Picosatélite argentino desafía los prejuicios.

Por Margarita Pécora –
El “piccolo”, logró también romper el umbral del silencio y el menosprecio- podría añadirse al comentario sobre este logro científico que significa el lanzamiento al espacio, desde la NASA en Cabo Cañaveral EE.UU. de un picosatélie argentino, que no por su diminuto tamaño, en comparación con otros grandes satélites, deja de cumplir una misión de gran envergadura para la humanidad.
¿Serán los prejuicios sociales, los culpables de que esta noticia no alcanzara la difusión que merece, y que solo parece regocijar a los hombres de ciencia y a la clase política vinculada directamente con tales hazañas aeroespaciales, y no a los Medios específicamente aquellos que operan para una oposición que se ha llenado la boca diciendo que el país no registra avances y hasta lo comparan con las naciones más subdesarrolladas del planeta, cuando en realidad está sucediendo todo lo contrario, al menos en materia de avances científicos a partir justamente de la nanotecnología.
Restarle importancia a un picosatélite, sería como negar las aplicaciones cada vez más insospechadas de la nanotecnología que hoy día son un foco de atención de todas las agencias espaciales del mundo, estando entre ellas la NASA.
No olvidemos que la Nanotecnologìa gana cada vez màs terreno especialmente en el plano aeroespacial, donde se materializan el estudio, diseño, creación, síntesis, manipulación y aplicación de materiales, aparatos y sistemas funcionales a través del control de la materia a nano escala. Y la explotación de fenómenos y propiedades de la materia a nano escala.
El picosatélite MDQubeSAT-1, bautizado “San Martín”, fue desarrollado por la empresa argentina Innova Space y su lanzamiento no solo fue celebrado por Daniel Filmus, actual titular de la cartera de Ciencia, Tecnología e Innovación, también por el presidente Alberto Fernández, y el Ministro Matías Kulfas, entre otros que dejaron registro de emotivas impresiones en sus respectivas cuentas de Twitter.
El picosatélite argentino lanzado con éxito hoy (jueves) –dejó escrito Filmus, no solo significa un nuevo paso hacia la generación de soberanía en el campo aeroespacial y de la comunicación, sino que, con la imagen de Malvinas en su frente, difunde y reafirma también nuestra soberanía territorial”.
Los PocketQube (que traducido sería “cubo de bolsillo”)-citan fuentes especializadas-, son un tipo de satélite miniatura que se usan para la investigación espacial. Este primer satélite es de 2P, por lo que tiene una dimensión de 100x100x50 mm y pesa solo 461 gramos, aún así, dispone de paneles solares que le suministran la energía necesaria a su funcionamiento.
Innova Space contó que el uso principal será para el “Internet de las Cosas” (IOT), es decir para “dar cobertura de Internet en zonas donde no hay, como por ejemplo los sensores de silobolsas” y que podría aplicarse también a la explotación petrolera, a la minería, entre otros destinos.
En la web de Innova Space se referencian entre las posibilidades de uso de estos satélites, la aplicación en medicina, electrodomésticos, fitness, juguetes y autos.
Cuando se accede a datos sobre la existencia de otros picosatélites argentinos que han sido lanzados al espacio, se comprende la grandeza que encierran esos diminutos artefactos. Cabe citar, por ejemplo, el “pocketcube”, que la compañía argentina Diysatellite lanzó al espacio en marzo de 2021, siendo el primero de este tipo: un cubo de 5 cm de lado y 200 gramos de peso. Sus fines son esencialmente educativos.
De este modo queda demostrada la grandeza de diminutos aparatos aeroespaciales, a los que se les resta importancia erróneamente.



