BERNARDO ALBERTE: Edecán de Perón, víctima del terrorismo de la triple A
Es hijo del histórico militante justicialista de igual nombre, que llegó a ser delegado personal de Perón y fue asesinado por el Ejército pocos minutos después de consumado el golpe del 24 de marzo del ’76.
Por Gabriel Russo
¿Cómo fue esa historia, Bernardo?
Días antes del 24 de marzo a mi padre lo había querido secuestrar la triple A, fallaron en el intento. Secuestraron a otro compañero de la Corriente 26 de julio que mi padre había creado.
Cuando lo secuestran empiezan a buscarlo por todos lados y lo encuentran muerto en la morgue del cementerio de Avellaneda, acribillado a balazos, con el vientre abierto, como se encontraba en ese tiempo a los compañeros.
Previamente él e manda una carta abierta a la Triple A, del 15 de marzo, donde denuncia que ha sido buscado para secuestrarlo y matarlo, así también a Altieri y alerta que para envitar que caigan otros peronistas relacionados con su militancia propone el canje del compañero Altieri por él para facilitar la operación. Informa que en su lugar de trabajo habitual y en su residencia lo podían encontrar y pone como única condición, que en el enfrentamiento se extremen medidas para impedir que caigan inocentes o personas desvinculadas con el antagonismo que existe. Y firma Bernardo Alberte, teniente coronel peronista.
¿Y esa carta dónde salió?
Se difundió en ese momento muy poco, pero es una carta que va mostrando la tragedia que se avecinaba. Lo encuentra a Altieri muerto y en la noche del 23-24 mi padre se pone a escribir una carta a Videla responsabilizándolo sobre la represión ilegal que se mantiene en el país y sobre el error histórico que cometerían las Fuerzas armadas, de producirse un nuevo golpe militar. Fue una carta premonitoria.
A las 3 de la mañana,- mi padre que vivía en Avenida Libertador, en Capital-, cortan la avenida de Callao- dos cuadras con 14 vehículos militares y suben hasta el 7mo piso , rompen la puerta de servicio y al grito de Alberte, venimos a matarte, entran a casa. Mi padre intenta hacer una defensa pero era brutal la cantidad de efectivos. Forcejearon y en ese momento lo tiran por la ventana, vivo, desde el 6to piso a un patio interior. Donde cae, vivía un ex juez – Herrera-, que era pariente de Aramburu y cuando escuchó el ruido salió y se encontró con que había un cadáver en su patio. No sabía que era mi padre. Sale del edificio y lo golpean, le dicen quédese quieto, usted no vio nada. Luego retiran a mi padre y llaman al hospital militar. El jefe de la patota, reconocido, hoy general retirado, Oscar Guerrero, que todavía Rafecas no lo ha procesado, pero calculo que esté en vías de eso. Fue el que suplantó a Camps en la provincia de B. Aires cuando se retira éste de la jefatura de la policía de la provincia. Guerrero es un hombre de inteligencia que estaba en el comando del jefe del Ejército y fue mandado a casa directamente por ordenes de Videla.
¿La orden de quién parte?
De Videla. La patota era del Ejército. Había destinatarios a ser ejecutados.
¿Por qué motivos lo iban a matar?
Mi padre siempre fue un sensor de todas las dictaduras militares, tanto la de Onganía como de la de Lanusse. Alberte había salido de las propias entrañas de Ejército, y no le perdonaría la osadía de ser un sensor de ellos. Mi padre fue edecán militar de Perón. Cuando se produce la caída del general, mi padre es el primero que organiza la defensa de la casa de gobierno cuando aquel brutal bombardeo a la Plaza de mayo. Caído Perón mi padre es encarcelado y termina confinado en el penal l que había sido cerrado por infrahumano y reabierto por la Revolución fusiladora para los presos peronistas. Luego mi padre quedó en libertad, intentan volver a detenerlo y ya se queda en Brasil.
Vuelve del exilio, se pone a reconstruir su delicada situación financiera , pone una zapatería de composturas de calzado en el acto, después una tintorería.
Luego Perón lo nombra su secretario general del movimiento justicialista y su delegado personal en un momento y no por casualidad sino porque necesitaba un hombre leal y con carácter para enfrentar a toda la burocracia tanto política como sindical de ese momento. Una de las primeras medidas que toma mi padre, es expulsar del movimiento peronista a Vandor, Coria y a Cavali, por sus coqueteos con la dictadura militar de Onganía.
El broche de oro de su gestión como delegado y secretario general, es la creación de la CGT de los argentinos que fue un instrumento de lucha que construyeron compañeros.
Estamos a la espera de con todos los nombres que hemos aportado durante estos 40 años, que Rafecas los procese , los ponga en un lugar donde deben estar que es la cárcel común, si no, el peronismo queda estrangulado por los traidores, López Rega, Isabelita, Vandor y eso no fue el peronismo. El peronismo es historia de resistencia, lucha , sacrificio y amor a la patria.



