
En enero de 2001 una mujer boliviana nombrada Marcelina Meneses, fue arrojada a las vías del tren donde perdió la vida, como resultado de un brutal gesto discriminatorio acompañado de insultos xenófobos. Hacía cinco años que Marcelina había migrado a la Argentina en búsqueda de progreso económico y para ayudar a su familia en Bolivia.
Inspirada en estos trágico hecho la diputada nacional del Movimiento Evita, Silvia Horne, impulsa un proyecto de Ley para que se declare el Día de la Mujer migrante.
En diálogo exclusivo con Comunas, Horne detalló los argumentos de su iniciativa, y opinó sobre casos actuales de racismo y xenofobia que convierten a las mujeres bolivianas en su propio país, en blanco mortal de los sentimientos malévolos que se anidan en algunas personas, como la autoproclamada presidenta Jeanine Añez.
¿Bajo qué argumentos impulsa esta propuesta?
“Estamos planteando un proyecto de Ley que ponga fecha y conmemore el Día de la Mujer migrante para reivindicar la situación de esta mujeres de países limítrofes como es Bolivia” -afirmó Horne-.
“En primer lugar, cuando una mujer decide abandonar su país es por absoluta necesidad, buscando un horizonte que le permita tener acceso a alimentos y otros recursos que carece en su país de origen, y hay que combatir las actitudes xenófobas y racistas que reciben en ese tránsito”.
Este fenómeno se ha manifestado de una manera brutal durante la crisis en Bolivia, donde las cholitas, mujeres bolivianas que usan la vestimenta tradicional (pollera y largas trenzas) y son escaladoras, han sido cruelmente vejadas…
“Por eso nos pareció oportuno, pues hace pocos días hubo una sesión en el congreso donde denunciamos el golpe de Estado en Bolivia y yo en particular denuncié la persecución hacia las mujeres que en Bolivia han logrado un estadío de derechos que antes no tenían, y reivindica especialmente a la mujer de pollera, boliviana que hoy levanta la mirada y tiene derecho a la palabra”.
En contraste con eso, la presidenta auto proclamada en Bolivia Jeanine Añez, oculta visiblemente su origen indígena y hoy el pueblo le está pidiendo la renuncia ¿Qué piensa de eso?
“Nosotros creemos que hay además de un golpe de estado, una usurpación de cargo. Ella asume sin el quórum reglamentario, sin el proceso constitucional que permitiría una transición normal, y además reniega de su origen, reniega de su historia y del rol soberano que tiene su país plurinacional. Al mismo tiempo está favoreciendo ya la entrega de los recursos naturales con un negociado respecto al litio, que es un factor de soberanía para Bolivia”.
También llama la atención la manipulación de la religión, a partir de la entrada que hizo Añez con la biblia en alto, a la casa de gobierno…
“Es condenable que una secta fascista use símbolos que son de una buena parte de la humanidad y que responden a un sentido humanista y solidario y cristiano, para hacer todo lo contrario que es oprimir y reprimir al pueblo humilde boliviano.” -señaló finalmente la legisladora nacional-.



