Política

El peronismo arma su frente anti Milei

Dirigentes del PJ, gobernadores y sectores aliados comenzaron a discutir un armado amplio para enfrentar al libertario en 2027. El desafío: sumar volumen político sin repetir las fracturas que marcaron al último gobierno peronista.

El peronismo comenzó a moverse. No se trata todavía de una coalición formal ni de una estrategia cerrada, pero en distintos sectores del justicialismo empieza a tomar forma una idea común: construir un frente amplio que pueda disputar el poder al presidente Javier Milei en 2027.

La iniciativa no se limita al universo peronista. En conversaciones reservadas y en declaraciones públicas empieza a insinuarse la posibilidad de una alianza más amplia que incluya a sectores del radicalismo disidente y a dirigentes de espacios provinciales. La referencia que varios dirigentes repiten es el modelo brasileño que llevó a Luiz Inácio Lula da Silva nuevamente al poder: una coalición heterogénea que dejó en segundo plano las diferencias ideológicas para enfrentar a un adversario común.

El desafío es evidente. Un armado demasiado amplio podría terminar reproduciendo las tensiones internas que marcaron a los últimos gobiernos justicialistas. Pero al mismo tiempo, muchos dirigentes coinciden en que una oposición fragmentada solo fortalecería al oficialismo libertario.

El diálogo entre Cristina Kirchner y Miguel Pichetto

Uno de los gestos políticos que reflejó ese movimiento fue la reunión que mantuvieron la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner y el diputado nacional, Miguel Ángel Pichetto.

El dirigente rionegrino contó públicamente que ambos coincidieron en la necesidad de construir un “frente nacional amplio”. Durante una entrevista en el canal de streaming Gelatina, Pichetto explicó que la conversación giró en torno a la posibilidad de armar una coalición transversal, capaz de reunir sectores diversos del sistema político.

La referencia a la experiencia brasileña fue explícita. “Coincidimos en la necesidad de armar un frente nacional como lo que hizo Lula en Brasil”, sostuvo.

La idea no es menor: Pichetto fue durante 17 años jefe del bloque de senadores del Frente para la Victoria y uno de los principales defensores legislativos del kirchnerismo. Tras la derrota de 2015 tomó distancia del espacio y, en 2019, integró la fórmula presidencial de Mauricio Macri como candidato a vicepresidente.

En 2023 respaldó a Horacio Rodríguez Larreta en la interna de Juntos por el Cambio y luego resultó electo diputado nacional en la lista encabezada por Patricia Bullrich.

Su acercamiento a Cristina marca, por eso, un giro político significativo. En su entorno sostienen que, pese a las diferencias acumuladas, siempre defendió a la expresidenta en el plano judicial.

Un debate sobre liderazgo y programa

Mientras se exploran acuerdos políticos, dentro del peronismo también comenzó una discusión más profunda sobre el contenido del programa económico y productivo que debería sostener una eventual alternativa al gobierno libertario.

Un grupo de legisladores del interior del país mantuvo recientemente una reunión con los economistas Martín Rapetti y Diego Bossio, fundadores de la consultora Equilibra. El encuentro giró en torno a un informe sobre empleo, ingresos y perspectivas económicas. Allí analizaron el deterioro del poder adquisitivo y el tipo de trabajo que se está generando en la economía argentina.

Para este sector del peronismo, el equilibrio fiscal que plantea el gobierno de Milei no puede ser el único eje de política económica. Consideran necesario combinar esa disciplina macroeconómica con un proyecto productivo orientado a generar empleo de calidad.

Uno de los dirigentes que viene planteando con mayor claridad la necesidad de un frente amplio es Juan Manuel Olmos, actual titular de la Auditoría General de la Nación. En distintas intervenciones públicas, señaló que la oposición debe construir una alternativa basada en dos pilares: orden fiscal y desarrollo productivo. La referencia que suele utilizar es el primer ciclo de gobierno de Néstor Kirchner, cuando el peronismo combinó superávit fiscal con expansión económica.

“No puede pasar que volvamos al gobierno y tengamos programas diferentes internamente”, planteó a LaNación+, en alusión a las disputas entre los distintos sectores del oficialismo durante ese período.

Kicillof y la construcción de una oposición más amplia

En paralelo a estas conversaciones, el gobernador bonaerense Axel Kicillof impulsa su propia estrategia de construcción política. Desde la provincia de Buenos Aires busca consolidar el Movimiento Derecho al Futuro (MDF), un espacio que intenta ampliar el alcance del peronismo hacia sectores sociales y políticos que rechazan el rumbo económico del gobierno nacional.

El jefe de Gabinete bonaerense, Carlos Bianco, sintetizó esa línea política en una definición reciente: la oposición debe convocar a todos aquellos que consideren inviable el modelo económico de Milei y que estén dispuestos a respaldar un proyecto basado en trabajo, producción e industria.

Aunque Kicillof evita hablar abiertamente de una candidatura presidencial, dentro del peronismo muchos lo consideran el dirigente con mayor proyección nacional dentro del espacio.

La incógnita del rol de Cristina Kirchner

En el centro de todas las discusiones aparece inevitablemente la figura de Cristina Fernández de Kirchner. Su situación judicial —cumple prisión domiciliaria en la causa Vialidad— condiciona su participación política, pero al mismo tiempo mantiene un peso simbólico decisivo dentro del peronismo.

Para el kirchnerismo más cercano, invisibilizar su liderazgo sería un error estratégico.

La diputada bonaerense Soledad Alonso, por ejemplo, sostuvo en diálogo con GRUPOLAPROVINCIA.COM que no mencionar a la ex presidenta en el discurso de apertura de sesiones provinciales “debilita políticamente al peronismo”.

Otros sectores del espacio, en cambio, consideran que la oposición debe ampliar su base electoral y evitar quedar encerrada en una identidad exclusivamente kirchnerista. Ese debate se reflejó incluso en la Legislatura bonaerense cuando Kicillof evitó mencionar a Cristina durante su discurso de apertura de sesiones, una omisión que generó cuestionamientos internos.

Entre la unidad y el riesgo de otra fractura

Las distintas conversaciones y movimientos reflejan un punto de partida compartido: la necesidad de construir una alternativa competitiva frente al gobierno libertario. Pero también evidencian un dilema que atraviesa al peronismo desde hace años.

La construcción de un frente amplio puede aumentar la base electoral, pero al mismo tiempo corre el riesgo de convertirse en una coalición demasiado heterogénea para gobernar con coherencia. La discusión recién arranca, pero la hoja de ruta que empieza a dibujarse apunta a un objetivo claro: construir una alternativa capaz de disputar el poder en la Argentina que emerja después del experimento libertario.

FUENTE. GLP

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