DESPIDOS Y PLAN DE LUCHA: Conflicto en el Banco Hipotecario: Palazzo pidió la intervención del embajador de Israel y apuntó contra Elsztain

La pulseada que mantiene la Asociación Bancaria contra las autoridades del Banco Hipotecario S.A. se profundizó esta semana y adquirió un inédito capítulo geopolítico. El secretario general del sindicato, Sergio Omar Palazzo, envió una carta oficial al Embajador del Estado de Israel en la Argentina, Eyal Sela, con el objetivo de solicitar su «personal intervención» frente al plan de achique, cierres de sucursales y cesantías que la conducción del banco ejecuta en todo el país.

La misiva diplomática, formalizada a través de un correo electrónico institucional de la Secretaría General del gremio, apunta de manera directa contra la máxima figura de la entidad financiera, el empresario Eduardo Elsztain. La Bancaria argumenta que, dada la preeminencia de Elsztain como un «miembro destacado de la comunidad israelita en la Argentina» y los estrechos lazos societarios e institucionales que mantiene con dicha delegación extranjera, la mediación del embajador resulta una vía necesaria para reparar el grave daño infligido a los trabajadores de la actividad.
Denuncia por «afán de lucro» y falta de responsabilidad social
En los fundamentos de la misiva dirigida a la sede diplomática ubicada en la Avenida de Mayo, Palazzo criticó con duros términos la política corporativa del grupo controlante del Hipotecario: «Con total insensibilidad hacia las personas, la empresa que conduce el Sr. Elsztain ha dispuesto así, sin más, la eliminación de fuentes de trabajo no obstante el hecho que el Banco Hipotecario está en una buena situación económica», denunció el gremialista que también es diputado nacional.

Para la conducción del gremio, la firma «privilegió un fuerte afán de lucro», sacrificando las nociones más elementales de responsabilidad social empresaria tanto hacia su plantilla de personal como hacia las comunidades regionales que quedan desamparadas por el retiro de las ventanillas físicas. Palazzo remarcó ante el embajador Sela que cada puesto destruido atenta contra el «ingreso alimentario» de los trabajadores bancarios, un derecho básico que el gemio no está dispuesto a entregar en la actual coyuntura económica.
El trasfondo del conflicto: el paro nacional de mayo y los «aprietes» en el interior
La carta de La Bancaria al embajador israelí surge como la continuidad de un conflicto que ya paralizó el sistema financiero el pasado 13 de mayo. Bajo el lema «¡Basta de cierres y despidos!», el sindicato ejecutó en aquella oportunidad una huelga nacional que afectó la atención al público durante las últimas tres horas de la jornada laboral.

Aquella medida de fuerza unificó el reclamo del Banco Hipotecario con el del Banco Central de la República Argentina (BCRA). En la máxima autoridad monetaria, se denunció el desmantelamiento de 12 de las 21 tesorerías regionales del interior profundo del país, una medida que vacía de funciones federales a la entidad y coloca bajo riesgo de despido a un piso mínimo de 32 operarios formales.
En simultáneo, las protestas en las sucursales del Hipotecario expusieron un formato de ajuste por goteo permanente. Las comisiones gremiales internas y las regionales denunciaron que el achique de gastos vino acompañado de persecución laboral. Un reflejo de ello fue el pronunciamiento de la seccional Tucumán, la cual adhirió orgánicamente al cese de actividades denunciando un adverso clima de «aprietes» y presiones de la gerencia hacia el personal en el marco de la reestructuración física de la entidad.
Se profundiza el vaciamiento: presentación formal ante Trabajo por Córdoba y Tucumán
Lejos de una tregua, los cierres de sucursales terminaron por consolidarse. En una nueva presentación radicada este martes ante la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación la Asociación Bancaria amplió formalmente las denuncias administrativas contra el Banco Hipotecario S.A.

El documento, firmado de forma conjunta por Palazzo y el secretario de Acción Gremial Nacional, Gustavo Eduardo Díaz, constató que la empresa procedió al cierre definitivo de las sucursales ubicadas en las capitales de Córdoba y Tucumán.
Los dirigentes alertaron al Gobierno sobre el impacto regional que genera esta retirada: además de dejar en la calle a decenas de bancarios, la medida altera el normal funcionamiento de los sistemas financieros provinciales, dejando un vacío total en el segmento de la banca de crédito hipotecario, una herramienta de financiamiento social que resulta indispensable para la comunidad en general. Por este motivo, el sindicato demandó la urgente fijación de una audiencia con directivos de la firma que cuenten con plenos poderes decisorios para revertir la vulneración de los derechos de sus representados.
La Bancaria ratificó que se mantendrá en estado de alerta y movilización permanente en todas las seccionales del territorio nacional. La conducción del gremio advirtió a las cámaras del sector y a las autoridades nacionales que no tolerarán el avasallamiento de los puestos de trabajo formales ni el desmantelamiento de las dependencias, y anticipan una radicalización de las medidas de fuerza en las sucursales de todo el país si no se resuelve el conflicto.
FUENTE. MUNDO GREMIAL



