Si La Cámpora lidera las listas ¿Hay consenso para derogar las PASO?

Por Matías Russo Coroman.
Las sesiones en la Cámara de Diputados continúan estancadas. Pese a que hay más de una veintena de proyectos incorporados por Alberto Fernández en el temario de extraordinarias, las diferencias internas en el Frente de Todos postergan el llamado a sesionar.
Hay dos temas centrales que dividen las aguas en el oficialismo. La prórroga del régimen de biocombustible y qué hacer con las PASO en medio de un año electoral. El primero fue promesa del titular de la Cámara Baja, Sergio Massa, pero que el Jefe de Estado finalmente no incluyó en el temario.
Desde el Interbloque Federal vienen denunciando un fuerte lobby de las empresas petroleras que pretenden quedarse con el negocio del biocombustible en la Argentina, y temen por modificaciones al proyecto que ya fue aprobado en el Senado. La lupa estará puesta en el accionar de los legisladores que representan a provincias hidrocarburíferas.
Por otro lado, el PJ, La Cámpora y el Frente Renovador no se ponen de acuerdo en qué hacer con las Primarias. Bajo el argumento del costo y la situación epidemiológica se esconde una cruda puja de poder donde paraoficialistas con dominio territorial se ven amenazados por el avance del kirchnerismo duro.
Gobernadores de todos los colores políticos vienen presionando para que el Poder Ejecutivo Nacional ponga sobre la mesa el debate para al menos modificar el sistema de Primarias, al menos por este año. El ideal de los mandatarios provinciales es darlas de baja definitivamente, pero apremia el tiempo para dar un giro de semejante magnitud: las elecciones están a la vuelta de la esquina.
Resulta clave que Axel Kicillof se encolumne detrás del reclamo para que sea un verdadero acuerdo multipartidario y federal. Sobre todo porque Buenos Aires, con foco en el conurbano, no solo define gran parte de las elecciones, sino que funciona como espejo para las provincias.
Sin embargo, Kicillof se desligó del asunto alegando que en el Senado provincial el Frente de Todos es minoría, por lo que es un tema que requiere una discusión mucho más amplia y llegar a un acuerdo con Juntos Por el Cambio, que también sufre de diferencias internas en torno al tema.
El desinterés del gobernador por dar de baja las Primarias juega en tándem con las pretensiones que tiene La Cámpora por ir en búsqueda no solo de los territorios administrados por la oposición, sino por los que gestiona el peronismo.
El ultra kirchnerismo analiza finamente un puñado de municipios: Esteban Echeverría, gobernador por Fernando Gray a quien Máximo Kirchner pretende correr del PJ bonaerense; Hurlingham, manejado por el intendente más cercano a Alberto Fernández, Juanchi Zabaleta; Merlo, donde se encuentra Gustavo Menéndez; y Lomas de Zamora, donde Martín Insaurralde también sufre las consecuencias de esta interna oficialista.
La “rosca” va a estar en las próximas semanas puesta en cuántos lugares van a poder ganar en la lista de legisladores los distintos espacios que integran el Frente de Todos. Un diputado peronista, ex funcionario de uno de los bastiones kirchneristas del conurbano, indicó a Comunas que “si hay consenso y La Cámpora lidera las listas, podría habilitarse la discusión para derogar las PASO”.
De lo contrario, el fundamentalismo K está lo suficientemente envalentonado para disputar las internas por más que el daño impacte en la coalición de gobierno y tenga su réplica en el escaso poder que conserva Alberto Fernández.
Por otra parte comienza a pesar el temor de los barones del conurbano a que el Kirchnerismo tampoco presione para intentar dar de baja la ley que prohíbe las reelecciones indefinidas. “¿Para qué Kicillof le daría de comer al frente interno que forman los intendentes que pretenden eternizarse y disputarle el poder?”, razona un legislador del oficialismo, que resalta que el ex ministro de Economía “es ideológico, no pragmático”, por lo que no pretende abrir la discusión: “¿Meterse en el barro para beneficiar a quienes pueden condicionarlo?”.
Los intendentes interesados en continuar en sus distritos tuvieron un gesto de Alberto Fernández cuando en un almuerzo que compartieron el año pasado, el Presidente sostuvo: “Si la gente los quiere votar una, dos o tres veces, no tiene por qué haber una limitación”.
Fue un simple gesto. Los jefes comunales preocupados de lo que les deparará el futuro de cara al 2023, van a empezar a presionar para tener un lugar en las listas de las Legislativas de este año. Kicillof deberá decidir si incluir a los suyos o relegar ese poder en los intendentes.
Los intereses y las miserias de la política en torno a las PASO también están sujetos a la realidad epidemiológica. Para cuando deberían ser las Primarias las escuelas estarán funcionando como centros de vacunación: un detalle no menor que atenta contra los protocolos que demandan evitar las aglomeraciones y respetar el distanciamiento social.



