NO BOMBARDEEN BUENOS AIRES
El 16 de junio de 1955 el espíritu golpista se hizo presente en la Plaza de Mayo. Decenas de aviones con la inscripción Cristo Vence lanzaban sus bombas contra el pueblo argentino. Casi 400 muertos, 90 escolares, micros incendiados, cuerpos inmolados, olor a muerte y alegría en los rostros antiperonistas. A pesar de todo el golpe no tuvo éxito, Perón no fue asesinado pero la sonrisa en las caras de los traidores a la patria no se había quitado.
Por Gabriel Russo
En otro siglo, la misma fecha y hace escasos días los fondos buitres intentaron otro golpe blando para aniquilar a la Argentina. Estas vez un grupo de especuladores pusieron en jaque al gobierno y por carácter transitivo a la mitad del planeta. Otra vez los traidores sonrieron.
Públicamente marcaron su alianza ideolígica con los “bad boys”, Pino Solanas, el “socialista” Hermes Binner, Elisa Carrió, Laura Alonso todos dirigidos por Hector Magnetto. Y en el show perverso, cipayo y vil el compañero Jorge Lanada. Con su histrionismo arrastra a miles de confusos para que todos repitan “ si pediste prestado pagá”. Algo que no pasó, otra mentira más del jefe de prensa de las corporaciones para que estas actúen y se lleven puesto el país no sin antes ver de rodillas a Cristina Fernandez.
“Los ghurkas siguen avanzando
Los viejos siguen en la TV
Los jefes de los chicos
Toman whisky y con los ricos
Mientras los obreros hacen masa
En la plaza como aquella vez
Como aquella vez”.
El coro de “No bombardeen Buenos Aires”, mezclaba, la guerra de Malvinas, el 30 de marzo de 1982 con multitudes protestando contra el borracho de Galtieri y el 17 de octubre de 1945 con la gente en la plaza reclamando por su líder.
Hoy como en el 55 el imperio no perdona. Allá a lo lejos y en el tiempo los uniformados ametrallaban a chicos y grandes con un solo objetivo retrasar al país. El 16 de junio no pasó pero si en setiembre de ese mismo año. Y a partir de allí el reloj argentino volvió a atrasar al tiempo que el embajador Alfredo Palacios y Alicia Moreau de Justo, ambos “socialistas”, daban clases de ética con al aval de la revolución fusiladora.
Hoy no está Palacios, es Binner o Solanas los reemplazantes. También los traidores con micrófonos y votos trabajan a destajo allanando el camino al juez Tomas Griesa. Como siempre el coro antes y despúes es el de Charly García con su clamor en épocas de gobiernos duros con políticos blandos , por favor no” bombardeen Buenos Aires”.



