Opinión

¿AHORA LA CULPA LA TIENE LUCIFER?

Por Carlos Galli.

Déjese de joder Presidente.

Nos sigue tomando de idiotas. De imbéciles. Cómo nos decía en plena pandemia.

Usted hace tiempo que perdió todos los escrúpulos. Aunque en realidad, creo que nunca los tuvo.

Nunca imaginé que fuera tan ignorante. Hablar del diablo como una broma estúpida y burlona lo «destaca» a usted como un asno en teología. Decir que los demonios son los culpables de la inflación es de un misticismo de un enajenado.

Para desasnarlo, le digo Presidente que uno de los grandes «atributos» del diablo es hacerle creer al mundo que no existe.

Le expreso Presidente que si existe y domina a todo el mundo. No pretendo que lea La Biblia, ni La Torá, ni El Corán. Si hubiera leído alguno de los tres libros sagrados de las tres religiones monoteístas, quizás no tomaría tan en joda al príncipe caído.

Puedo comprender que no entienda de economía, puedo comprender que no sepa nada sobre el peronismo. Hasta puedo justificar que no tenga una cultura destacada. Porque en realidad su capacidad es muy mediocre. Pero burlarse del enemigo del alma humana es de una ignorancia que debería preocuparlo. Usted cree en la astrología, en el tarot, en las cartas astrales, es propio de un ignorante. Usted que juró con su mano sobre La Santa Biblia, debería saber primero que no se puede jurar en vano, y usted lo hizo. Segundo, también juró por la Patria y la está destruyendo.

Nueve círculos tiene el Infierno del Dante. Usted ocupa el noveno. El peor de todos, el de los traidores.

Su infierno es no creer en Belcebú, porque si creyera no lo tomaría en joda. Peleamos contra huestes espirituales de maldad, pero su ignorancia «mística» no le permite entenderlo y lo embrutece.

Muchas mentiras y estupideces dijo en esto dos años de gestión, pero llegó al límite. Más que un Ministro de Economía, parecería que el Presidente necesita un exorcista. Hace mucho tiempo que dejamos de ser un país serio. Su gestión y la Coalición de gobierno, están haciendo un país ridículo. Por ustedes y la paupérrima oposición somos el hazme reír del resto del planeta Tierra.

¿Quién en su sano juicio puede decir que el diablo metió la cola, y por ello hay una inflación incontrolable?

Puede burlarse del pueblo. También de nuestros amados abuelos, es sabido que le importa un bledo la pobreza y la miseria. Tampoco la salud, la educación, y la cultura. Todo esto que le nombro Presidente, es diabólico. Usted como todos los humanos, somos un juguete para el ángel que quiso ser más que DIOS. Tiene poder, pero no es todo poderoso. Si usted deja su soberbia de lado, si deja su vanagloria a un costado, y le ruega a DIOS que lo ayude, tenga por seguro que el Altísimo lo va a oír y lo va a ayudar. Todos fuimos creados por EL, claro que no todos son sus hijos. ¿Lo sabía Presidente?

Arrodíllese, pídale que lo saqué de este «infierno», y DIOS que es tardo para la ira, y que sus misericordias son nuevas todos los días, tendrá misericordia de usted. No porque usted lo merezca, sino porque es DIOS y DIOS de misericordia. Un minuto al día haga la voluntad del Señor y podrá notar que muchas cosas pueden cambiar en su vida.

Cómo cristiano militante me permito sugerirle o recomendarle, no un consejo, solo una recomendación, tenga suma prudencia si va a continuar hablando del diablo porque va a venir por su alma, es lo único que le interesa.

Usted, con todo derecho puede pensar que soy fanático religioso. Y le digo que tiene razón, con total franqueza le cuento que soy un fanático de la sana doctrina de Jesucristo. Hago hincapié en todo lo que he expresado, porque sé que le dicen todo lo que se escribe sobre su persona. Tenga cuidado Presidente, quizás lo que dijo fue tan solo una metáfora, pero le dio mucha identidad a un ángel oscuro y caído.

Finalizo con lo que expresé más arriba.

Una de las tantas «cualidades» del diablo es hacerle creer al mundo que no existe.

POSDATA: DR. Alberto Fernández haga de cuenta que estamos tomando un café, algo que nunca va a ocurrir.

Y permitime que te trate de vos. Dame bolilla, buscá a DIOS, y si lo haces de corazón pelándote las rodillas. Si haces una oración que no sea retórica, que salga de tu alma, EL te va sacar de este verdadero averno en el que estás metido. Habla con DIOS y espera SU respuesta. Aunque no puedas creerlo te va a responder.

Dame bola Alberto. Busca a la única fuente de toda verdad y de toda justicia.

DIOS te va a sorprender.

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