LEOPOLDO MOREAU: “Podemos homogeneizar las fuerzas”
En la unidad de las fuerzas afines al kirchnerismo y el justicialismo (el radicalismo y el raulalfonsinismo), vislumbró Leopoldo Moreau, el éxito en las próximas elecciones para vencer al macrismo. “Estamos ante reacciones muy importante de la sociedad”, afirmó, a la vez que desnudó la matriz que se sigue, desde EE.UU contra los gobiernos populares de la región, para hundirlos en el barro y apropiarse de sus riquezas.
Por Gabriel Russo y Carlos García.
-¿Cómo ve la realidad nacional?
Para el ciudadano de a pie, no sale de su asombro y día a día es víctima de esta demolición no solamente del aparato productivo sino del ser humano. Hay graves problemas sicológicos, la gente está viviendo un momento de incertidumbre, ha vuelto a renacer el miedo a perder el empleo. Noto que la gente tiene la sensación del desamparo. Estamos en un momento muy complejo, no solamente estamos pisando una crisis social, también estamos ingresando a una crisis institucional. Tengo la sensación de que este intento de llevar a la política al barro, busca desembocar en un estado de excepción, además forma parte de una matriz común para toda A. Latina está ocurriendo lo mismo en Chile.
Todo empezó con el intento de juicio político a Dilma y ahora están cayendo los muñequitos a granel, el Presidente de la Cámara, el vice, porque además se dio la paradoja de que los que lograron materializar el juicio político contra Dilma, son la expresión más corrupta de la política en Brasil, pero también ha quedado Dilma atrapada en esa calificación aunque no tiene ninguna cuenta offshore, ni en Suiza. Lo mismo ocurre con Correa, con Evo Morales, con Cristina Kirchner. Fueron por el dólar futuro y aparecieron ellos, y por el caso Báez y apareció Calcaterra.
Creo que hay quienes están pensando en el más allá. Es obvio que en Brasil lo que están intentando es cerrar el camino a un eventual triunfo de Lula en el futuro. No los veo admitiendo pacíficamente perder una elección en 2017 en Argentina, son muchas las cosas que están en juego. El nuevo ciclo de endeudamiento externo trae como condicionalidades no ya quedarse con empresas públicas, sino con recursos naturales de A. Latina (agua potable, minas de litio, Vaca Muerta), toda una batalla muy de fondo para que ellos se resignen fácilmente.
Acá en Argentina hay una alianza entre Magnetto, Lorenzetti, etc. que están llevando las cosas a un terreno institucionalmente complicado. Veo a la sociedad reaccionando tal vez a la misma velocidad con que ellos llevaron el ajuste.
-EE.UU y el “nuevo orden mundial” que se habló en varias etapas, de a poco va poniendo las fichas…
Con altibajos, flujos y reflujos durante 10 años habían perdido posición en A, Latina, porque nada es lineal, giraron sus intereses hacia la zona del Medio Oriente, Golfo Pérsico, etc., provocaron desastres. EE.UU -doble potencia, económico y militar- en algún momento se debilitó como potencia económica, no así como militar, por eso tenemos diez guerras dando vuelta por ahí, pero ahora están en un ciclo otra vez de expansión en el que están casi solos porque Europa está también sumida en una crisis importante y volvieron a poner los ojos sobre A. Latina que tiene lo que ahora ellos necesitan que esos los recursos naturales de los que carecen. Están alineando para que el continente se vuelva a encolumnar con su objetivo geopolítico, sino también para que sirva de proveedor de materia prima y colocar los excedentes de producción, por eso ha redoblado esfuerzo otra vez en otoño a tratados de libre comercio o del Pacífico que es una especie de ALCA con otro nombre.
Por eso estamos asistiendo a este rediseño donde han ido por los gobiernos populares- con éxito hasta aquí- y esa restauración conservadora la quieren consolidar. Ojo que estos poderes fácticos se resignan a la democracia pero no se entusiasman con ella.
-Ya han pasado, pero precisan recursos y menor población, por dos vías que son las guerras en Asia y el ajuste en Occidente.
Por eso es una batalla muy de fondo como para estar desprevenidos. Además de venir por los bienes materiales, vienen también a destruir las representaciones simbólicas.
-En este esquema macro político ¿cómo ves la salida para Argentina?
Si hay algo que hemos aprendido en este último tiempo es que el conservadorismo no ganó solo por sus virtudes, también hicimos cosas que contribuyeron para que ocurriera.
-También hubo traiciones…
Sí, errores estratégicos y un poco de todo. En primer lugar hay que homogeneizar el 49% que no es un piso despreciable que decidió acompañar en una opción al proyecto nacional y popular, que constituye una masa crítica importante como para empezar a caminar hacia una reconstrucción. Después hay que plantearse recuperar buena pare del 51 % siempre pensando que desde que hemos admitido la vida democrática como forma de resolver los conflictos, hay que ir por ese camino y atraer parte de ese porciento donde hay muchísimos que votaron por un cambio estético y no advirtieron que se venía un cambio estructural.
Hay una responsabilidad de la dirigencia de no ir a al juego (particularmente en la provincia) madre de las batallas, el gobierno va a jugar a que haya 3 listas opositoras (una del PJ, una K y una del massismo). Creo que el justicialismo tiene que entender que no hay ninguna posibilidad de triunfar si no es con el concurso del kirchnerismo, y este tiene que hacer lo imposible por incorporar esas estructuras del justicialismo.
Después como decía Saramago, no hay victorias permanentes, tampoco hay derrotas permanentes. Reitero que estamos en un escenario de reacción muy importante de la sociedad, a diferencia de lo que pasó en la década del ’90, el primer paro debe haber venido después de 5-6 años del gobierno de Menem. Han pasado 4 meses y ya tuvimos el 24 de marzo, el 13 de Abril en Comodoro Py, el 29 de abril en el monumento al trabajo (se movilizaron millones de compatriotas).
-Y ahora viene la marcha del 25 de mayo.
Estamos en condiciones de ir vertebrando y articulando un espacio que en el 2017 cambien la correlación de fuerzas y mientras tanto, entender que lo único permanente es la lucha y con ella también se pueden frenar de aquí a la elección del 2017 algunas de las decisiones que está tomando el gobierno de Macri.
-¿Recuerda que en el ‘83 Alfonsín no ganó solo con votos radicales sino con muchos votos peronistas. Ahora que está el raulalfonsinismo incorporándose al Kirchnerismo, qué le puede ofrecer a Ud. al frente de esa corriente a este kirchnerismo?
Sí, lo tengo presente. Comparto el análisis y agrego que la verdadera transversalidad se vio en la elección de Cristina en 2011 cuando obtiene el 54 % de los votos, así como Alfonsín con el 52 % sedujo infinidad de votos peronistas, en ese 54 % K, hubo infinidad de votos radicales y alfonsinistas. Esa fue la verdadera transversalidad, vino de abajo, los atrajo el proyecto a los militantes o simpatizantes de un radicalismo que estaba en decadencia y decidieron emigrar hacia el voto de Cristina.
Lo que podemos ofrecer nosotros es precisamente, primero, homogeneizar eso, darle un sentido de organicidad. Hoy hay muchísimos más radicales y alfonsinistas fuera de la estructura formal del radicalismo, que adentro. En segundo lugar le podemos aportar lo que es nuestra tradición y cultura política, pluralidad, transparencia, y experiencia de la democracia-resumió Moreau-.



