zPremio Comunas

Argentina en bandeja de plata Por Margarita Pécora B.

Mientras en el Palacio Elíseo de París,   sede de la Presidencia de la República francesa, el presidente  argentino  ríe a carcajadas para la foto,  junto a su anfitrión François Hollande, en una calle en el corazón de Buenos Aires, el cuerpo   de un hombre  flota  sobre  la esponja de un colchón rebalsada  por la lluvia, mientras espera que una mano piadosa  le alcance  una frazada para el frio, o  un trozo de pan.

Las últimas horas del mandatario en la capital francesa fueron de descanso. Disfrutó de una típica comida de domingo en un restaurante elegido por su mujer.

Ese es el  abismal contraste entre el placer  que  hoy vive el mandatario argentino y la primera dama,   y el horror  que ha dejado en las calles a  solo  6 meses de un mandato, que ha  multiplicado el número de indigentes,  junto a otros miles de candidatos  a esa infra vida, que son los miles de despedidos.

 

Improvisación

Hoy la política argentina  se ve , en todos los órdenes, sometida a una constante  improvisación,  a pruebas y errores  que se intentan  subsanar sobre la marcha,  dejando una secuela  de daños  que se van acumulando  y pasando factura a la sociedad, a fin de cuentas  la más perjudicada.

Ya nadie escapa a  la angustia de abrir el sobre que trae las tarifas ya imposibles de pagar, ante el alto  costo de la vida y una inflación galopante.  Una gran incertidumbre se apodera de la sociedad, sobre el futuro  de ”felicidad”,  la panacea prometida,  que los más desvalidos ya empiezan a convencerse que no   podrán disfrutar.

Otra cosa no se puede esperar de  un engendro de   “la derecha moderna-  que solo se esfuerza en  favorecer privatizaciones, desmantelar  el sector  público, y   beneficiar  las concentraciones y fusiones  de macroempresas,  dejando  de lado lo más sagrado que son la  protección del empleo y la erradicación de la miseria.

 

Cuando Mauricio Macri participó en Chile de la cumbre de la Alianza del Pacífico en carácter de observador,  dio un discurso en el que señaló que «el Mercosur debe finalizarse y salir del descongelamiento para ir en el futuro  hacia un acuerdo de libre comercio, y converger hacia la Alianza del Pacífico”.

La Alianza del Pacífico  fue creada el 28 de abril de 2011, veinte años después que el Mercosur, como  una iniciativa de integración regional conformada  tan solo por Chile, Colombia, México y Perú. Recordemos  el mensaje del presidente en la Cumbre de Mercosur criticando la flexibilidad y previsibilidad del Mercosur, y mostrándose  dispuesto  a avanzar en negociaciones con la Unión Europea (UE) y con la Alianza del Pacífico.

Y a  eso fue, Macri  a Europa, entre otras cosas,  a buscar aliados para ofrecer en bandeja de plata, la codiciada riqueza que encierra la Argentina, y que no quiere  seguir compartiendo con otras naciones del Mercosur que no le simpatizan políticamente, por ejemplo, con  Ecuador, Venezuela, Bolivia,  ni con el socio más fuerte que ha sido siempre Brasil.

 

Siguiendo  sus pasos, e intentando suavizar el impacto de este brusco cambio,  el ministro de Producción del actual gobierno, Francisco Cabrera, afirmó que la posibilidad de un acuerdo con la Unión Europea (UE) y la Alianza del Pacífico son una «oportunidad y no una amenaza» para el Mercosur, y aseguró que la integración será «cuidadosa» respecto del empleo argentino.

Y eso es,   porque  estará en juego el destino de los trabajadores, toda vez que la política de este gobierno de derecha neoliberal,  ha sido  abiertamente hacia el achicamiento del Estado  mediante  los despidos masivos.  Aunque la cifra  de despedidos supera  los  150 mil, por primera vez, el Gobierno admitió que cae el empleo privado formal en casi 42.000 puestos.

 

No sabemos qué va a pasar en este laboratorio de la improvisación que es el actual gobierno, cuando coqueteando con Europa en busca de mercados,  deje a un lado  al  gigante del Mercosur, que es sin dudas  Brasil, más allá de la situación  de crisis política por la que  hoy  atraviesa y de la caída de su economía. De todos modos, despegarse de esa potencia comercial, puede traer severas consecuencias si no se actúa de manera táctica y prudente.

¿Podemos esperar  esa cautela de quien se abalanza   con la maquina neoliberal, a experimentar  poner la riqueza del país en manos de un mercado como el europeo que tiene en su haber a  18 millones de parados en la Unión Europea?

No esperemos otra cosa, que la vuelta de las grandes empresas privadas que vendrán a esquilmar las  riquezas naturales de la Argentina. Por eso  entre los experimentos de este laboratorio, está el seducirnos con la zanahoria de un “mundo feliz” para distraernos de las acciones cívicas  y reivindicativas de un pueblo que debiera estar concentrado en luchar por proteger sus recursos y su plena soberanía.

 

Mostrar más

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba