Magui Muñoz de Ubaldini: “A Macri no le importa la gente”

Invitada en el piso de Comunas dialoga para nuestra habitual audiencia, la autora del libro “Volver a Saúl”, Magui Muñoz de Ubaldini, viuda del histórico dirigente que logró convertirse en el referente máximo del movimiento obrero durante los años ochenta, gravitando fuerte en la resistencia a la Dictadura militar. Hoy las bases siguen reivindicando a Saúl.
Por Rodrigo Marcogliese
“Estar preocupado por los mercados en momentos en que hay gente que se muere de hambre, es desubicado”. Fue la expresión escogida por Magui , asesora en la Casa de la provincia de San Luis, y seguidora del Partido Compromiso Federal, para catalogar de sádico y mentiroso a quien pronunció esa expresión (el presidente Mauricio Macri)
Sobre la intervención judicial (atropello) y el momento gremial, comparado con la situación de décadas pasadas, Muñoz de Ubaldini manifestó:
“Esto de ahora, de Bonadío y toda la sociedad judicial es que realmente están desesperados- afirmó -el poder judicial es muy grande, casi más que el poder político. Lo de hoy fue una payasada. Estuvo armado, no creo que se equivocaron de dirección, montaron un circo y les salió mal. Sabía que ahí no puede haber nada. Con respecto a la persecución a Cristina, y el tema del libro que recién lo comentábamos. A qué juez no se le ocurriría primero tratar de llegar al Contrato antes de largar semejante avasallamiento, sobre todo cuando las regalías están donadas al hospital de Niños de La Plata.
Una averiguación hubiese sido breve.
Subestimó a Cristina y la inteligencia de todos. Esta “sociedad judicial “supera todo lo que uno se pudo imaginar- agregó Magui-
Al preguntarle sobre el vínculo con Moyano, y Barrionuevo, dos personas que en su momento le fueron cercanas a Ubaldini, la interlocutora indicó:
“Hace años cuando Saúl vivía estaba permanentemente con ellos. Barrionuevo fue, es y será un traidor con todas las letras, palabras le guste a quien le guste y pese a quien le pese,-aseveró – porque fue el artífice de armar todo para después de la lucha contra la dictadura en la que él no participó, contra el gobierno de Alfonsín cuando se le disparó la inflación y los problemas que hubo, pero cuando llega Menem al poder, que Saúl lo acompañó en toda la campaña recorriendo provincia por provincia. Hay que recordar que Menem no era conocido en todo el país sino en La Rioja, Formosa, Capital Federal, porque frecuentaba muchos lugares de la noche- ironizó-; y Saúl sí, porque ya venía de estar en la CGT, así que lo acompañó en toda la campaña, tanto a él como a Duhalde y cuando asume, una de las cosas que dice Menem es que si él decía lo que iba a hacer, nadie lo votaba, ahí es donde pone como ministro de Economía (toda esta historia la cuento en mi libro). Y ahí es cuando Saúl alerta a los compañeros y ante lanzamiento de privatizaciones, intención, Saúl hace un `primer acto pero es cuando interviene Barrionuevo enviado por Menem para sacarlo del medio a Saúl. Detrás de eso estaban los servicios…
Recién nombrabas a Alfonsín… ¿las a frases a Saúl, se le ocurrían o las tenía pensadas?
La frase en particular es de una viejita, que dijo perdóname Saúl que “yo tomo lo que me dan-como dijo Perón alguna vez- y después en las urnas saben a quién votar, pero lo necesito, es porque llorar es un sentimiento y mentir es un pecado. Esa frase no era propia de Saúl pero le quedó muy grabada.
El era genuino, como se mostraba, improvisaba muchísimo. Cuando estuvo el Papa en la Argentina en el acto de Mercado Central, a él le dieron una pauta, le acotaron el discurso que era larguísimo, y dijeron que no podía besar al Papa, etc., y Saúl hizo lo que quiso, habló el tiempo que quiso y el Papa lo abrazó y se dieron un beso.
Escribiste “Volver a Saúl”, en ese libro ¿qué buscabas reflejar?
Antes hubo un primer libro que publiqué en vida de Saúl el 15 de diciembre del ’97 donde contaba hasta casi donde lanzaron a Saúl como candidato a diputado nacional, a tal punto que cuando lo presenté en Pasos perdidos del Congreso, dije que jamás imaginaba que podría presentar ese libro en ese ámbito y siendo Saúl ya diputado, porque asume el 10 y yo lo presento el 15. Muy encima pude agregar una página entremezclada con la foto de Duhalde que decía que si un día tenía que elegir pararse en la vereda de los trabajadores o los empresarios, él estaría con los trabajadores. Era el mismo pensamiento de Saúl, fue diputado nacional dos veces.
Este segundo libro- amplió – lo hice con mucho gusto pero además me sentía obligada porque en el primero mi hijo varón no había nacido, además quedaba una historia pendiente de los 8 años como diputado, la enfermedad. Compilé y el título es lo que dice la tapa en cuanto a la imagen. Porque Saúl está con la mano como diciendo qué hacen que no hacen nada en la CGT rodeado de gente. Es un poco intentar contagiar esa fuerza que tenía, esa reacción ante todo lo que no era a favor de los trabajadores, trasladarlo a los dirigentes actuales y a los que no hacen nada. Qué pasa con la CGT, porque el paro del otro día no estuvo de acuerdo la CGT e hizo un paro muy gracioso el primero de mayo que paro todo el transporte.
¿Crees que la CGT le dio la espalda al paro general?
El que siempre fue oficialista lo va a seguir siendo, son de derecha, hay un grupo (los gordos), De los gordos Saúl dijo “que eran brillantes, no que eran leales”.
Ese personaje siniestro Triaca padre- remarcó-, estuvo durante la dictadura y se paró del lado de la vereda de los militares de la dictadura entregando compañeros, así que el hijo sigue su camino, este gobierno es de hijos de la dictadura, copiaron tal cual el modelo de Martínez de Hoz. Tomó el país con 6 mil 500 millones de deuda externa y cuando se fueron había 46 mil millones. Era un país en ese momento con un modelo económico agro exportador, importador al límite, donde entraba de todo, y fundieron. Se repite la historia.
Concluyendo su exposición por los micrófonos de Comunas, Magui se refirió a Ubaldini lamentó que no esté presente, y dijo que hace mucha falta “para luchar contra este gobierno que está destrozando el país y el bolsillo de la gente.”
“Es muy difícil hacer un líder- amplió-, y hay que esperar mucho tiempo que nazca uno,- y recordó que al momento de morir todavía Saúl tenía marcadas las patadas de la dictadura. “No hay un sindicalista que pueda semejarse a Lula-respondió a comentario del periodista- y señaló esperamos que Cristina se defina.
“El presidente es un desubicado- reiteró-, las tarifas están dolarizadas, y es muy importante fijarse en la gente, pero a Macri no lo conmueve nada”-concluyó Magui-.