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ROBERTO PERDIA:La ventaja de un sueño irrealizado

n la Feria internacional del  Libro se presenta   una obra de María O’Donnell, que es un reportaje a Juan Born, donde cuenta cómo negoció  su rescate desde el secuestro. Sobre este tema y los recuerdos que guarda sobre la organización político militar  de los “Montoneros”, dialogamos  con  Roberto C. Perdía, abogado y ex guerrillero, quien llegó a ser miembro de la conducción nacional de la organización, quien destacó la paradoja que se da en la ventaja del sueño irrealizado.

Por Gabriel Russo

 

¿Es cierto que Juan Born negocia su rescate desde el secuestro?

Fue así, al menos en la última parte de la negociación cuando estaba estancada fue el propio Juan Born el que ayuda a destrabarla.

¿Cómo fue el secuestro de principio a fin?

Eso está relatado, no intervine, solo  conozco los detalles. Lo demás es conocido. Los Born significaron un emporio económico   de los más importantes del país, de alguna manera fue una mínima devolución de lo que se habían llevado  históricamente.

Se decía que con el rescate había ido una  parte de la plata a Cuba…

Ha circulado todo tipo de versiones, pero ya eso es parte de la historia, cosas que acontecieron bajo  otro contexto y en otra situación, se ha escrito de los cuatro costados.

Desde Montoneros para acá, qué balance podés hacer de tu vida política?

Montoneros fue una historia que impregnó no solo  nuestra vida personal, sino parte de la generación  argentina y para quienes tuvimos algunos lugares de importancia en la conducción de Montoneros,  dejó señal para los tiempos. De esa historia hay un hecho rescatable, porque hoy a 40 años de los hechos hablamos de  que  este suceso tiene que ver con que de alguna manera dejaron pendiente  en la historia los sueños que vuelven  al debate cotidiano, la idea de que se podía hacer un mundo distinto y que no se ha hecho. El mundo que conocemos  es de gran parte de la población  afuera del sistema económico, excluidos, nos queda la ventaja histórica de un sueño irrealizado aunque parezca paradójico.

La idea a lo largo del tiempo fue como retomar esas banderas, que sigue siendo el le motiv por lo menos de la vida personal.

Cuando  se tiene determinado  ideal y pasa el tiempo ¿qué estas orgulloso de haber hecho y que no?

Yo no le puedo decir a la juventud de hoy que lo nuestro  fue maravilloso, pero sí estoy orgulloso en lo personal de haber asumido un compromiso que imaginaba la posibilidad de un mundo distinto, en el cual  este déficit moral que tiene la sociedad, en el sentido de que tenemos capacidades científico técnicas y no lo hacemos por un déficit moral que atraviesa a toda la sociedad. Y quisimos cambiar eso. Ese es el gran orgullo.

Lo otro  son los dolores compartidos, los dolores de los compañeros que nos faltan,  esos son los dolores que uno siente que son de alguna manera producto de estos años de lucha y de sacrificio para una parte importante de esta generación.

¿Sobre la figura de Firmenich qué podés decir?

Creo que  Firmenich es uno de los malditos de la historia argentina. El tiempo lo colocará en su lugar. Creo que cuando el paso del tiempo  sedimente las cosas, quedará el recuerdo de un luchador que estuvo al frente de una  acción que manejaba la posibilidad de tener  un mundo  distinto, más lindo   y humanista.   Esto es la historia de largo plazo cuando  nuevas generaciones vayan asumiendo los compromisos del futuro.

Si  recorremos la historia  de los caudillos federales de los cuales  tomamos nuestro nombre, fueron denigrado,  ocultados hasta que pasaron generaciones, y los pudimos recuperar, y hoy día ocupan lugar más digno en nuestra historia.  Eso  va a pasar  con estos tiempos también. Aunque  la actividad política de muchos de nosotros es todavía muy limitada, todavía predominan  las pasiones  y ciertos intereses.

Cuando escucho algunas opiniones, se me ocurre pensar que no están criticando tal o cual  lucha o aspecto de la historia que vivimos, sino pensando en el futuro.

Les están diciendo a los jóvenes que no vayan por determinado camino. No me refiero al camino de la violencia, sino al camino de la rebeldía. Esa rebeldía que no pueden  anestesiar con la droga, lo procuran anestesiar  con la televisión o con el gatillo fácil  también en algunos casos. El tema es que la juventud de hoy no se comprometa   a querer cambiar la realidad, cuando lo haga el cambio se vuelve inexorable, porque la juventud pelea por ello. Entonces el sistema trata de  disuadirla y para eso, tratan de  destruir las experiencias anteriores. Así  pasó en nuestra corta historia.

¿Ustedes de donde toman el nombre de Montoneros?

De las Montoneras generales del siglo XIX de Facundo de Peñaloza, Artigas, de aquellos que soñaron  patria y soberanía como una sola palabra,  montoneros que imaginaron una América unida, federal, de un desarrollo  no impuesto desde afuera. Somos hijos de esa lucha.

Hoy en día muchas veces desde los poderes porteños se entrega al país vendiendo  nuestros recursos primarios al extranjero y se deja entrar la chuchería .En lugar de pensar en la soberanía, pensamos en el negocio.

¿Qué opinión tenés del actual gobierno y de la oposición?

La oposición parlamentaria en su mayoría  son  de alguna forma, sirvientes del sistema donde a lo que se oponen,  es a la generalidad de las cosas, pero  por intereses muy limitados.

El gobierno creo que produjo algunos avances, como es querer incorporar a los jóvenes a la política. Creo que tiene un peso importante  el doble discurso: Se dice una cosa y pasa otra.

Hoy revisaba un dato del INDEC: la economía argentina  creció enel  valor agregad para su PBI  en los últimos 10 años, un 66 % y el valor agregado del sector financiero creció  4 veces más. Eso  significa que  o son muy tontos, o nos toman por estúpidos. Hay una diferencia entre el discurso y la práctica que me parece peligroso.

Veo dos grandes problemas en el gobierno actual: uno, no haber construido una fuerza política seria, hoy vemos que la herencia  hoy puede pasar por Macri, por Scioli, o por Massa donde lo mejor puede ser Scioli.

El segundo tema es que el modelo económico en general sigue siendo el de una América que vive de exportar sus comodities, en el caso argentino menos carne, pero más minerales, petróleo  e importar materias primas elaboradas .No hemos cambiado ese modelo y seguiremos siendo  un país de esta América  con desigualdades profundas, aunque mejoró la situación relativa del conjunto de los sectores populares, pero en un modelo que se hace insostenible en el tiempo.

 

 

 

 

 

 

 

 

Roberto C. Perdía (Pergamino, Buenos Aires, 1941) es  abogado y ex guerrillero argentino.

 

Durante la década de 1970 integró la organización político-militar Montoneros, llegando a ser miembro de la conducción nacional de la misma. Es sospechado de haber participado del asesinato del jefe de la CGT, José Ignacio Rucci, el 25 de septiembre de 1973.1

 

Durante la dictadura militar autodenominada Proceso de Reorganización Nacional, que gobernó Argentina entre 1976 y 1983, se exilió en Madrid. Formó parte de la conducción que decidió la fracasada contraofensiva montonera desde el exilio.

 

El 14 de agosto de 2003 fue detenido por una causa judicial vinculada a la desaparición de militantes montoneros,2 siendo liberado a fines de octubre de ese año.3

 

Actualmente integra la Asociación Gremial de Abogados de la República Argentina y re-editó su libro «MONTONEROS, el peronismo combatiente en primera persona».

 

 Los hermanos Born.

En un clima político y social cada vez más enrarecido y conflictivo, el 19 de septiembre de 1974, Juan y Jorge Born, que por aquel entonces ocupaban los cargos de Gerente y Director General del conglomerado cerealero e industrial Bunge & Born, salieron de su casa en Beccar, con su chofer y el gerente de la empresa Molinos Río de la Plata, Alberto Bosch. Un grupo de unos 40 integrantes de la organización guerrillera Montoneros comandados por Rodolfo Galimberti disfrazados de policías de tránsito y trabajadores de ENTEL los atacó, asesinaron al chofer y a Bosch y secuestraron a los hermanos Born.

 

Gracias a este secuestro extorsivo, Montoneros obtuvo el cobro del mayor rescate de la historia argentina: sesenta millones de dólares. El gobierno encabezado por la presidente Isabel Perón impulsó un agravamiento de las leyes represivas.

Fuente: Wikipedia

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