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CONDICIONES

 

Por Luisa Lane   –

El año que viene se vota. Hoy por hoy están dadas todas las condiciones para la reelección del actual presidente. Usted dirá: ¿pero estamos todos locos?, ¿cómo es posible que, con la Argentina actual y siendo responsable del Ejecutivo, haya alguien que hable con un perro muerto y aun así sea reelecto?

Dije condiciones, no prosperidad. Aclaremos —decía el lechero mientras le echaba agua a la leche—: hoy se vive un gobierno de pleno y permanente ajuste, con una inflación mentirosa utilizada como caballito de batalla en cada discurso oficialista. Además, el gobierno cuenta con la protección de la mafia política; es decir, Estados Unidos y sus aliados hacen uso y abuso de las riquezas naturales de nuestro país. Como compensación, convierten nuestros días en una vida invivible, en un escenario manejado por el narco y acompañado de inseguridad, hambre y pobreza. Todo esto condimentado con un plan cibernético y una tristeza que solo se altera con algún partido de fútbol.

Dentro de las posibilidades del triunfo oficialista, Palantir —empresa cibernética— resulta fundamental para que el sillón de Rivadavia no cambie de ocupante. En este campo es más que importante la obtención de información, sobre todo para el mal, y en esto el oficialismo da cátedra.

José Norte Sosa, en su obra El fin de la privacidad, escribió: “No es novedad que las agencias encargadas de recolectar información para combatir el crimen puedan transformarse en una pesadilla para opositores, periodistas o activistas. El uso del spyware para intimidar o silenciar voces críticas, mediante la amenaza de exponer información íntima, se ha convertido en una práctica habitual en varios países. En Argentina, este fenómeno es conocido como carpetazo; en México, como balconeo; en inglés lo llaman asesinato de reputación. El acto de destruir la reputación de alguien mediante acusaciones o la divulgación pública de información privada. De hecho, el abuso de la información con fines de control es tan antiguo como el poder mismo”.

Comenzamos diciendo que estaban dadas todas las condiciones para seguir con la entrega de la patria gracias a este presidente. Además de lo narrado, hay que sumarle la complicidad de una oposición que solo trabaja en la reelección de cargos menores para aumentar su patrimonio, haciendo caso omiso a la tristeza de sus votantes. Hoy nadie piensa en el futuro del país; solo se pierde el sueño si el político deja de tener secretaria o pasajes gratis.

La “libertad avanza” nos llevó a la década del veinte… pero del siglo anterior. ¿No le parece?

 

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