Mariano Pinedo: “Hay que abrazar, conducir y organizar a los nuevos actores”
Por Matías Russo

En diálogo con Agencia Comunas, el Diputado Provincial por Unidad Ciudadana, Mariano Pinedo,
referente del Movimiento Arraigo, y anfitrión del encuentro regional que se llevó a cabo el pasado
martes en San Antonio de Areco, bajo el lema “Hay 2019”, a modo de continuidad del encuentro
nacional que se realizó en San Luis, analizó la situación que atraviesa el movimiento peronista.
¿Qué aportó el encuentro en San Antonio de Areco?
Percibimos la necesidad de darles más protagonismo a las bases del peronismo territorial y no
tanto el debate en torno a los grandes dirigentes. Desde la segunda sección electoral, con vecinos
de distritos cercanos, decidimos plantearles desde nuestra región hacer ejes temáticos sostenidos
en el tiempo.
¿Qué se debatió?
“Patria Grande y nuevo escenario mundial”, como eje temático por la crisis que se generó a partir
de la prisión del ex Presidente Lula, motivada en una operación orquestada desde el poder
concentrado brasilero y mundial. Públicamente el ejército brasilero salió a decir que si Lula no
terminaba preso, iba a haber un golpe de Estado; presionó el poder económico, la red O ‘Globo y
asociados, necesitaban que Lula esté preso para garantizarse que en Latinoamérica no vuelva al
poder un líder de esas características.
¿Cómo percibís la intervención del PJ? ¿Profundiza la división o ayuda a la reorganización?
La intención del gobierno operando sobre la jueza Servini de Cubría fue la de otorgarle una
herramienta institucional histórica, importante desde el punto de vista simbólico, al espacio del
peronismo que es amigable con ellos. Además buscan mostrar a la opinión pública un conflicto
entre sectores del PJ donde algunos se comieron la curva de ir a confrontar físicamente y de cara a
la sociedad se muestra una imagen de violencia. El interventor es el personaje sindical y del
mundo del peronismo peor visto, no sé si de la historia, pero al menos de los últimos tiempos.
Para el gobierno eso es ganancia. Ahora la reacción que se produjo en el movimiento nacional por
fuera de lo que significa el PJ fue unánime en el sentido de repudiar la intervención de la justicia
en la política y mucho menos con esos argumentos vergonzosos. Reaccionaron en contra de la
intervención incluso dirigentes cercanos a Barrionuevo. Él es esposo de una de las espadas de
construcción del massismo, pero muchos dirigentes de ese espacio dijeron “no, eso no, no es por
este camino”. Se va a revocar, fue un globo de ensayo buscando que nos agarremos a palos y
mostrar la idea de que somos violentos. Por suerte no ocurrió, pese a la militarización de la zona,
la construcción del peronismo pasa por otra agenda. Hay 2019, el espacio que estamos
construyendo entre muchos sectores, con generosidad, amplitud y vocación para que confluyamos
si es necesario en una PASO pero dentro del mismo espacio. Llevar nuevas figuras y nuevas
agendas, ahí el peronismo va a salir por arriba a su conflicto de desunión y va a unificar una
posición que despertará especial esperanza en el pueblo.
¿Qué incluye y qué deja de lado la nueva agenda?
Deja de lado, con mayor o menor injusticia, la agenda de la reivindicación de nuestros mejores
años de gobierno. Somos conscientes de que el pueblo nos votó, nos premió en diversas
oportunidades con Néstor y Cristina, pero no podemos seguir diciendo que esa es nuestra agenda.
Estamos convencidos de todo lo que hicimos pero eso ya fue definido. Ahora hay que construir
una nueva agenda de futuro, con la incorporación de todo el baraje histórico que tiene que ver no
solo con 12 años Kirchneristas sino con toda la historia del movimiento peronista en general, pero
hay que proyectarlo a futuro. Hay que discutir tierra, techo y trabajo, como eje de realización
personal y familiar de los pueblos en sus lugares de origen, discutir el arraigo como estrategia
poblacional en donde nuestro pueblo no tenga que sacrificar su cultura y amontonarse en los
grandes conurbanos, sino que pueda reformularse desde sus lugares de origen, discutir el modelo
productivo, la soberanía alimentaria, el acceso al hábitat justo, cuestiones novedosas, con actores
nuevos que son las comunidades locales y los gobiernos locales que las representen que tienen
herramientas, cercanía, democracia más directa, resolución de problemas concretos, con
particularidades de la época que el peronismo debe abrazar: la participación de los movimientos
sociales como nuevos actores de la economía, la reformulación del movimiento obrero, la
incorporación a la vida política del movimiento feminista con una agenda enorme de cuestiones
que hacen a la más estricta justicia. Hay que abrazar, conducir y organizar a los nuevos actores.




