Nosotros no somos nacionales, somos liberales y votamos a Macri. Y como todo el mundo que se precie de ser parecido a nosotros, tenemos una prepaga. Nunca alquilamos y tenemos nuestra casa quinta donde rondan los oportunistas del conurbano. Sí, tenemos auto. Pero 2015. La escuela privada no está mal, pero es privada.
Tenemos médico de cabecera. No conocemos un hospital porque dicen que son “para otra gente”. No sabemos discriminar, salvo que sea necesario. No descalificamos, en tanto y en cuanto provengan de Europa y no de América Latina. Tenemos sirvienta y en negro, como debe ser.
Las cacerolas sólo las usamos para pasear por Plaza de Mayo y ordenar al Gobierno cuando no hace caso. Ropa tenemos, pero sólo la mejor. Comidas cuatro, claro que hacemos dieta y además, vamos al gimnasio y a pilates.
Nos vamos de vacaciones pero sólo al extranjero. Punta del Este ya no es cool y en Cuba, demasiada dictadura. Cuotas no usamos, por supuesto que tarjetas, pero la Gold para la chica y la Platinum para nosotros.
¿Asignación? No sé lo que es, YPF me importa poco de quien sea. Los satélites, nunca viajé pero deben ser lindos. Apreciamos una economía nacional, si está en Estados Unidos. En nuestras calles no hay baches, para eso bancamos a Mauri. Y Mauri, lo que es este flaco! Va a ser presidente y ahí aprovechamos para no pagar impuestos.
Deudas con la AFIP debemos tener, pero ¿por qué hay que pagar a los políticos? Que trabajen o que hagan como Mauri, que no nos cobra. Por eso somos liberales. Estamos libres para no pagar lo que debemos, para no respetar las leyes y para discriminar un poquito y de paso, descalificar alguito.
Por eso votamos a Macri al igual que todos. Va, salvo unos pocos planeros que comen choripán, que van a la Plaza a aplaudir a la yegua y de paso te tiran cáscaras de mandarina en el piso, que después limpia un empleado de Mauri que debemos pagar nosotros con algún tipo de impuesto.
Vamos a votar a Mauri y hacemos un llamamiento a toda la gente linda que quiere vivir con privilegios, que no soporta la marchita y le encanta viajar a Europa sin cepo, pero con dólar barato. Votemos a Mauri por más prepagas, menos casas sociales, más restó, más martinis, más chicas que te ayudan pero en negro, más colegios privados, más relaciones carnales con nuestros amos, más servilismo y menos libertad para esos indocumentados. Por eso, el 22 Macri o muerte.