CRISIS EN LA INDUSTRIA : Cierra FAPA y es el fin a 88 años de producción nacional de aisladores eléctricos

La Fábrica Argentina de Porcelanas Armanino (FAPA) liquidó su planta en Monte Grande y dejó al país sin un actor estratégico para el sector eléctrico. El Gobierno habilitó importaciones de emergencia.

El cese de las actividades representa un golpe duro para el sector electromecánico y la infraestructura energética del país. FAPA era la única empresa en la Argentina dedicada a la fabricación de aisladores eléctricos de porcelana, que cumplen un papel clave en el tendido de las redes de luz para prevenir fugas y garantizar un servicio seguro. De acuerdo con los datos brindados por la Cámara de la Industria Electrónica (CADIEEL), la planta cubría la totalidad de la producción argentina y abastecía cerca del 70% del consumo interno.

Apertura de importaciones y dependencia externa
La decisión del cierre fue paulatina y se formalizó tras una grave caída de la actividad manufacturera nacional producto de las políticas de apertura económica del gobierno de Javier Milei. Como respuesta a la falta de fabricación local, el Ministerio de Economía emitió en marzo de 2026 la Resolución 345/2026, firmada por el titular del área, Luis Caputo. La normativa suspende por un plazo de seis meses los derechos antidumping sobre la importación de estos productos, con el objetivo de evitar el desabastecimiento y daños críticos en la red eléctrica.
A partir de este cambio, la Argentina dependerá en su totalidad del ingreso de materiales provenientes de China, Brasil y Colombia para mantener la continuidad del servicio público eléctrico.
La salida de este fabricante histórico implica la pérdida de capacidades tecnológicas soberanas y expone una fuerte vulnerabilidad en áreas estratégicas para el desarrollo de la infraestructura del país.
FUENTE. MUNDO GREMIAL



