zPremio Comunas

Temor al poder del silencio

Cuando falta apenas una semana para las PASO convocadas para el próximo domingo  13 de agosto, la pelea entre candidatos  del oficialismo vs. la oposición  en toda su amplia gama de colores, se vuelve encarnizada. Algunos vociferan  y hasta denigran de sus rivales en actos públicos,  por  canales radiales y hasta televisivos, o inundan  el espacio público al costado de avenidas y rutas con  costosas gigantografías  exhibiendo sonrisas celestiales. En cambio, pocos, como Cristina,  guardan,  un silencio que  sin proponérselo, atemoriza.

Por Margarita Pécora

Cada persona es dueña de su silencio y esclavo de su palabra , y el silencio es el muro que rodea a la sabiduría”-ambos proverbios vienen como anillo al dedo, para  describir  el estado  de preocupación y hasta temor  que  empieza a manifestar el oficialismo (Cambiemos)y otras alianzas  en disputa electoral, por lo que   ha sido, no  un silencio absoluto, sino  un discreto uso del discurso de  campaña por parte de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner, desde su lanzamiento con el espacio  “Unidad Ciudadana” en junio pasado, desde  el estadio del club Arsenal de Sarandí.

Una encuesta de la consultora Opinión Ciudadana da cuenta de que Cristina lidera la intención de voto a senador nacional en la provincia de Buenos Aires, mientras que el segundo lugar correspondería a la fórmula encabezada por Sergio Massa y Margarita Stolbizer. Esta última  ha sido la persona que más ha pronunciado el nombre de Cristina- con un empecinamiento  en querer ponerla  tras las rejas, que el más común de los argentinos ve rayano  más con la antipatía personal,  que  política.  Y es así que Cristina, sin abrir la boca, ha sido mencionada por Stolbizer tantas veces-aunque siempre fuera negativa-, que ha sido quien más ha marcado la polarización y  paradójicamente le ha dado vida al  supuesto “cadáver político” que  ella y el resto de la oposición  pretendieron  instalar acerca de la ex presidenta.

La dispersión de la oposición  y las  visibles  fallas  en  los pronósticos económicos del gobierno de Cambiemos,  la ponen en serios aprietos.

Según el  estudio de la citada Consultora, la dupla Kirchner – Jorge Taiana tendría una intención de voto del 31,6%, mientras que Massa y Stolbizer, alcanzarían el 25,8%.

Si bien Mauricio Macri  fue el ganador de los últimos comicios y tiene mandato asegurado hasta el  2019, lo que le hace  sentir medianamente  tranquilo porque estas elecciones  no van a bajarlo  de la poltrona de La Rosada, simbólicamente  ha sido  el gran  perdedor desde el punto de vista  político y estratégico, porque sus ensayos de cambiar  el rumbo de la economía del país, con medidas de ajuste  solo lograron sumirlo en una crisis,  caracterizada por shock inflacionario y recesivo,  elevando a 32,9 % la cifra de pobres  que ya  acumula la población  argentina(según informe de la UCA)

Durante los primeros meses del mandato  de Cambiemos, se notó  una cuasi parálisis de la reacción social   que podía compararse con el efecto de la anestesia. Llovían las  promesas de cambio, y  las pruebas y errores que trataban de subsanarse sobre la marcha, con pedido de tiempo a la sociedad “hasta que llegue la lluvia de inversiones y el derrame  se traduzca en mejorías”;   pero el tiempo ha pasado   y los  pocos argentinos que quedaron anestesiados  empiezan  a abandonar  el letargo, viendo que lejos de mejorar, empeora  la calidad de vida  y se ven afectados no solo el consumo interno, la producción y el empleo, sino la esperanza de vida.

Las flechas  que indicaban el camino hacia el “cambiemos  para mejorar a  la gente”, giran  en rumbo contrario apuntando  al  ajuste que implica una enorme transferencia de recursos a sectores concentrados y una deuda multimillonaria que pagaremos con nuestras vidas.   En lugar de crecer, la economía empezó a caer, y lejos de haber más empleo, se multiplicaron los despidos y creció la conflictividad social.

Ya  se van desperezando aquellos que confiaron a ciegas sus  votos  a un gobierno que  prometió mucho y muy poco cumplió.  Ya  la sociedad  no necesitan   más pruebas para  activar  sus mecanismos de reacción  ante un “engaño” para quienes  creyeron en un proyecto que cambiaría  para mejor, y que dejaría atrás  lo “nefasto” que  creyeron  era el kirchnerismo. Nada mejor para hablar, en silencio, que  votar por la vida en las urnas.

 

Mostrar más

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba