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JUAN J. HERNÁNDEZ ARREGUI: El simplismo reduccionista de la historia en Clarín

Con  su habitual  profundidad de análisis,  Hernández Arregui evaluó la repercusión mediática, en particular la que dio el diario Clarín a la muerte de Fidel Castro. “Es una suerte de simplismo reduccionista de la historia afirmar que con la muerte del líder se acaba también una época”, afirmó.

Por Gabriel Russo.

¿Filosóficamente después de la muerte de Fidel Castro, puede haber algún cambio en la idea cubana primero y la latinoamericana después?

Para conocer el pensamiento de aquellos  que nos enfrentamos, desde lo ideológico y político, hay que leerlos. Imaginate la imagen que da Clarín. Que con la muerte de Fidel  se acaba no solo un líder, sino una época… eso es una falsedad.  Esto sería lo mismo que decir que cuando Napoleón en Santa Elena donde termina muriendo, se había acabo la revolución francesa.

Lo cierto es  que por el contrario. La imagen que nos presentan de aquellos revolucionarios  como Fidel Chávez, el propio Perón, sin perjuicio de sus diferencias historio-políticas por los momentos históricos diferentes, pero dentro  de un contexto ideológico del pensamiento latinoamericano, que estos no son líderes que desaparecen desde el punto de vista de la estructura del pensamiento,  una revolución del pensamiento anti conservador y que justamente  socava las bases del conservadorismo  de aquellos que pretenden negarlo.

Entonces la posición que asume Clarín y compañía con respecto a la muerte de Fidel, es lo mismo decir  si -me permitís el ejemplo, que el pensamiento nacional de Felipe Varela de 1870 no sigue vigente hoy porque   se murió Varela. Me parece hasta una suerte de simplismo reduccionista de la historia, en donde parece que los pueblos no piensan, que fueran conducidos. Estos  hombres son posibles porque hay pueblos que piensan y hay  pueblos que lo respaldan, apoyan. Este es el gran  estigma.

Creo que no hay ningún pensamiento que termine con la muerte de un líder o un revolucionario…

No existiría un líder si no hay un pueblo, y no veo un proceso histórico que al mismo tiempo despierte la conciencia revolucionaria de las masas y necesariamente la lleva a un cambio y de instalación de una forma de  pensar la realidad, a una cosmovisión.

Vos partís de un pensamiento filosófico, y sirve para decir que no murió un dictador ni un sicario, murió un revolucionario…

El término dictador, es  como decir que muerto Fidel  vuelve la restauración capitalista del sistema en Cuba, y de los prostíbulos de la mafia.

Aparte son palabras que entran muy fáciles en la opinión publicada. (dictador, tirano, etc.)…

Tal es la negación de la historia como continuidad generacional, que si vos observás, desde el día de la muerte de Fidel incluyendo hoy, se ha sostenido que a la juventud le es  indiferente, o por lo menos no le da importancia. Es una estupidez pensar que termina la revolución con una generación.

El problema del imperio es que no pudo entrar cómodamente los últimos 57 años,  si  Fidel hubiera encabezado  un cambio de gobierno, hoy Cuba sería Haití, República Dominicana, países muy pobres y analfabetos, eso sí, amigos de EE:UU.

Hay amistades que es preferible no tener.  Cuando vos hablas de historia de pensamiento nacional,  estás recuperando la historia desde lo anecdótico, lo nostálgico, no  se está recuperando el pensamiento vigente   revolucionario que avanza y retrocede.

¿Que es Macri frente a Cristina?, es el nacionalismo conservador.

Es la restauración…

Si vos te fijas que Cristina termina siendo  objeto familiar de figuras capturadas por el macrismo, a partir de una supuesta legalidad, y te das cuenta de la presión que ejercen sobre ella.

Frondizi a fin de cuentas  es derrocado por el golpe  militar, y lo cierto es que sale más o menos impoluto porque había intereses norteamericanos  que también representaba. Lo cierto es que en los líderes como Perón, como Cristina, son atacados porque  eran los que supuestamente  enfrentaban la corrupción, la tiranía, la dictadura. Esta es la discusión de fondo, les importa poco si hay mayor o menor grado de impronta mundial del líder. Lo  que interesa es si representa o no  los intereses de la mayoría. Cómo pueden ser corruptos aquellos que responden al sistema corrupto.

Volviendo a Fidel, cuando conocí la noticia, yo estaba leyendo el diario  y tuve que cerrar los ojos, salir , me paré y tuve que ir a caminar porque me embargó tanto la emoción que no quería revelarla por supuesto, y ahí me puse a pensar, que  se fue un hombre,  no una ideología.  Necesariamente  vos llegas a la conclusión, sí se fue  un hombre, pero hay una ideología que perdurará  y que nosotros tomamos necesariamente  como uno de los parámetros revolucionarios de la A. Latina del siglo XX y XXI.

Si vos ves a la gente que está acompañando  los restos de Fidel,  es impresionante la cantidad que hay.

El chico Elián González, que fue motivo de una discusión entre Cuba y EE:UU  dice que no se puede pasar de vista la imagen  de Fidel  ni como pensaba  y que ellos son los continuidad de los  revolucionarios. Lo dice un chico, no  un hombre de 60-70 años. Lo dice un joven.  Debemos pensar que  el mejor homenaje que le podemos hacer a Fidel  no es simplemente pensar en él desde la nostalgia, sino desde el futuro revolucionario que tarde o temprano los pueblos  latinoamericanos van a lograr como  punto existencial de su propio desarrollo, políticamente y económicamente soberano e independiente frente al imperialismo.

Finalmente  Hernández Arregui  se refirió a la actualidad y vigencia del pensamiento nacional, a la proyección  de varios pensadores de renombre nacional.

 

 

 

 

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