Jorge Rachid: “Este es un gobierno asesino”
El dirigente peronista, médico y escritor Jorge Rachid calificó al gobierno de Macri como “asesino”. El aumento de la tasa de mortalidad infantil, el recorte del Plan Remediar, los despidos, la inflación convierte a la vida “del pueblo argentino en un combo dramático y lamentable”. Considera que «lo único que puede pasar en Argentina que devuelva la esperanza al pueblo es que se termine este gobierno, que se vaya. Esto está haciendo mucho daño».
Por Gabriel Russo
¿Cómo analizas el año y medio de gestión de Macri?
En realidad, de lo que tenemos que analizar muy fuertemente es esto que está pasando es que los gobiernos cipayos, sumisos como el actual son modelos neoliberales a los que solo les falta poner una denominación un poco más fuerte para que se entienda.
¿Qué tan fuerte?
Este gobierno en estos últimos 16 meses ha matado a mucha gente, es asesino.
Es una palabra fuerte pero la voy a poner en dos ejemplos muy claros. La mortalidad infantil en Argentina aumentó entre 1 y 1.5 desde que asumió este gobierno, lo cual significan 4 mil muertos por enfermedades evitables. Y al aumentar la mortalidad infantil es porque se aflojan los mecanismos sanitarios, tanto el control maternal como en el parto o por asistencia.
Cuando hablamos de asesinatos no hablamos de algo demasiado fuerte si a esto le agregamos la baja del Plan Remediar ha dejado a 6.5 millones, o si querés el 10 o el 5% de enfermos crónicos como diabetes, hipertensión, cardiópatas están sin medicamentos y de las cuales miles de personas desbarrancaron hacia complicaciones propias de la enfermedad. Un diabético llegó a la amputación, un cardiópata llegó al infarto, un hipertenso hizo un accidente cerebrovascular, etc.
Digo, dónde contabilizamos esas situaciones cuando estamos hablando de modelo. Yo prefiero ponerlos en carne y hueso, que los veo todos los días en mi vida profesional médica o cuando doy clases de Minoridad y Familia en la Universidad de Lomas de Zamora. Tengo que enfrentar los relatos dramáticos de los trabajadores sociales y técnicos que están asistiendo desesperados la demanda de una sociedad que está al borde del colapso, que les han desordenado la vida como dice Cristina Fernández.
También se registran aumentos en la tasa de suicidios y la tasa de homicidios..
Obviamente. En la década del ’90, sin querer ser autorreferencial, yo determinaba la invalidez de las personas que accedían a la jubilación por invalidez. En la década 90 frente al genocidio social que se estaba produciendo que es similar al actual, aunque este tiene características de maquillaje políticos superiores porque han avanzado las técnicas de saqueo y explotación de las comunidades. En aquella época sobre 2 mil casos de invalidez que atendí, el 40% habían disparado la enfermedad invalidante en los 6 meses posteriores al despido.
Esto significa personas que dejan su salud por procesos inmunodepresivos, que disparan obviamente enfermedades que estaban latentes pero que no se hubiese producido si sus condiciones de vida fuesen equilibradas.
Hicimos un estudio sobre esos casos y se concluyó con este dato alarmante: a los 6 meses posteriores al despido, el pueblo pierde el proyecto de vida, se destroza la expectativa de vida, sobre los hijos y la familia y fundamentalmente la esperanza.
Una persona de 50 años con 2 hijos, esposa, lo echan del trabajo. Pasó a vivir inmediatamente sin ingresos, con tarifas altas, impuestos altos , alimentos cada vez más caro. A ese tipo ya no lo van a tomar porque ya es viejo con 50 años …
Esa persona cambia de tal manera su calidad de vida que lo peor que puede hacer es tratar de conservarla por eso en la década del ’90 en Ciudad Oculta había un cartel que decía “Bienvenida Clase Media”. Eran personas que dejaban su lugar alquilado, o que tenían que alquilar su lugar para poder comer. O como sucede hoy con los jubilados y pensionados que no saben si comprar medicamentos por el que tienen que pagar o comer. Las dos maneras llevan a una situación de debilitamiento orgánico que nos pone zona de riesgo y se convierte en un combo dramático y lamentable.
Más allá de lo que pueda expresarse hoy políticamente lo único que puede pasar en Argentina que devuelva la confianza y la esperanza al pueblo es que se termine este gobierno, que se vaya. Esto está haciendo mucho daño, está atando a la Argentina en un aspecto colonial muy fuerte, está endeudando al país, lo cual quita soberanía, están avanzando sobre el ahorro interno genuino, con los sistemas previsionales, con el de salud, se quieren quedar con el dinero de los ahorro de los trabajadores, quieren limitar las leyes laborales, quiere amputar la ampliación de derechos. Esto es una guerra, no es una democracia. Nada de esto se discute en el Congreso, todo está ejercido con la violencia propia del ejercicio del poder



