
Entre tanto hermetismo y ante el excesivo silencio de los referentes opositores, potenciales presidenciables, como Cristina Kirchner y Sergio Massa, Miguel Ángel Pichetto puso primera y con un encendido discurso se presentó a la sociedad como el “futuro” para recuperar la Argentina.
Sin territorio, con un nivel de conocimiento por parte de la sociedad muy bajo, Pichetto supo tomar notoriedad en estos últimos dos años por haber quebrado su relación con Cristina Fernández de Kirchner pese a hoy ser el garante de sus fueros. Tildado de traidor por los ultra K, el histórico referente se maneja como un termómetro dentro del recinto. Cuestiona a Macri pero es de los que aporta “gobernabilidad”; se postula como el salvador del peronismo pero a CFK la quiere fuera.
Hábil declarante, mejor armador político dentro del Senado Nacional, Pichetto dio a luz al Peronismo Federal. Con aspiraciones presidenciales, cuestionamientos indirectos a Cristina y a Massa, críticas concretas a Mauricio Macri, en el Teatro Metro de La Plata el senador nacional se presentó como precandidato. Contó con el apoyo de legisladores peronistas y sectores gremiales, principalmente de la provincia de Buenos Aires.
Pasadas las 18.30 de la tarde, Pichetto subió al escenario y no tardó en definir al Peronismo Federal como un espacio opuesto a Unidad Ciudadana, pese a que los peronistas definen como que hoy el enemigo es Macri. De forma indirecta comenzó a lanzar dardos para Cristina Kirchner haciendo referencia a “los asesores españoles que están de moda”, y que él había escuchado a uno que valoraba el silencio como estrategia de campaña. Con tono irónico prosiguió definiendo lo que defiende su proyecto: «Representamos el peronismo, ese espacio histórico que expresa el centro nacional. Nuestra propuesta no tiene nada que ver con los sectores de izquierda, troskistas, que piensan que radicalizando todo y rompiendo todo existe la posibilidad de volver al poder»; y apuntó a no incluir al PC “que estuvo con la dictadura militar”.
Como carta de presentación, Pichetto apuntó también contra el frente 1 País de Sergio Massa y Margarita Stolbizer. “Nosotros no somos la avenida del medio, ni el espacio del medio. No somos una alternativa híbrida sin rumbo y sin corazón. Nosotros tenemos ideas y propuestas”. Pese a la diferenciación, invitó a Massa a formar parte del espacio, al igual que a los gobernadores Urtubey, Uñac y Schiaretti.
El flamante pre candidato a presidente dedicó más tiempo a diferenciarse de CFK que del propio Mauricio Macri, al cual cuestionó la actualidad económica de forma tibia para dar pie a su agenda de propuestas en el marco de un contexto mundial proteccionista, cerrado, a partir del Brexit, la asunción de Donald Trump y el rechazo de los europeos a “la migración africana”.
Recuperar a la policía y a las fuerzas de seguridad, desde lo moral, fortalecer sindicatos, realizar “grandes acuerdos económicos y sociales, fueron los aportes sobresalientes de la propuesta de Pichetto para “recuperar y reconstruir al peronismo”.
Además se refirió al tema de la legalización y despenalización del aborto: “El siglo XXI es el de las mujeres y los jóvenes, el Estado tiene que garantizar derechos”.
Entre los referentes que acompañaron a Pichetto, en las primeras filas se encontraban: el Diputado Nacional Diego Bossio, los senadores Alfredo Luenzo y Camu Espínola, el ex Ministro de Economía de Néstor Kirchner Miguel Peirano, Eduardo Camaño, Gilberto Alegre, los massistas bonaerenses José Luís Pallares (senador) y el diputado Ricardo Lissalde. Además, en el acto estuvieron referentes de la Ciudad de La Plata que buscan definir a quién acompañarán: José Arteaga, Lorena Riesgo, Juan Amondarain, Valeria Amendolara, Fabián Lugli y Luciano Sanguinetti.



