Comienza el debate para designar al Defensor del Pueblo-M. Mei
La negociación política es imprescindible para su nombramiento debido a que la Constitución establece que debe ser aprobado por dos tercios de los legisladores de ambas cámaras del Congreso. Ninguna fuerza tiene los dos tercios necesarios en cada Cámara para su designación.
Por Mariana Mei.
Ya se conformó Bicameral de Defensoría del Pueblo con siete diputados y siete senadores que tendrán la tarea de designar al nuevo ombusdsman en el contexto del debate judicial por las tarifas. Entre los socios radicales del interbloque de Cambiemos dan por descontado que la Casa Rosada va a querer poner a un hombre propio como Defensor del Pueblo y que propondrá al FpV que designe a uno de los dos adjuntos. El otro podría corresponderle al massismo. Entre los nombres que suenan para el cargo, se encuentran Guillermo Fellner, Manuel Garrido, Julián Domínguez, Graciela Ocaña, María José Lubertino y Nicolás Zenteno, actual defensor del Pueblo de Salta. La Defensoría es el organismo que tiene que representar a los ciudadanos frente al Estado y a privados que prestan servicios públicos. Es un órgano autónomo, que depende del Congreso y la designación de su director está en manos de una Comisión Bicameral. Tiene entre sus facultades iniciar juicios y puede exigir documentación y realizar inspecciones, entre otras.
Hace siete años, la dirección de este organismo clave para la protección de los derechos de los ciudadanos está vacante. Su capacidad de acción se redujo de manera significativa y no puede iniciar juicios como prevé la ley. En abril de 2009 Eduardo Mondino renunció al cargo de titular de Defensor del Pueblo de la Nación y todavía no fue reemplazado, lo cual significó que la actividad de la Defensoría se reduzca a niveles mínimos. La Defensoría intervino en causas contra el Estado. En 2008, por ejemplo, lo hizo en la causa por la contaminación de la Cuenca Matanza- Riachuelo, y en 2007 demandó al Estado nacional y a la provincia de Chaco por las condiciones de vida de la comunidad Toba. En 2009, cuando quedó sin director asumió el Defensor Adjunto, Anselmo Sella. Pero su mandato venció, a fines de 2013, y la Comisión Bicameral a cargo de la Defensoría dispuso que fuese el secretario general, Carlos Guillermo Haquim, quien quedase al frente. El problema es que al tratarse de un empleado administrativo no puede ejercer todas las funciones del Defensor. Por ejemplo: no puede iniciar juicios.
De esta manera, el trabajo de la Defensoría se redujo significativamente. En un informe realizado por varias organizaciones civiles, se señala por ejemplo la poca actividad luego de la tragedia de Once, en la que murieron 51 personas y 676 resultaron heridas. “La Defensoría no tuvo un rol proactivo, limitando su actuación al seguimiento de causas iniciadas con anterioridad al accidente mencionado, y a un pedido de informe en el marco de una de ellas”. En 2005, en cambio, la Defensoría había iniciado tres causas por el funcionamiento de los trenes. La Defensoría del Pueblo, creada por la Constitución de 1994, tiene la facultad de representar intereses colectivos de la sociedad, como lo hizo con el saneamiento de la cuenca Matanza-Riachuelo. Así, su acefalía le ha impedido convertirse en actor en la causa por la tragedia ferroviaria de Once, por citar un ejemplo.



