Argüello fijó límites ante la reforma laboral: “No vamos a aceptar un retroceso en los derechos”

En ese marco, Octavio Argüello, cosecretario general de la CGT, fue contundente: “Estamos dispuestos a discutir una ley mientras no sea volver a la esclavitud”, sostuvo, al tiempo que cuestionó el enfoque general del proyecto oficial.
Reforma laboral y derechos en debate
Desde la central sindical consideran que la iniciativa del Ejecutivo no generará empleo genuino y que, por el contrario, apunta a debilitar las condiciones laborales, flexibilizar vínculos de trabajo y reducir derechos consagrados en los convenios colectivos.
“La reforma no crea trabajo, lo que hace es quitar derechos”, señalan desde la CGT, que observa con preocupación el impacto que podrían tener los cambios propuestos sobre la estabilidad laboral, las indemnizaciones y la organización sindical.

Diálogo político y advertencia de conflicto
Ante la falta de instancias de diálogo directo con el Gobierno, la CGT comenzó a mantener conversaciones con gobernadores y referentes provinciales, con el objetivo de exponer su postura y advertir sobre las consecuencias sociales y laborales de avanzar con una reforma sin consenso.
En paralelo, desde la conducción gremial no descartan medidas de fuerza si el proyecto avanza sin modificaciones sustanciales. “Si no hay cambios, el conflicto es inevitable”, advierten, dejando en claro que el movimiento obrero se mantendrá en estado de alerta.

Un límite claro del movimiento obrero
La posición de la CGT marca un límite político y sindical frente al debate legislativo, no sin antes aclarar que está dispuesta a discutir cambios, pero solo si priorizan el empleo, el salario y los derechos laborales, y no una mayor flexibilización.
Con este posicionamiento, la CGT vuelve a colocarse como un actor clave en el escenario político y social, anticipando un debate que promete tensión y una fuerte disputa en torno al futuro del trabajo en la Argentina.
FUENTE. MG



