Turismo y Pesca avanzaron en Diputados, a pesar de las marejadas…

Por Margarita Pécora –
Contra viento y marea, expresión que simboliza avanzar a pesar de los cacerolazos, bocinazos e intentos de entrar por la fuerza en el edificio del Cámara de Diputados para impedir la sesión especial del pasado martes, el cuerpo legislativo aprobó en sesión virtual y mixta , dos leyes altamente demandadas por sectores golpeados por la pandemia; en particular el turismo que ha sido considerado uno de los principales motores generadores de divisas para el país.
Tampoco de nada valieron las maniobras políticas del interbloque Juntos por el Cambio para entorpecer la sesión especial, ni las amenazas que propalan ahora de impugnarla ante la justicia. Con todo y ello, al fin cobró fuerza de ley el proyecto de Sostenimiento y Reactivación Productiva de la Actividad Turística Nacional que venía con media sanción del Senado y obtuvo 127 votos afirmativos y 2 abstenciones y fue convertido en ley.
Del mismo modo el cuerpo legislativo le dio medio sanción a la iniciativa del Poder Ejecutivo de reformar la Ley de Pesca, que tiene finalidad ampliar y actualizar las multas por pesca ilegal en el Mar Argentino.
Imagínense que la Argentina pierde más de 2 mil millones de dólares por la pesca ilegal no reglamentada, con una consecutiva depredación de los recursos naturales.
Y esto no es nuevo, de todos son conocidas las reiteradas denuncias sobre embarcaciones extranjeras que han sido detectadas y sorprendidas realizando pesca ilegal en aguas argentinas, fenómeno que ahora tendrá un respaldo legal mucho más vigoroso.
Pero volviendo al tema del turismo, la norma destinada a reactivar el sector en el marco de la pandemia está dirigida a “500 mil trabajadores asociados en hoteleros y gastronómicos y un millón de puestos de trabajo sumando todos los rubros del turismo”. Tiene por objeto la implementación de medidas por un término de 180 días, los cuales podrán ser prorrogados por el Poder Ejecutivo por un mismo plazo, si así fuese necesario.
Entre las principales medidas impositivas, fiscales y crediticias, se incluye la incorporación de los ATP (Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción) hasta 31 de diciembre de 2020 para todo el sector turístico, aportes no reembolsables para las micro y pequeñas empresas de hasta dos salarios mínimos, la prórroga por 180 días de todos los impuestos existentes y un incentivo para la preventa de paquetes turísticos nacionales.
En sus fundamentos, el texto sostiene la necesidad de «paliar el impacto económico, social y productivo en el turismo, en todas sus modalidades, en virtud de la pandemia por coronavirus Covid-19 y brindar las herramientas para su reactivación productiva”.
Desde la Federación de Agencias de Viajes y Turismo, FAEVYT, habían tomado conocimiento de la convocatoria realizada y solicitaron a todas las fuerzas políticas que propiciaran el tratamiento y la aprobación urgente a la norma que ya venía con media sanción del Senado.
Para ellos representa la posibilidad de que las empresas del turismo, que hoy se encuentran en instancias límites de subsistencia, contar con un marco propicio que les permita analizar instancias alternativas a las actuales, que no las lleve inevitablemente al cierre, con la lógica pérdida económica y de empleo y la posterior crisis social que esto determinaría.
“Ahora con la ley, – decían desde FAEVYT, tendremos una oportunidad para frenar esta lamentable situación y debemos hacerlo en forma urgente.
Y el Congreso, aún en sesión virtual rechazada por la oposición desde el interbloque Juntos por el Cambio, le dio la respuesta que esperaban.
De atreverse a impugnar la sesión, Juntos por el Cambio tendrá que pagar un alto costo político, y la factura se la van a pasar nada menos que 500 mil trabajadores del turismo que esperaban ansiosos por esta ley reactivadora.



