
En el año 2011, después de las elecciones presidenciales donde CRISTINA ganó por más del 54 %, dijimos que los segundos (BINNER, ALFONSINITO, DUHALDE) se iban a diluir frente a la potencia de MACRI. No nos equivocamos.
Hoy anticipamos que a MASSA no le conviene que pierda SCIOLI, porque a futuro la resistencia peronista no lo va a tener entre sus filas, ya que ese lugar inevitablemente lo va a ocupar CRISTINA, al mismo tiempo que un fracaso del ingeniero nunca lo va a tener como alternativa, porque sería más o menos lo mismo. Por el contrario, si gana SCIOLI desaparece MACRI, que es quien más se juega en esta elección y MASSA por lo menos tendrá una expectativa ante un posible fracaso, que seguramente habrá de alentar.
Los guiños políticos que el ex intendente de Tigre le hace a la derecha, solo se entienden en la posibilidad de cancelar todas las deudas económicas contraídas para financiar su campaña. El horizonte de este muchacho no puede ser claro, porque el tiempo pondrá en evidencia que fue un traidor al movimiento kirchnerista, de momento se muestra complaciente, pero a futuro no corren los tibios.
Por un capricho constitucional, me refiero a la alternancia en el poder, la Argentina se somete a un cambio riesgoso en todas sus variables, gane quien gane, que puede poner en peligro las conquistas logradas, para volver a ser un país bananero.