MATIAS MANUELE: Construyendo lazos de confianza con las víctimas
El sociólogo de la UNLP y miembro del Centro de Asistencia a víctimas de violaciones de Derechos Humanos, Matías Manuele compartió sus impresiones respecto de las políticas de DD.HH y catalogó a los testigos-víctimas de un sistema concentracionario. “La Justicia tiene que escucharlos como prueba y como gesto reparatorio”-remarcó-.
Por Matías Russo y R. Marcogliese.
Hace unos 10 años estás trabajando en contacto con testigos víctimas del terrorismo de Estado y con las causas judiciales. ¿Podes contar algo sobre este tipo de trabajo?
Estoy trabajando en estos momentos en la Delegación La Plata de la Secretaria de DD.HH de la nación y como representante en la Ciudad de un Centro de acompañamiento y asistencia testigos, víctimas y familiares en esas causas.
Mi trabajo básicamente implica poder abrir desde el Estado un espacio reparatorio en lo que hace a los delitos del Estado terrorista. Hoy, como Estado democrático, es reparar esos daños poniendo sobre todo un espacio de reconexión, apertura de un lazo de confianza nuevamente con las personas que sufrieron y fueron víctimas del terrorismo de Estado y quedaron desvinculados de lo social.
¿Cómo fue ganarse la confianza de la gente para que cuente lo que le pasó?
Las víctimas siempre hablaron. El lazo de confianza se construye tratando de escuchar. No es una cuestión de voluntad, tiene que ver con un contexto que permite poder escuchar lo que es duro de escuchar. Ese contexto cambia en determinado momento histórico y ese cambio es el que permite que, como sociedad escuchemos lo que siempre estaba ahí. Las personas sintieron al fin confianza porque había ya quienes las estaban escuchando. Se logra hacer eco de la lucha de 25 años desde el organismo de los DD.HH. Una bandera histórica logra hacer mella en la sociedad y e l Estado. Las víctimas dejan de ser víctimas y pasan a ser consideradas sujeto de derecho, como alguien que han sufrido pero puede reclamar al Estado. Eso es lo que habilita una confianza.
En otra parte de su charla respecto a la renuncia de Rozanski y su posible efecto en la causa a que se sigue contra los represores, el sociólogo opinó:
“El futuro lo dirá. Uno no puede ser ingenuo y decir que determinado hecho que son de público conocimiento, lo que se pone en juego es decir, que si la lucha implicó decir que las políticas de memoria, verdad y justicia eran de Estado, entonces la reparación sigue siendo posible porque no depende de las personas, sino de una sociedad que sostiene esas políticas de Estado.
“No soy quien para analizar la renuncia de Rozanski pero hay que reconocer que hay políticas que se siguen aplicando y los juicios siguen avanzando. No depende de los jueces sino de una justicia que trascienda.
¿Sobre el editorial de la Nación sobre DD.HH sentís que cambió el paradigma para la gente?
Creo que hubo una respuesta firme donde los mismos funcionarios del Estado tuvieron que salir a desmentir la posición de Macri. Mas allá si creemos o no que sea verdadera. La sociedad dijo que no aceptaría. Hay una sociedad todavía atenta que no permitirá que se dé un paso atrás.
Resumiendo sobre el tema, Manuele se refirió a la reacción de la sociedad con respecto a las políticas de DD.HH, en particular en La Plata, los repudios de la sociedad, las reflexiones y los espacios “Me parece que estamos en buen camino si un atentado promueve acciones de repudio y debate sobre el acontecimiento.



