SAMUEL CABANCHIK: El Molino pone proa a su renacer
A un paso de convertirse en Ley se encuentra ya el proyecto para devolverle la vida a la confitería El Molino – una joya histórica y arquitectónica que fuera orgullo de los argentinos ubicada en el corazón de la Capital, en la esquina del Congreso de la Nación pero hoy prácticamente en ruinas. Al respecto conversamos con el autor de la iniciativa del ex senador nacional Samuel Cabanchik.
Por Matías Benítez
Este clásico café porteño, en Callao y Rivadavia, cerrado en 1997, podría reabrir sus puertas si se convierte en ley el proyecto del ex senador Cabanchik, que ya fue aprobado en el Senado y tuvo dictamen favorable en la Comisión de Asuntos Constitucionales, Legislación General y Cultura y Presupuesto de la Cámara de Diputados. Y en las próximas semanas podría llegar al recinto.
“Estamos muy satisfechos porque estamos a un paso de lo que comenzó en el 2010 en el Senado, logramos la media sanción por unanimidad y ahora cuatro comisiones también la han aprobado. Creo que en un par de semanas empezará la reapertura. Es un proceso largo, pero esta Ley es un primer paso.
¿Qué significa El Molino, al margen de su valor estético y arquitectónico?
Es una extraordinaria obra del Art nouveau como no hay otra tal vez en la Argentina. Es un edificio catalogado a nivel internacional, hecho por el arquitecto Francisco Gianotti, muy conocido y dejó una obra de arte en sí misma. Ya de por sí hay que recuperarla por eso, y el valor histórico está ligado al Congreso nacional . Tenía hasta un timbre para avisar a los diputados que comenzaba la sesión, y por allí pasaron y elaboraron leyes, Alfredo Palacios, Lisandro de la Torre, también escritores como Girondo, etc. La memoria que conserva El Molino es grande desde el arte y la política argentina, y por otro lado las familias, cumpleaños de quince, matrimonios, bodas de plata, trasciende lo que es una confitería. Es un bar notable, pero también un pedazo de la historia argentina. No se puede seguir dejando abandonado un edificio que ya tiene 17 años cerrado y que nos puede dar luego dolores de cabeza.
También Cabanchik se refirió a la Ley que declara de utilidad pública todo el edificio ”y le otorga al Poder Ejecutivo- precisó-, la propiedad de hacer la expropiación y lo transfiere al Congreso que establece una Comisión bicameral para administrar el complejo El Molino y luego se volverá a concesionar . Sería un museo de arte y de historia. Una puerta hacia al pasado, una al presente y una al futuro”-consignó-..



