FRANCISCO PESTANHA: Luces sobre el pensamiento nacional
Francisco José Pestanha, abogado, ensayista y Profesor Universitario en la materia Derecho a la Información en la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la UBA, compartió sus reflexiones sobre temas filosóficos y políticos que adquieren repercusión ante la actual puja electoral por un nuevo Gobierno.
Por Gabriel Russo.
El otro día hablamos con el politólogo Ricardo Forster sobre las declaraciones del macrismo respecto de la Secretaría de Pensamiento nacional. ¿Hace falta o no una Secretaría de este tipo?
En el momento que se creó la Secretaría de Coordinación estratégica del pensamiento nacional, tuve una doble sensación; la primera fue positiva porque por primera vez el Estado argentino reconocía la existencia de una matriz de reflexión que se autodefinía en como “pensamiento nacional”, y la reconoció institucionalmente., la segunda, una gran preocupación en general, las corrientes del pensamiento no son institucionalizables.
Es muy difícil hacer eso con una corriente de pensamiento sobre todo por la libertad que requiere el ejercicio de reflexionar o especular sobre la realidad. Me costaba mucho definirme y terminé diciendo, una vez que está, hay que aprovecharla.
No sé si fue la decisión más acertada. Creo que apresurada, pero de todos modos uno la mira como positiva.
Después el camino de reflexión que llevó la Coordinación para mí, no fue del todo positivo, en el sentido de que el pensamiento nacional, es una de las tantas matrices del pensamiento argentino. Y tuvo varias tradiciones. Una socialista fuerte, una liberal, impresionante que tuvo que ver con la fundación del Estado argentino y una fortísima tradición del pensamiento nacional que tiene sus orígenes cuasi anteriores, que se remite a la existencia del poblamiento de América, pero se empieza a consolidar a fines del siglo XIC y alcanza su cénit los años previos peronismo. Es una corriente sumamente reconocida. En el siglo XX ese pensamiento produjo más de 20 mil libros.
En la Universidad nacional en Lanús el pensamiento nacional y latinoamericano es una condición de ingreso a todas las carreras ( para los 20 mil alumnos que participan de la vida universitaria). También está en postgrado y especialización para carrera docente y no docente. Se considera acá esta matriz de reflexión importante.
Lombardi y Macri inclusive se manifestaron contrario a «la osadía de crear» una Secretaría de Coordinación del Pensamiento Nacional, como para quedar bien con la clase media.
Las opiniones de ellos me parecen absolutamente inconducentes, en el sentido que ellos desconocen, por ejemplo, que hay experiencias de conocimiento y culturales que a veces hay que ayudarlas a florecer, a reflexionar. Por ejemplo el pensamiento económico liberal tiene lugares como el CEMA, que tiene recursos y financia investigadores vinculados a la economía de mercado. Entonces por qué no va a haber otras instancias, si dentro del Estado en realidad donde existen otros ámbitos, se fomentan otras formas de pensar, no necesariamente vinculadas al pensamiento nacional como fue el CONICET o la UBA misma.
Esta idea de que el Estado no se tiene que meter en nada, es una idea muy antediluviana. pertenece a la Edad Antigua.
Vos partís que el pensamiento nacional empieza con el autoconocimiento, la autoafirmación y autodeterminación……
Es cierto, es una especie de metodología de abordaje, de autodeterminación sería lo final, una vez que me defino en lo que soy, defino lo que voy a hacer o decido ser.
Y esta corriente se me ocurre parte de Caseros, para acá…
El pensamiento nacional como corriente de pensamiento autoconsciente, aparece fuertemente a fines del siglo XIX, principios del XX y se consolida en los años 30-40 con Forja, Jauretche, etc., donde ellos mismos definen el nombre. Somos pensadores nacionales. Ahora una corriente de pensamiento puede alcanzar una etapa de cénit como fue el leninismo, vivir un período de decadencia, puede haber un resurgimiento también, no son situaciones estables.
Lo que la ha caracterizado, es que han influido los dos grandes movimientos políticos de la Argentina como fue el Irigoyenismo y radicalismo y en arte también el kirchnerismo. La actualidad de esta corriente está marcada por la influencia que ejerce sobre los procesos políticos reales.
Se habla del liberalismo, y los grandes pensadores de esa corriente fueron del siglo XVII y XVIII.
Resumiendo sobre el tema Pestanha remarcó que “el pensamiento siempre es situado, se piensa de un lugar y de un tiempo histórico determinado”.



