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Maduro comparece en la segunda audiencia de su juicio en EE.UU.

El mandatario venezolano se encuentra junto a su esposa, la diputada Cilia Flores.

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y su esposa, la diputada Cilia Flores, acudieron este jueves a la Corte del Distrito Sur de Nueva York (EE.UU.) donde se realizó la segunda audiencia procesal, luego de que fueran secuestrados el pasado 3 de enero durante una operación militar estadounidense realizada en territorio venezolano.

En la comparecencia, el veterano juez Alvin Hellerstein descartó la petición del defensor de Maduro, Barry Pollack, para desestimar el caso debido a que los fondos para pagarle han sido bloqueados por EE.UU., según difundió en sus redes el periodista Arturo Ángel.

«No voy a desestimar el caso», dijo el togado, según AP.

Fondos negados para la defensa

La defensa del presidente y de su esposa alega que el Departamento del Tesoro interfiere en su derecho constitucional a la defensa al negarles el acceso a fondos del Estado venezolano para cubrir los honorarios de sus equipos legales.

Sobre esto, el defensor del dignatario, le refirió a Hellerstein que EE.UU. emitió una excepción a las sanciones financieras impuestas a la nación suramericana para que Caracas pudiera cancelarle sus honorarios profesionales, pero la revocó poco después sin explicación y sin ofrecer otra alternativa.

En el punto de vista de Pollack, esa decisión socava el derecho de Maduro a disponer de un abogado, tal como se consagra en la sexta enmienda de la Constitución estadounidense, por lo que solicitó que se desestimaran los cargos. Además, alegó que si el Estado venezolano no financia sus labores, no podrá continuar como representante legal del mandatario.

 Una controversia sin resolver

Durante la audiencia hubo controversia. Mientras que la parte defensora alega que Maduro no tiene acceso a los recursos; el fiscal Kyle Wirshba sostiene que, aunque ambos países reanudaron relaciones, esto no implica que se hayan levantado las sanciones para que el mandatario y la diputada venezolana puedan acceder a los fondos para el juicio.

En medio de la diatriba, Wishba dijo que la defensa pública podría asumir los gastos de Maduro y de Flores, lo que fue refutado por Pollack, quien manifestó que eso mermaría los recursos legales destinados a las personas que no pueden pagar sus propios abogados. Para el jurista, esa decisión carece de sentido, puesto que el dignatario no es contribuyente estadounidense y está «dispuesto y capacitado para financiar esa defensa», refiere AP.

 Las claves de la segunda audiencia de Maduro en EE.UU.

En medio de este cruce, el togado expresó: «Este es un caso que se sale de lo común», por lo que, «podría obstaculizar su capacidad para realizar su trabajo habitual». Sin embargo, advirtió que podría haber consecuencias en el futuro, de llegarse a comprobar una interferencia indebida a la defensa.

Ante la dificultad de hallar una solución, la defensa preguntó si el juez podría ordenar legalmente a la Oficina de Control de Activos Extranjeros de Estados Unidos (OFAC, por sus siglas en inglés) que otorgara una licencia para liberar el dinero, lo que fue denegado. Frente a esto, Pollack ratificó la petición de desestimación del caso, sin éxito.

Al culminar la audiencia, el dignatario habría estrechado la mano del juez y se habría despedido diciendo: «Hasta mañana». Actualmente, se desconoce cuál es la fecha para la próxima comparecencia.

 El ambiente previo

A las afueras, grupos de manifestantes se agolparon y tomaron la calle aledaña entre gritos con consignas a favor del mandatario y carteles donde se leía «‘Free Maduro right now'» (‘Liberen a Maduro ahora mismo’, en español).

Maduro fue trasladado y sacado del tribunal federal bajo un fuerte operativo de seguridad, sin que se le permitiera ser registrado por las cámaras ni visto por las personadas apostadas a las afueras del edificio ubicado en Manhattan.

En la primera audiencia, celebrada el 5 de enero, dos días después de su secuestro, Maduro afirmó: «Soy el presidente de Venezuela y me considero prisionero de guerra. Me capturaron en mi casa de Caracas». En esa comparecencia también rechazó los cargos en su contra y se declaró no culpable, al igual que su esposa.

Al respecto, este jueves el inquilino de la Casa Blanca, Donald Trump, ratificó la realización de la operación militar en Venezuela y aseveró: «Ahora él [Maduro] está capturado y pienso que tendrá un juicio justo. Pero imagino que vendrán más juicios».

El pasado 3 de enero, el presidente Nicolás Maduro y su esposa, la diputada Cilia Flores, fueron secuestrados durante una agresión militar dirigida por el Pentágono y perpetrada por tropas del Delta Force, la unidad élite del Ejército de EE.UU.

Durante esta acción, se bombardeaban blancos civiles y militares en la Gran Caracas. La agresión militar dejó más de 100 víctimas fatales, entre ellos civiles, militares venezolanos y 32 soldados cubanos que prestaban servicio como parte de la Guardia Presidencial.

Tras su secuestro, Maduro y Flores fueron trasladados a una prisión federal de máxima seguridad en Nueva York, donde se encuentran privados de libertad mientras la Justicia de EE.UU. determina su futuro en medio de acusaciones de efectuar un proceso viciado, ilegal, carente de jurisdicción e infundado, acusados de supuesto «narcoterrorismo».

El Gobierno de EE.UU. acusa al mandatario de conspiración de narcoterrorismo, conspiración para la importación de cocaína, posesión de ametrallados y dispositivos destructivos y conspiración para poseer estas armas en apoyo de actividades criminales. En resumen, se le imputa el liderazgo del supuesto Cártel de los Soles, señalamiento que posteriormente desdeñado por la Justicia estadounidense.

Maduro y Flores enfrentan, además, cargos por su supuesta colaboración con organizaciones criminales, calificadas como «terroristas» en EE.UU.

FUENTE.   RT

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