
Por Luisa Lane –
Estamos vigilados, controlados, sometidos. El control social a través de la tecnología es exasperante. Si nombras a Trump por Tik tok, te amonestan, si es en x te castigan y si queres comprar una docena de facturas por fase te aparecen miles de panaderías en tu ordenador. Basta, quiero volver a ser libre, pretendo que el siglo actual termine o retroceda, pero se necesita la libertad añorada.
Antes tenías miedo a las dictaduras, luego a los servicios de inteligencia hoy a un celular, a un software. Nadie entiende porque se debe invertir, por parte de los gobiernos, en empresas de inteligencia artificial en detrimento del ser humano. Nadie no, yo si entiendo y esto se llama primero control social, luego genocidio social por último reemplazo de especie, o tiene alguna duda.}
El desempleo aumentó como consecuencia de los modelos económicos y el avance tecnológico. Claro la culpa es del liberalismo, de la política o quizás no. Ese espacio de la política asume la responsabilidad, pero tenemos alguna garantía que el próximo gobierno de otro color partidario elimina la IA. Seguro que no. El creador de este monstruo se arrepintió. El papa reclama su destrucción y nosotros festejamos que un robot no suple en el trabajo y nos hace descansar. Estamos locos.
Para muestra un botón. El sistema Pegasus puede tomar el control total de un celular, escuchar llamadas telefónicas, leer mensajes, usar su micrófono para captar conversaciones cercanas y tomar fotografías con su cámara. También permite acceder a información necesaria para iniciar sesiones en cuentas bancarias, correos electrónicos, entre otros, sin necesidad de hackear directamente sus cuentas. Incluso permite controlar el uso de la batería, evitando que el usuario perciba que su privacidad está siendo vulnerada.
La ciencia que en un pasado contradecía a la iglesia porque esta sometía a las masas hoy es socia del poder y reemplaza al clero. La ciencia dijo en el siglo 21 ahora al humano lo controlo yo. El poder de parabienes.
Para documentar estas líneas digamos que el teléfono tardo 75 años en llegar a cien millones de personas, la televisión 30 años con la misma cantidad de seres humanos, el Facebook 4 años, el wasap 3 años y la ia dos meses. Entiende que estamos controlados y que nuestro celular es un órgano mas de nuestro cuerpo. ¿La pregunta que cabe es para que el poder nos quiere vigilados y faltos de libertad?: Será que, en un lustro, una década o vaya a saber cuándo nos quieren reemplazar por avatares para que el planeta no se destruya. Es una probabilidad. Volvamos al siglo 20, volvamos a ser libres. ¿No le parece?



