LAURA APROZOV: El óxido mortífero que complica a VW
Laura Aprozov, comunicadora, de origen alemán dialogó con Comunas sobre el escándalo que involucra a la firma alemana Volkswagen.
Por Gabriel Russo
Un ecologista quiso demostrar que las revisaciones hechas a los autos por las emisión de gases son más fuertes en EEUU que en Alemania. Colocó un software en un auto para medir los gases.
El óxido de nitrógeno es un compuesto químico binario, gaseoso, muy peligrosO y las partículas que quedan en suspensión, se pegan en los pulmones provocando infecciones. Ha matado en el mundo a miles de personas, y la VW dejó 11 millones de autos en el mundo dando vueltas sin su debido filtro.
Estos pibes son muy vivos y colocaron este software que funciona sólo cuando los inspectores tienen el auto detenido e inspeccian los gases. Esto en Alemania, los autos nuevos cada dos años deben pasar la por la revisación técnica obligatoria para los gases. Si no fue porque este hombre salió a andar con el auto con un aparato especial para medición de gases, nadie se hubiera dado cuenta.
No olvidemos que Alemania, después de China, Japón y EEUU es el cuarto mayor fabricante de autos del mundo, y que es su emblema y da trabajo a 800 mil personas. Todo esto va estar en jaque, el Parlamento Alemán le pidió la renuncia incondicional a Martin Winterkorn.
¿Por qué el parlamento alemán?
Porque el ministro de transporte tuvo que ir a dar explicaciones inmediatamente. Realmente el parlamento alemán se maneja de forma muy rápida y llamó a hablar al ministro de transporte quien dio una charla y delante de todos, pidió la inmediata e indeclinable renuncia de Martin Winterkorn, el presidente de VW .
Como complemento al comentario de Aprozov ofrecemos los siguientes datos:
Antonio Ruiz de Elvira es catedrático de Física Aplicada de la Universidad de Alcalá de Henares.
Según los datos reconocidos por la propia compañía, los vehículos diesel de Volkswagen con modificaciones en el software de control de emisiones debieron emitir alrededor de 40 veces más de lo que la empresa certificaba. Puesto que la normativa exige no más de 80 miligramos de óxidos de nitrógeno (NOx) emitidos por kilómetro recorrido, 40 veces esta cantidad implica 3.2 g de NOx emitidos por kilómetro.
Teniendo en cuenta que estamos hablando de medio millón de vehículos en EEUU y seis años desde 2008, podemos estimar, a una media de 10.000 km recorridos por año y por vehículo, unos 30.000 millones de kilómetros; y esto, con emisiones de 3 gramos de NOx por kilómetro supone 90.000 toneladas de NOx emitidas en los 6 años, 15.000 toneladas de NOx por año.
Si extendemos este cálculo a los 11 millones de vehículos trucados reconocidos por Volkswagen, obtenemos casi 2 millones de toneladas de NOx a lo largo de seis años, 330.000 toneladas por año en todo el mundo.
Por comparación, la normativa actual solo permite 40 microgramos (millonésimas de gramo) de NOx por metro cúbico de aire y por año.
Para hacernos una idea de lo que han sido esas emisiones, vamos a pensar en Madrid. Si consideramos Madrid, y un espacio de 100 metros de altura (casas de 30 plantas), podemos estimar que este espacio de Madrid son 40.000 millones de metros cúbicos. Multiplicando esto por 40 microgramos de NOx obtenemos 1.6 toneladas de NOx anuales en Madrid en un año como cantidad permitida.
Por Madrid circulan diariamente unos 500.000 vehículos. Si los 500.000 vehículos Volkswagen de EEUU hubiesen circulado por Madrid durante estos 6 años (2008 a 2014), hubiesen lanzado a la atmósfera 15.000 toneladas de NOx por año. Dividiendo esto por 1.5 toneladas (cerca de 1.6 que es el límite) sale que esos vehículos Volkswagen habrían emitido 10.000 veces más de lo autorizado, y ya esta cantidad permitida genera la boina amarillenta que desde hoy se ve cubriendo Madrid, y que seguirá sobre Madrid durante los próximos 10 meses.
Incluso si lo que han emitido esos vehículos no hubiese sido 40 veces lo certificado, sino 10 veces, eso implicaría 3.750 toneladas de NOx por año. Y si esto se hubiese emitido en Madrid, sería 2.500 veces más de lo permitido. Imaginen 11 millones de vehículos trucados.
Es una vergüenza que las empresas automovilísticas, como los productores de petróleo, nos estén envenenando diariamente sin que nosotros lo sepamos. Al menos los productores de tabaco envenenan sólo al que quiere fumar. Las muertes por enfisema pulmonar en personas que jamás han olido ni un cigarrillo aumentan cada año sin parar. Su causa solo puede ser lo que emiten los motores sobre todo los motores diesel.



