Urtubey: «Mi vocación es ser presidente»
El reelecto gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey, reconoció la conducción de Cristina y pidió precisiones programáticas a los presidenciables del FPV.
El gobernador re-reelecto de Salta, Juan Manuel Urtubey, aprovechó el foco nacional que le prodigó su triunfo en las elecciones de su provincia para lanzarse a la carrera presidencial de 2019. Incluso se animó a pedir atención a los precandidatos de la actual contienda y les reclamó propuestas. Así, el joven mandatario norteño intentó perfilarse como uno de los dirigentes a ser tenidos en cuenta en el nuevo escenario que se perfilará a partir de octubre.
«Cuatro años en la Argentina es un siglo, pero mi vocación es ser presidente. Me preparé toda mi vida para eso. Pero dependerá de un montón de cosas. Tendré que gobernar bien la provincia y después convencer a unos cuantos millones de argentinos que piensen igual que yo», aclaró.
Urtubey tenía pensado viajar a Buenos Aires hoy para participar en la inauguración del «Sitio de Memoria» en la ex ESMA, convocado por el secretario de Derechos Humanos Martín Fresneda. Pero decidió adelantar a anoche su llegada. Ese acto será el escenario que el gobernador reelecto compartirá con la presidenta.
En la casa de gobierno provincial, el deslumbrante Centro Cívico Grandburg que construyó su antecesor, el derrotado senador Juan Carlos Romero (PJ disidente), que también estuvo tres períodos al frente de la provincia, Urtubey aseguró que no quiere «evaluar la personalidad de los candidatos».
«Lo que quiero –abundó– es saber qué quieren hacer con la región. Porque hasta ahora todo lo que se discute en campaña, con total respeto y buena onda, son cosas adjetivas. No hay nada sustantivo. Quiero saber cómo vamos a dar sustentabilidad a la actividad económica en la región. Hasta ahora, ningún candidato, no sólo de nuestro espacio, sino de ninguno, se sentó a decir nada de eso. Entonces, me resisto a acompañar a uno u otro porque me caiga mejor o peor. Tengo la responsabilidad de trabajar otros cuatro años en la provincia, y quiero saber con quién se va a hacer las cosas mejor. No es cuestión de afinidades, de amistades.»
De ese modo, Urtubey descartó un acuerdo con Daniel Scioli, que siempre recuerda su «amistad» con el salteño. Lo mismo en el caso de Florencio Randazzo, que sí voló a Salta en su momento de gloria y salió en la foto de la victoria.
«Estoy conversando con los dirigentes de la región, con gobernadores, porque lo que queremos es sinceramente dar un apoyo comprometido pero condicionado, en el buen sentido. No condicionado a espacios de poder, sino a políticas públicas. Porque en estos diez años hemos crecido. La región creció por arriba de la media nacional, es cierto. Pero nosotros necesitamos acelerar todavía más ese proceso porque el nivel de inequidad que hay en la Argentina, a pesar del gran esfuerzo realizado, en términos regionales es grande», remarcó Urtubey.
Y agregó: «Hasta ahora a ninguno escuché hablar de las cosas que me preocupan. Pero no sólo a los candidatos de nuestro espacio, a ninguno de los candidatos de la Argentina. Estan todos más preocupados en otras cuestiones. Está buenísimo, pero desde acá tenemos necesidades y urgencias», apuró.
Como peronista de cepa, Urtubey se muestra pragmático a la hora de las definiciones electorales. «Nunca juego a la política testimonial. En política juego al poder. Después me siento y discuto política diez horas y me encanta la evaluación y toda la historia, pero lo que a mí me interesa es ser competitivo porque muchachos y muchachas con buenas intenciones hay miles pero después tenés que ejercer el poder y para ejercerlo lo primero que tenés que hacer es ganar. Entonces obviamente que la competitividad se da en el proceso electoral, pero tiene que haber una mínima mirada. Hay gente que no mide nada y después gana de una manera espectacular pero un mínimo pisito tiene que haber», asegura y de esta manera deja abierta la posibilidad de aportar por cualquiera de los dos precandidatos del FPV.
Otra de las definiciones del día después a su triunfo rondó sobre el rol de Cristina Fernández a partir del 10 de diciembre y le adjudicó el de consulta. «Los que están en la real politik saben que quien gane las elecciones pasa a tener más volumen y pasa a armarse un poder diferente, propio. Esa es la realidad. Cada uno ocupará el espacio que le toque ocupar», dijo. Y descartó la teoría de que la futura ex presidenta ejerza el poder desde fuera de la Rosada.
Fue el giro que Urtubey halló para diferenciarse de aquellos dirigentes que proponen una especie de desdoblamiento al ubicar a Cristina en un rol de conducción política y ejercicio del poder, mientras el futuro presidente asumiría una eventual función de gestión.
Sin embargo, el gobernador salteño no dejó de arrojarle una flor a la presidenta. «Cuando sos peronista, la acción de este gobierno se parece tanto al ideario peronista que uno se siente muy cómodo», elogió.
Ante la pregunta sobre quiénes le gustaría que integren las fórmulas como vice de cada precandidato, el gobernador es claro: «Lo que me gustaría, no sé si en la fórmula o en la visión, es que hablen de la Argentina federal. Se da la coincidencia de que hoy todos los candidatos, salvo Ernesto Sanz, son bonaerenses o porteños. Está todo bien pero a mí me gustaría que me hablen de la otra Argentina».
Urtubey es uno de los siete vicepresidentes del PJ nacional, y es uno de los que le adjudica a esta herramienta la capacidad de «institucionalizar los cambios». «Muchas de las políticas públicas que estamos siguiendo hoy son producto de la decisión política de Cristina, que es la conductora del espacio. Pretendo que no andemos a los banquinazos de un lado al otro. Se va un gobierno y viene uno nuevo y en nombre del peronismo hacemos todo lo contrario. Lo que pretendo es que en nombre del peronismo le demos un marco institucional a algunas cosas. Por ejemplo en nombre del peronismo se crearon las AFJP, se privatizaron las empresas públicas y se cerraron industrias. Y también, en nombre del peronismo, las abrimos y las estatizamos. Salgamos de esa lógica. Volver a atrás es un peligro».
Cuando se le plantea posibilidad de un hipotético balotaje entre Macri y Massa, Urtubey es enfático: «¡Qué horror! La verdad que no lo veo posible. Y haría tatetí».
TIEMPO ARGENTINO.-



