Miles de personas se sumaron al banderazo en Parque Lezama a un año de la detención de CFK
“Queremos tenerla a Cristina de candidata”

En el Día de la Bandera una multitud respaldó a la expresidenta y el peronismo reclamó por su libertad. “Necesitamos tener de nuevo a alguien que cuide a los argentinos y argentinas”, expresó Máximo Kirchner.
“Cristina está presa por las cosas que hizo bien por este país”, resonó en Parque Lezama. Enrique García Medina
“Banderas en tu corazón”, el abrazo que miles de personas quisieron darle a Cristina Kirchner, quien cumple un año detenida con restricciones más severas que las que la justicia impone a genocidas y narcotraficantes. El Día de la Bandera y el primer aniversario de la proscripción de la expresidenta reunió a miles de personas en el Parque Lezama. Esta vez, sin la palabra de CFK, pese a la expectativa de muchos presentes. “Queremos tenerla a Cristina de candidata y no a candidatos por default”, dijo Máximo Kirchner, único orador del banderazo. Su discurso estuvo centrado en pedir por la libertad de la ex mandataria, exponer la situación del país y del peronismo en particular. Desde el escenario esbozó un llamado a la unidad “con condiciones”, explicaron a este diario. “Esa mujer es a la que muchos queremos votar. Esa mujer es a la que muchos queremos tener de vuelta en la Casa Rosada. ¿Y saben por qué? Porque volvemos y queremos tener de nuevo a alguien que cuide a los argentinos y argentinas”, cerró emocionado Kirchner.
Desde el mediodía, el anfiteatro comenzó a llenarse. Una vez más, el Parque Lezama. Allí se orquestó el primer banderazo para pedir por Cristina Libre el año pasado, cuando San José 1111 amaneció sitiado. Ese día, la propia Cristina Kirchner propuso redirigir la concentración hacia el auditorio del Parque Lezama. El mismo lugar al que llegó Néstor Kirchner en 2009, después de la derrota de las elecciones de medio término, para participar de un encuentro de intelectuales de Carta Abierta. “Yo me jubilé gracias a ella”, dice una mujer con ojos llorosos a esta cronista, quien recuerda que “mis patrones nunca quisieron pagarme los aportes”. “Es una vergüenza que Cristina esté presa mientras este gobierno no para de robar”, se indigna un hombre que aprovecha la tarde para vender escarapelas. “Cristina está presa por las cosas que hizo bien por este país”, resuena por ahí. Los testimonios circulan en un parque que se transformó en una locación emblemática para el kirchnerismo. La cara de Cristina, del Indio Solari y ahora también de Taty Almeyda se impone en remeras y banderas que flamean en la tarde de junio.
Esta vez hay escenario y hay dirigentes. Intendentes como Mayra Mendoza, Federico Otermin, Mariel Fernández y Federico Achaval, entre otros, subieron a la tarima que comparten con Juan Grabois, Guillermo Moreno, Jorge Capitanich para respaldar al hijo de la expresidenta. Ya pasó un año desde el día en que la Corte rechazó el recurso de queja presentado por la defensa de Cristina Kirchner y dictó, en tiempo récord, la resolución de apenas diez páginas que determinó la prisión de CFK. “Seguimos demandando la libertad de CFK y que vuelva la democracia plena a la Argentina, una democracia sin proscripción. Somos muchos y muchas los que estamos convencidos de que ella es la alternativa para enderezar al peronismo y, sobre todo, para volver a poner de pie a la Argentina”, dice a este diario la diputada nacional Paula Penacca.
Las actividades que se vienen llevando a cabo con motivo del primer año de detención incluyeron un reclamo explícito por el accionar del Poder Judicial, en el que diputados y senadores del peronismo cuestionaron a la justicia por “atentar contra la propia democracia y ejecutar una proscripción política inadmisible”. Una campaña internacional que busca visibilizar la situación de la expresidenta a la espera de que tribunales internacionales tomen su caso y se expidan, y el masivo banderazo en el Parque Lezama.
Que digan cómo: un mensaje a la interna
El auditorio está repleto; no cabe un alfiler. Es el más multitudinario. Las imágenes aéreas muestran a la gente distribuida por todo el parque. Desde el escenario que se armó en uno de los extremos del anfiteatro, Máximo Kirchner toma la palabra. “Nos debemos un momento de reflexión. De entender cuáles son los desafíos que nuestro pueblo nos manda. No es un desafío personal la práctica política y militante. Es un desafío colectivo”, dice, y agrega: “Resulta que muchas veces dicen, de cara a las elecciones: ‘Hay que mejorar los presupuestos de educación, hay que mejorar los presupuestos de salud, hay que invertir más en seguridad, nuestras jubiladas y jubilados no dan más’. Lo importante de ese diagnóstico es que digamos cómo lo vamos a hacer», reclama.
En medio del discurso se escucha a la gente cantar “Cristina presidenta”. Máximo responde: “Está muy claro quién debe ser la conducción de este proceso político, tal cual cantan ustedes”, y completa con un mensaje dirigido a la interna del peronismo: “Nadie más que nosotras y nosotros quiere la unidad del campo nacional y popular en la Argentina. Los que todo el día hablan de hacer la unidad ni siquiera son capaces de ir a verla a San José para decirle: ‘Compañera, ¿cómo está? ¿Necesita algo?’ Esa es la verdad”. Kirchner parece hablarle a Axel Kicillof. El gobernador de la provincia de Buenos Aires no fue parte del acto ni volvió a visitarla en su casa. Sí hubo, en cambio, dirigentes del Movimiento Derecho al Futuro, como el ministro Gabriel Katopodis, que siguió el acto entre la gente. “El problema es que hay dirigentes que ven al peronismo como un vehículo de acceso al poder y no como una doctrina que pone al pueblo de pie”. Fue otro de los pasajes incisivos.
Equilibrio fiscal vs. justicia social
El hijo de la expresidenta recogió otras de las discusiones que hoy atraviesan al peronismo: el orden fiscal. Kirchner dice en privado que se trata de un tecnicismo abstracto. “La discusión por el equilibrio es una discusión ficticia; todos lo quieren. El tema es a qué costo”, suele repetir en conversaciones con su entorno. En público, el diputado se pregunta: “¿De qué te sirve el equilibrio fiscal en la Argentina si los hospitales se te caen a pedazos? En la Argentina lo que tiene que volver a haber es justicia fiscal para que haya equilibrio social. Los que más tienen, más ponen. Será imposible, si no construir una patria que brinde oportunidades”, sentenció.
“Si nuestra gente no es prioridad, ¿para qué carajos nos presentamos a elecciones?”, cuestionó Kirchner. El diputado piensa que los sectores que hoy hablan de la importancia del equilibrio fiscal son los mismos que apoyaron el acuerdo con el FMI, y cree que no hay manera de solucionar los problemas de la gente si no se reestructura la deuda externa.
Cristina Libre
Sobre el final, Máximo recordó hitos de la gestión de la expresidenta que marcaron a fuego su destino y explican la persecución judicial: “Recuperó las AFJP para los argentinos y las argentinas, recuperó Aerolíneas Argentinas, YPF y Vaca Muerta, y se le paró de manos a los fondos buitres. Ese día, Cristina sabía cuál era su destino y aun así no la pudieron doblegar”, dijo el diputado de UxP. En efecto, la recuperación de Vaca Muerta posibilitó el récord exportador que celebra la gestión libertaria. Combustibles y energía explican casi la mitad del superávit comercial. “Si alguno piensa que esa mujer que le dio ocho años a la Argentina resta votos, quisiera que me expliquen esos supuestos compañeros si vamos a juntar votos siendo empleados de las mineras y petroleras en el Congreso”, remató, señalando al gobernador de Catamarca Raúl Jalil, el único nombre propio de la jornada.
El último tramo fue el más emotivo. Máximo transmitió el saludo de CFK: “Miren, ustedes no saben, ni imaginan, la alegría que le da cuando ustedes la van a ver. No saben ni imaginan cómo disfruta cada bocina que llega desde la calle, una mañana, una tarde o una noche. Queremos tener una candidata y no candidatos por default”, dijo, y reinstaló la idea entre los presentes de pelear por una nueva candidatura de la dos veces presidenta. Fue el cierre.
Muchos se trasladaron a San José 1111. Allí, hace un año, Cristina está detenida con restricciones más severas que las que pesan sobre narcotraficantes o genocidas. La expresidenta solo puede recibir visitas de dos horas, dos días a la semana. Un abrazo colectivo se dirigió hacia Constitución. CFK salió al balcón y respondió, sonriendo, con los colores de la bandera.
“Marcó un sendero para construir la unidad del campo popular sin resignarse a un posibilismo entreguista”, dijo a este diario el senador Jorge Capitanich sobre el discurso de Máximo Kirchner. “El discurso fue ejemplificador, de fuerte contenido peronista, diciendo lo que hay que decir sin esconderse debajo de una baldosa”, dijo la diputada Teresa García, quien además destacó “el buen ánimo, la alegría y las ganas.



