él empieza a dedicarse más a energía y menos a construcción. Al día de hoy sigue siendo una persona de muchísima influencia en la órbita de Macri.
¿En qué momento empezaste la investigación?
A comienzos de 2016 con Noelia Barral, coautora del libro .Estuvimos un año investigándolos. Ahí nos dimos cuenta de que la relación era mucho más compleja, que Caputo es encargado de negocios en una sociedad de dos, y es más compleja la relación porque está presente en la política, los negocios y hasta en la vida familiar. Son muy amigos, vacacionan juntos. Por eso el libro se llama el “El otro yo”. Porque varios funcionarios de Macri lo definieron como dos caras de una misma moneda. Fue bastante compleja la investigación y creemos que cuenta el perfil de este personaje del que se sabe menos de lo que debería saberse en función de la importancia.
¿Por qué eligieron este personaje?
En realidad esto empezó por Martín, que es el editor del libro que nos propone hacer una investigación y termina que contar a Caputo era contar una parte de Macri que no se conocía. La idea era contar esta nueva fase del capitalismo de amigos, donde cada gobierno que asume tiene sus empresarios de confianza que de otra manera terminan siendo favorecidos por el gobierno de turno. Después vimos que la relación fue muy compleja e incluye negocios millonarios.
¿En algún momento sintieron presión o temor al estar investigando a alguien de mucho poder?
No, sí hubo algunas situaciones medio raras, no suspicacia, pero lo contamos en el libro que cuando comenzamos a investigar a Caputo, lo primero que queremos es ir a lo que pensamos a la parte de color de la historia, la escuela, en el colegio Newman, desde donde llaman a la Casa Rosada en lugar de llamarnos a nosotros, y de La Rosada nos llaman para sostener una reunión. Fue una puerta de entrada a La Rosada “rara”. Había una preocupación de hablar.
¿Se los buscó desalentar?
Tuvimos reuniones con funcionarios. Se dieron cuenta que era un laburo bastante profesional, después no hubo situaciones de apriete sí mucho off de record, de nadie (funcionarios, empresarios) quisieron hablar de Nicolás Caputo y sobre su relación con el gobierno.
¿Quedo ahí algo para hacer otro libro?
Hay que ver qué pasará en estos 4 años y si hay una reválida, ver qué pasa en 8. Hay muchas historias que van apareciendo. Ya tuvimos un nuevo capítulo sobre una empresa vinculada a Marcos Peña que es uno de los principales beneficiarios de una licitación para la luminaria pública de distintos municipios de la provincia que se financia con fondos del Ministerio de Energía. Este conflicto de intereses aparece todo el tiempo, así aparecen nueva historias para desarrollar.
¿Si comparamos a Caputo con Báez, De Vido, etc. en que situación se encontraría?
Creo que aparece siempre la comparación con Báez y la verdad no tienen nada que ver uno con el otro, primero porque Báez no era un empresario portentoso antes del kirchnerismo. Hizo su fortuna vinculada al Estado, de hecho existe la sospecha de que en realidad era un testaferro de los K. En el caso de Caputo es otra relación. Es un millonario desde antes de llegar su amigo al gobierno, es una sociedad política donde hay dos personas iguales, una construcción político-económica de varias décadas. Caputo no necesita de Macri para ser millonario, ya lo era y va a seguir siendo.
¿En cuanto a la legitimidad de las obras que se adjudica?
Caputo fue muy beneficiado con la obra pública de la CABA sobre todo en los últimos 4 años de gestión de Macri, con una subsidiaria que hacia mantenimientos del metrobus, escuelas, espacios públicos, etc. Ahí hay una relación directa, los contratos de esta gente se multiplicaron. Coincide con una merma en la Constructora privada de Caputo que cae mucho y empiezan a tener preponderancia estos negocios que tenia con la Ciudad de Buenos Aires. Hay otras cuestiones que no son tan directas, sospechas de conflicto de intereses, contactos y demás y en estos dos últimos años Caputo Constructora no participa en licitaciones de obra pública nacional pero si empieza a jugar Caputo en la Energía el gran negocio, es socio de una de las energéticas más grandes del país. Ese es el negocio más auditado por los Medios. De hecho acaba de vender su constructora porque está muy en el ojo de la tormenta y no puede hacer obra pública. Sentía que estaba muy expuesto. La vendió a gran precio.
¿Qué parte del libro elegirías para marcar la esencia de la obra?
Algo de lo que no hablamos: primero el colegio Newman. Ahí contamos muchas cosas. Y algo que sale de allí de ese colegio es la defensa corporativa a Triaca. Por otro lado hay una parte que habla de lo que significa Caputo a nivel no solo empresarial sino político. Fue el principal gestor de la plata para la campaña presidencial de Macri. Es algo que ayuda a comprender lo involucrado que esta Caputo en el armado político, y explica que es más que un empresario amigo de Macri.



