Ataque militar de EE.UU. a Venezuela: sindicatos internacionales alertan por la legalidad y el impacto regional

Entre las declaraciones difundidas se destacan las de la Building and Wood Workers’ International (BWI), la CONTRAM ISP Américas y el Comando Nacional Unitario de Colombia, que coincidieron en señalar el carácter excepcionalmente grave del episodio.
El ataque militar de EE.UU. a Venezuela bajo la mirada del sindicalismo internacional
En un comunicado de alcance global, la Building and Wood Workers’ International (BWI) expresó su “plena solidaridad con el pueblo y los trabajadores de Venezuela” y condenó la agresión ordenada por el presidente Donald Trump, al advertir que cualquier acción militar sin autorización de Naciones Unidas constituye una violación directa de la Carta de la ONU. La federación internacional sostuvo que la normalización de intervenciones unilaterales y de cambios de régimen por la fuerza “erosiona el sistema multilateral” y sienta un precedente peligroso, especialmente para los países del Sur Global.
BWI alertó además que este tipo de ofensivas no conduce a procesos democráticos ni a justicia social, sino que profundiza la inestabilidad, el deterioro económico y el sufrimiento de trabajadores y comunidades, recordando experiencias previas como Irak y Libia. En ese marco, remarcó que la defensa de los derechos laborales está inseparablemente ligada al respeto de la soberanía, la autodeterminación de los pueblos y el derecho internacional.
Desde el plano regional, la Confederación de Trabajadores Municipales de las Américas – CONTRAM ISP Américas también condenó la intervención militar y expresó su solidaridad con los trabajadores y sindicatos venezolanos. En su pronunciamiento, la organización señaló que estas acciones representan una violación a la soberanía y la integridad territorial de Venezuela, y advirtió sobre el riesgo de naturalizar una escalada de violencia en la región. Asimismo, hizo un llamado al diálogo y al respeto irrestricto de la voluntad de los pueblos como base para la convivencia democrática en América Latina.

En Colombia, el Comando Nacional Unitario, integrado por las centrales CUT, CTC y CGT, junto a las confederaciones de pensionados CPC y CDP, rechazó la agresión militar y la calificó como una amenaza directa a la paz regional. En su comunicado, las organizaciones sindicales colombianas señalaron que el ataque contra Venezuela vulnera la soberanía nacional y constituye un grave atentado contra la estabilidad de América Latina y el Caribe, con potencial impacto directo sobre Colombia y su clase trabajadora.

Finalmente, tanto las organizaciones sindicales internacionales como las centrales regionales coincidieron en reclamar el cese inmediato de las acciones militares, el retorno a los mecanismos de diálogo y el respeto al derecho internacional como única vía para preservar la paz. En sus declaraciones, reafirmaron que los trabajadores no tienen interés en guerras ni en disputas geopolíticas por recursos estratégicos, y que la defensa de la soberanía y la paz es una condición central frente al ataque militar de EE.UU. a Venezuela.
FUENTE. MUNDO GREMIAL



