Trump se proclama victorioso de una guerra inconclusa.

Por Margarita Pécora –
Donald Trump se mostró triunfalista al encabezar en la Casa Blanca la décima reunión de Gabinete donde se presentó como vencedor absoluto, aún cuando la ofensiva contra Irán sigue abierta y las consecuencias están lejos de resolverse.
Al referirse a la operación militar que lanzó el pasado 2 8 de febrero contra Irán, el mandatario estadounidense aseguró que el país persa está “liquidado” y que su programa nuclear, de misiles y drones ha sido destruido. Señaló que gracias a su ofensiva militar se evitó que Teherán alcanzara el arma nuclear, y que ahora la República Islámica no tiene más opción que negociar. En ese marco, calificó a los iraníes de “enfermizos” y se jactó de que Estados Unidos cuenta con los mejores equipos militares del mundo.
También disparó contra la OTAN, organización atlántica de la que dijo sentirse “decepcionado”, y a la que volvió a llamar “tigre de papel”, afirmando que ya no necesita su apoyo “porque la guerra ya acabó”, y que recordará su falta de ayuda. En paralelo, se mostró victorioso en la lucha contra las drogas, asegurando que el 98% de los cargamentos ya no ingresan a EE.UU. y que se decidió atacar por mar en el Caribe, para frenar el narcotráfico.
Respecto a Venezuela, celebró lo que califica como una “operación maravillosa” que permitió capturar a Nicolás Maduro, que ahora está sometido a una segunda audiencia judicial, y a quien acusó de vaciar prisiones para enviar “delincuentes” a Estados Unidos y de ser un gran proveedor de drogas.
Trump destacó que ahora (Maduro) enfrentará un juicio justo y que, aunque los cargos son pocos en comparación con lo que debería, la acción marca un triunfo.
Finalmente, subrayó que la economía estadounidense crece con solidez y que Irán debe pagar por sus ambiciones, mientras él se presenta como garante de la seguridad global y del orden en Medio Oriente.



