ERNESTO MATTOS: Un 2018 con más ajuste económico e inflación
El economista e investigador de la UBA, Ernesto Mattos ofrece a la audiencia de Comunas AM, su mirada sobre la economía de cara al año que comenzó, con un dólar superando los 20 pesos y un costo de vida cada vez más alto, y auguró un año de conflicto en la negociación paritaria.
Por Matías Russo
¿Cuál es tu opinión acerca de lo que sucede y por qué está pasando esto?
Para hacerlo sintético digamos que la economía actual, no ha salido del ahorro dólar, millones de personas compran dólares en su mayoría varones, y justamente ninguna de las medidas que se ha tomado ha logrado desincentivar la motivación, porque no se han creado los instrumentos necesarios para el ahorro y los que se han creado han transferido el riesgo que corrían los bancos al dar los prestamos, los han transferido a las personas (créditos UVA)
En ese contexto vos tenés que tus ahorros no van a poder mantener el valor que tenían junto a la devaluación que está experimentando la economía y que la tuvo en momentos en los cuales los sectores exportadores descontaban que hubiera devaluación ya que los precios internacionales de los commodities no habían variado demasiado, habían crecido pero no tanto como lo esperado.
A eso tenés la conjunción de un tipo de cambio que en los últimos 6 meses de 2017 se mantuvo estable, eso favoreció a los importadores para darles una previsión a futuro por lo menos de 6 meses, y obviamente a los financistas. Entonces tenes estos sectores pujando en esta problemática de para dónde va el tipo de cambio, pero no es todo el problema, porque si no caeríamos en la falacia de que hay un problema de atraso cambiario y por eso es que no vendemos al mundo. No es ese el problema primordial, es que producimos caro, producto del aumento de los colegios públicos, no porque el tipo de cambio esté atrasado, que eso sería otro problema. Se juntan los dos problemas.
Hoy tenés producción con aumento en electricidad, agua, luz, peaje y todo eso va sumando al costo y por eso vemos que en ninguna de las predicciones que tuvo el Banco Central, pudo acertar, cosa que reconoció el presidente del BC, lo que pasa ,dijo es que “la culpa fue haber subestimado el impacto de los precios regulados”, que son (agua, luz, gas, peaje, transporte) todo ese combo de servicios públicos que da el Estado los maneja el Ejecutivo porque es el que diseña el presupuesto y en el 2018 y en el último que se aprobó en el Congreso hay un recorte en los subsidios económicos que son esos precios regulados.
Ese recorte va a implicar un año con inflación alta de vuelta. O sea, el problema de inflación en la Argentina no es de emisión, es de ajuste económico que implica una transferencia de recursos del salario de los trabajadores hacia las empresas que brindan los servicios públicos.
El presidente del Banco Nación, González Fraga, dijo que esta bastante cómodo con un dólar alrededor de 20 pesos. ¿Cuando hablamos de comodidad, quién es el que está cómodo y quién no?
En ese caso si uno saca los cálculos, creo que el 75 % de los que tiene en ahorros el Ministro de Economía está en el exterior, así que imaginate que un salto de 17 pesos a casi 21 es una valoración de ese poder en dólares que está en el exterior que vuelve a la Argentina con una diferencia porcentual bastante importante y eso le permite comprar o no negocios a las grandes empresas, pero en chiquito, comprar o no departamentos, por eso han tratado de sacar esta especie de línea de créditos hipotecarios para jovenes entre 18 y 35 años, pero apunta a que vos te compres un mono ambiente o dos ambientes fuera de las zonas exclusivas como Palermo o Recoleta. Ahí están incentivando comprar departamentos chicos y que a futuro si uno piensa en la familia no es lo apropiado para vivir, porque vivirían hacinados.
También González Fraga dijo que pese al aumento del dólar entiende que no se va a trasladar a precios…
No sé si se acuerdan que Prat Gay dijo que los precios se iban a retrotraer a noviembre. Una de las promesas, nunca sucedió. Esto es lo mismo. Dijo que el efecto inflación ya estaba descontado, y devaluaron. Cualquiera que es economista o estudiante de la carrera sabe que cualquier devaluación se transfiere automáticamente a precio por el efecto de que los importadores tienen un dólar más caro para comprar y para cubrir esa pérdida, si pueden transferirla al mayorista, y éste si no la absorbe, la transfiere al comercio minorista o supermercado. En esa suerte de último eslabón, el consumidor termina pagando el aumento de los precios.
Más allá de la devaluación que afecta en los precios ¿Qué rol juega la especulación en este caso de parte de comerciantes y empresarios?
Toda, teniendo en cuenta que un comerciante, por esta falta de instrumento de ahorro termina especulando con la mercancía que tiene, porque el tipo de cambio está creciendo y ahí es el efecto, porque como precisa ahorrar, lo que vende semana a semana ya no le permite comprar la misma cantidad de dólares.Todo sigue siendo el problema del ahorro en dólar.
Resumiendo sobre el tema y consultado sobre si se puede pensar en una Argentina que no tenga el dólar como su principal forma de ahorro. Mattos dijo consideró:
“ el negocio sigue siendo la especulación sobre el consumo, prestar a un 85 % como lo están haciendo a las cooperativas del campo y con eso si uno ve las carteras de los bancos, casi el 80% son préstamos al consumo. Van generando pérdida de poder adquisitivo. Ir a la paritaria y pensar que un 15 % va a recomponer lo que se perdió el año pasado, que terminamos casi arriba de un 25 %, la verdad es que va a ser un año de conflicto porque la paritaria se toma por año vencido no por el que viene.
La paritaria no puede ser de menos del 25 %. Ese es el planteo que están haciendo distintos gremios o poner la clausula gatillo que es la otra opción.
¿Cómo crees que terminará resolviéndose el tema con los gremios considerando que tiene que ser por arriba del 25 % para poder recuperar algo de lo perdido el año pasado?
Ahí es un tema, porque los gremios responden a las bases y están presionando, también falta un poco de debate sobre el tema que debía tenerse más en cuenta en los Medios, que es por el año que pasó la paritaria y no por el que viene que es lo que está planteando el Gobierno y eso es un error. Varios sindicalistas ya aclararon por lo menos que es por el año que pasó.
En ese plano ya los sindicatos están sufriendo la cantidad de despidos que están teniendo no solo el sector privado, también el estatal y me parece que seguir un tercer año con pérdida de poder adquisitivo cuando ya se ha perdido un 5% del salario, va a implicar que los sectores de trabajadores tengan que decidir lo que planteó de forma futurológica Prat Gay “que los trabajadores piensan en salario o en el trabajo que tienen que cuidar” y por algún lado va a pasar la resignación. Estamos en esa situación también planteada por el senador Bullrich que es de incertidumbre.
¿En síntesis, cómo va a ser este año en comparación con el pasado?
Este año está presupuestado por el gobierno tener otro déficit comercial, así que calcularemos otros 8 mil millones de dólares. Lo que va a superar las importaciones a las exportaciones, continuará el endeudamiento.
Me parece que el gobierno va a hacer jugada rápida para tratar de hacerse de dólares. Esos dólares generan intereses, la pregunta es quién va pagar eso cuando empiecen los vencimientos, y lo otro es que generar esta suerte de déficit comercial donde las importaciones superan a las exportaciones, es no tener industria.
Un producto importado es ciencia y tecnología desde otro país. Entonces ahora cierra más el circulo: ¿para qué querés un INTI, un SENASA, si alimentos están entrando al país… entonces también va a empezar a pegar un poco en el presupuesto universitario porque para qué querés formar profesionales si no tenés industrias. Todo está empezando a tener sus primeros impactos que ubica a la Argentina en la producción nada más de materia prima, sin, casi poca, o nula industrialización, que no va a pasar ni por los metales ni la siderurgia, va a pasar por los alimentos, que el sector segundo que más dólares genera en el país. Ahí tenes a Funes de Rioja, Arcor, Molino, Ledesma, todos estos grupos económicos que tuvieron fuerte vinculación con la UIA y con la dictadura cívico militar de los ’70.
¿El contexto internacional con lo que sucedió en Wall Street influye en la Argentina?
Sí, obvio porque esa es la otra parte del paralelismo económico que estamos viviendo. Esto es muy parecido y tal vez a lo que pasó en el ’94. Economía desregulada y el impacto del tequila pegó muy fuerte, a raíz del problema en Méjico. Acá tenés aumento de tasa de intereses y muchos que habían comprado acciones de otras empresas para controlarlas, lo habían hecho a una tasa de casi 0 %, y con una tasa que está subiendo al 3 % prefieren liquidar esas acciones, pagar sus deudas y quedarse con remanente para ver si vuelven a W.St y se quedan ahí con una tasa más alta y en dólares. Es el gran negocio que está pasando a nivel mundial.
El tema es que estamos con una economía desregulada, por ahora sigue habiendo fuga de capitales, transferencias al exterior, pero tenés aún un Banco central con 62 mil millones de dólares. Hay que ver si eso te soporta una corrida, si es que sigue subiendo la tasa de interés norteamericana. Lo que están diciendo es que va a continuar la política gradual de suba de tasa de interés y absorber todos los capitales en el mundo, porque necesitan tener una economía robusta en inversiones y la única manera que reconocen los republicanos es ésa.



