MetroGAS detectó una conexión clandestina con cámara boroscópica

Técnicos de la distribuidora identificaron una ilegalidad en una empresa metalúrgica de Lanús que habría evitado el registro de más de 1,4 millones de m³ de gas en tres años. Para la inspección se utilizó por primera vez una cámara boroscópica, que permite visualizar el interior de las cañerías sin romper.
La empresa registraba consumo cero en medidor pese a tener hornos de fundición de aluminio en funcionamiento. La anomalía se confirmó con una cámara boroscópica, un dispositivo con un visor en la punta de un tubo flexible, de funcionamiento similar al usado en endoscopías médicas. La herramienta permitió recorrer el interior de la red de distribución y obtener imágenes en tiempo real de la derivación ilegal, ubicada en el ingreso de camiones, bajo aproximadamente dos metros de concreto.
Según estimaciones de la distribuidora, entre 2023 y 2026 la empresa utilizó más de 1,4 millones de metros cúbicos de gas no registrados. El volumen equivale al consumo anual de unos 1.500 clientes residenciales del área metropolitana y representa un valor cercano a 749 millones de pesos.
“La incorporación de nuevas tecnologías es parte de una estrategia que se viene implementando en la compañía en los últimos años, orientada a optimizar nuestros procesos de fiscalización y mejorar la capacidad de respuesta operativa. Estas herramientas nos permiten brindar un servicio más seguro, confiable y eficiente para todos los usuarios”, explicó el CEO de MetroGAS, Sebastián Mazzucchelli.
El caso comenzó a investigarse en 2023 por inconsistencias entre el equipamiento a gas instalado y la ausencia de consumo medido, además de la falta de registro de abastecimiento alternativo con gas licuado. Tras meses de seguimiento, el operativo con cámara boroscópica permitió confirmar la irregularidad y reunir evidencia en el momento de la inspección.
“Esto cambia la forma de trabajar: pasamos de cavar para confirmar sospechas a intervenir con precisión gracias a la evidencia que obtenemos desde el primer momento”, señaló Matías Boccarini, jefe de Fiscalización y Control de MetroGAS.
Desde la compañía advirtieron que las intervenciones no autorizadas sobre la red generan riesgos de seguridad, como fugas, incendios o explosiones, además de afectar la equidad del servicio entre usuarios que cumplen con el pago.
La cámara boroscópica se incorporó como parte de una estrategia de fiscalización que busca optimizar procesos y mejorar la respuesta operativa. Con una inversión inicial de poco más de mil dólares, la herramienta ya se utilizó para detectar tres casos de fraude en pocas semanas, según informó la distribuidora.
La anomalía quedó a cargo del área Legal de MetroGAS, que inició gestiones con las autoridades de la metalúrgica para avanzar en las acciones correspondientes.


