ANDRÉS RODRIGUEZ: Argentina en la órbita del desarrollo
La charla con el ingeniero Andrés Rodríguez, considerado el “cerebro” de Arsat, relevó su pasión por la construcción y puesta en órbita de los satélites geoestacionarios como el Arsat II que acaba de ponerse en órbita, afianzando a la Argentina en el grupo de países que se destacan en la industria satelital.
Por Gabriel Russo.
Consultado sobre el importante ahorro monetario en la producción de los satélites Rodríguez destacó el ahorro que se logra en alquiler de capacitad satelital de estos servicios.
Comentó que las ventajas de estos satélites como el Arsat II, es que “permiten prestar servicios de telecomunicaciones de cualquier tipo desde la tierra en un punto determinado de la cobertura, y esa señal baja a partir de la antena que se esté usando del satélite al área e cobertura que corresponda.
Estos servicios de telecomunicaciones, por el tipo de satélite que es, y de amplificador que tiene a bordo son de forma genérica servicios audiovisuales para canales de TV, radio, antenas repetidoras para distintas provincias, servicio de datos para distintas entidades, también permite intercambiar servicios de internet, y bajarlos para poder brindarlo a lugares donde no llega fibra óptica, o cable, etc.
Néstor Kirchner dijo que no había que abandonar las órbitas. ¿todos los países tienen esas órbitas o las alquilan?
La Unión internacional de Telecomunicaciones de Naciones Unidas, coordina la asignación de las posiciones orbitales de los países. Cada país tiene derecho a exigir utilizar una posición orbital, en el espacio, en general, colocando un satélite geoestacionario que están a 36 mil kms de la tierra y dan la vuelta junto con ella, y permiten tener un vínculo estable con el satélite. También cada país pide a la Unión internacional de telecomunicaciones, determinadas posiciones orbitales en función del mercado, de las potencialidades comerciales, etc. Por eso hay países en Europa por sus características que tienen muchos satélites coordinados.
Argentina tenía dos posiciones orbitales coordinadas, pero cada país tiene derecho al menos a una posición orbital y los países que no los usan, lo alquilan o venden a otro país.
¿Cuáles son los países que están en las mismas condiciones que Argentina?
En la lista de los países que pueden fabricar sus propios satélites, ensayar y poner en órbita este tipo de satélites, están EE:UU, Alemania, Francia, China, Japón, Israel, Rusia e India.
La mayoría son países del primer mundo que encararon este hace tiempo.
India tiene un potencial gigante de desarrollo tecnológico y exporta ingenieros y software al igual que China que llegó a un punto que exporta satélites. Venezuela tiene satélites chinos. Pero muy pocos países tienen esta capacidad que se ha mantenido en el tiempo.
La Presidenta anunció que se van a hacer 8 satélites en 20 años. ¿Cuánto dura y cuesta el proceso de hacer uno?
Estamos en el camino de la optimización tanto de tiempo como recursos del primero al segundo lo logramos. Hubo simplemente que re- fabricar algunas cosas. Fueron procesos en paralelo es decir en la fabricaron de los Arsat I y II. Esperamos una mejora de los procesos y poder tener o un tercer satélite en 2019. El costo de Arsat I fue de 250 millones, el mismo casi del Arsat II. Esto incluye el lanzamiento y el seguro. Estamos esperando optimizar esto para el Arsat III.
Un satélite dura 15 años dado el combustible que lleva a bordo y después tiene paneles solares. Ya estamos hablando de más de 17 años de vida útil, en función de lo eficiente que seamos en el uso del combustible-concluyó el especialista–.



