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Sociedad

Descubren en Turquía una tumba que podría pertenecer a la familia del rey Midas

Contenía objetos idénticos a los hallados en la legendaria tumba de su padre

Una excavación en el noroeste de Turquía podría cambiar lo que sabemos sobre el poder político en el antiguo reino de Frigia y el legado real del mítico Rey Midas.

En el corazón de Anatolia, muy lejos de la capital tradicional del antiguo reino de Frigia, un túmulo cubierto de vegetación ha revelado secretos que podrían alterar profundamente nuestra comprensión de esta civilización de la Edad del Hierro. Nos referimos al túmulo de Karaağaç, una colina artificial de aspecto modesto que, tras más de una década de excavaciones sistemáticas, ha demostrado esconder una tumba monumental comparable, en riqueza y complejidad, a las conocidas en la necrópolis de Gordion, ciudad asociada al legendario Rey Midas.

El descubrimiento es intrigante por varios motivos, pero uno destaca sobre todos: su ubicación. A más de 160 kilómetros al oeste de Gordion, capital de Frigia, este enterramiento plantea dudas sobre cómo se organizaba el poder en este reino de Asia Menor entre los siglos VIII y VII a.C. Lejos de ser una civilización centralizada y rígidamente controlada desde un único núcleo urbano, como se pensaba, Frigia pudo haber funcionado como una red de centros regionales con autonomía significativa, capaces incluso de enterrar a miembros de su élite con un fasto reservado hasta ahora para la realeza capitalina.

Una tumba de madera, bronce y misterio

El túmulo de Karaağaç se eleva unos ocho metros sobre una loma natural, dominando el paisaje de la región de Bozüyük. Desde su descubrimiento por imágenes satelitales en 2010 —tras detectar daños provocados por saqueadores—, los arqueólogos han trabajado con rigor para documentar su estructura interna y los objetos que contiene.

Lo que encontraron fue más que una simple tumba: una cámara funeraria de madera cuidadosamente ensamblada, rodeada por una compleja arquitectura de piedra y tierra, coronada por una cobertura artificial de considerable tamaño. En su interior, los investigadores desenterraron un conjunto notable de bienes funerarios: vasijas cerámicas finamente trabajadas, recipientes metálicos ornamentados y varios objetos de bronce conocidos como situlas —vasos característicos de contextos aristocráticos en la Europa antigua.

Estos objetos, decorados con escenas que evocan cacerías, procesiones y combates, se habían documentado casi exclusivamente en la “Tumba de Midas” en Gordion, supuestamente perteneciente a su padre, el rey GordiasEl hallazgo de objetos similares en Karaağaç refuerza la hipótesis de que aquí fue enterrado alguien con estrechos vínculos con la familia real frigia. Quizás no un monarca en sí, pero sí un gobernador regional o un noble de alto rango que formaba parte del núcleo dirigente del reino.

También se recuperaron vasijas y jarras elaboradas con arcilla de gran calidad, una de las cuales presentaba una inscripción con un nombre frigio

También se recuperaron vasijas y jarras elaboradas con arcilla de gran calidad, una de las cuales presentaba una inscripción con un nombre frigio. Foto: Bilecik Museum

Además, uno de los recipientes cerámicos hallados llevaba una inscripción con un nombre frigio, lo que aporta una capa adicional de autenticidad y datación: se estima que la tumba fue construida entre los años 740 y 690 a.C., en plena época de Midas.

El Rey Midas: mito, oro y realidad histórica

Para el gran público, el nombre de Midas está inevitablemente ligado a la leyenda del “toque de oro”, ese mito griego que lo retrata como un rey codicioso cuya maldición lo llevó a convertir en oro incluso a su hija. Pero tras ese velo mitológico se esconde un personaje histórico real, cuyas decisiones y alianzas geopolíticas lo posicionaron como uno de los reyes más influyentes de la Anatolia de su tiempo.

Midas gobernó durante una época de gran efervescencia cultural y comercial en el Próximo Oriente. Frigia, situada en un cruce de rutas entre el mundo egeo, el imperio asirio y las culturas del interior anatolio, fue un crisol donde se mezclaron tradiciones locales con influencias orientales. El lujo de sus tumbas —con joyas, mobiliario de madera tallada y tejidos importados— da testimonio de una élite poderosa y rica, que quizás se benefició tanto del comercio como de la diplomacia.

Sin embargo, la tumba de Karaağaç pone sobre la mesa una nueva dimensión del poder frigio: su descentralización. Si este entierro corresponde, como sugieren los indicios, a un noble vinculado a la familia de Midas, entonces la autoridad del rey se habría proyectado sobre un territorio más vasto y diverso de lo que se pensaba. Las élites locales no solo administraban regiones alejadas de la capital, sino que también replicaban los modelos funerarios reales, en una suerte de imitación simbólica del poder central.

El túmulo de Karaağaç se alza sobre una elevación natural del terreno, dominando la llanura circundante desde una altura de más de 30 metros

El túmulo de Karaağaç se alza sobre una elevación natural del terreno, dominando la llanura circundante desde una altura de más de 30 metros. Foto: Bilecik Museum

Karaağaç: un cementerio de tres mil años

Más allá del individuo enterrado en la cámara principal, el túmulo de Karaağaç presenta una historia insólita de reutilización funeraria. Los arqueólogos han identificado restos óseos de distintas épocas, lo que indica que este mismo lugar fue empleado como cementerio durante casi tres mil años. Algunos huesos pertenecen a poblaciones anteriores a la construcción del túmulo, mientras que otros fueron depositados siglos después, cuando la memoria del enterramiento original ya se había desdibujado.

Esta reutilización añade una dimensión casi mística al sitio. Como si el lugar, por alguna razón —topográfica, simbólica o ritual—, hubiera conservado su sacralidad a lo largo de los siglos, atrayendo a distintas generaciones a rendir homenaje a sus muertos en un espacio cargado de significado ancestral.

Entre los objetos hallados en la tumba destacan valiosas piezas de bronce finamente trabajadas, un elemento característico de los enterramientos de la antigua Frigia

Entre los objetos hallados en la tumba destacan valiosas piezas de bronce finamente trabajadas, un elemento característico de los enterramientos de la antigua Frigia. Foto: Bilecik Museum

¿Un regalo regio o una tumba principesca?

No todos los especialistas están convencidos de que la riqueza de la tumba de Karaağaç implique necesariamente un estatus real. Algunos sugieren que los objetos hallados podrían haber sido parte de un sistema de intercambio diplomático entre el rey y las autoridades periféricas: regalos que reforzaban alianzas o recompensaban lealtades. En ese caso, el túmulo sería más bien el reflejo de una élite conectada, pero no necesariamente gobernante.

Esta hipótesis no disminuye la importancia del hallazgo. Al contrario, pone de relieve la complejidad de las relaciones de poder en el mundo frigio. Más allá de una estructura jerárquica simple, parece que existía una red de pactos y fidelidades que tejía el mapa político de Frigia, con nodos de autoridad distribuidos a lo largo del territorio. La tumba de Karaağaç sería uno de esos nodos, conservado hasta hoy como un eco tangible de ese orden antiguo.

Durante más de diez años, un equipo de arqueólogos de la Universidad de Bilecik ha llevado a cabo excavaciones parciales en este túmulo funerario

Durante más de diez años, un equipo de arqueólogos de la Universidad de Bilecik ha llevado a cabo excavaciones parciales en este túmulo funerario. Foto: Bilecik Museum

Este descubrimiento, aún en proceso de estudio, no solo enriquece nuestro conocimiento sobre los ritos funerarios de la época, sino que obliga a revisar las categorías con las que interpretamos las culturas de la Antigüedad. Lejos de ser un reino monolítico y centralizado, Frigia aparece ahora como una red fluida de poder, donde lo simbólico y lo político se entrelazaban en cada tumba, cada objeto y cada inscripción.

A medida que se completen las investigaciones y se publiquen nuevos datos, el túmulo de Karaağaç puede consolidarse como uno de los hallazgos más relevantes de los últimos años en la arqueología de Asia Menor. Y quién sabe, quizás estemos más cerca de encontrar, algún día, la verdadera tumba del mítico Midas.

FUENTE: MUY INTERESANTE

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