Mauricio Macri, el hombre que ha usado de forma constante la diatriba contra la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, acusándola de soberbia, no ha tardado ni dos días en saberse ganador de la poltrona de la Casa Rosada, y ya muestra toda su arrogancia mezclada con amenazas hacia dos naciones de la región, amigas de la Argentina, como son Venezuela y Cuba.
Las primeras señales de soberbia macrista, afloraron en el debate previo al balotaje cuando al abordar su política exterior, el entonces candidato de la coalición de centroderecha Cambiemos, dijo que se compromete a “suspender a Venezuela del Mercosur por sus abusos con la democracia” .
Todo fue previsto en el guión del acto, para la foto-mensaje claro para la Región: Cuando Macri comenzara su baile triunfal, se acercaría por un costado de la tribuna, Lilian Tintori, la rubia esposa del antichavista Leopoldo López y Macri la abrazaría compasivo y emocionado…como así fue.
Ahora la carta que le envió el secretario de Estado de los Estados Unidos, John Kerry, felicitándolo este lunes por la victoria electoral le sirve de estímulo al pichón de títere que ya empieza a mostrar las uñas amenazante contra Venezuela y Cuba.
Cabe recordar que Kerry prometió a Macri cooperar «estrechamente» con el futuro gobierno del líder del PRO y afirmó que «Estados Unidos y Argentina son socios desde hace mucho tiempo»
«Estamos seguros de que Estados Unidos y Argentina seguirán cooperando profundamente para promover la seguridad y la prosperidad regional, y para alentar el desarrollo humano y los derechos humanos tanto dentro de nuestro continente como en todo el mundo» destacaba la carta de Kerry que en otros de sus párrafos reconocía el liderazgo de Argentina en las Naciones Unidas en temas como la no proliferación nuclear y el impulso de los derechos humanos de las personas LGBTI (lesbianas, gays, bisexuales, transexuales e intersex), y queremos ampliar nuestra cooperación en asuntos multilaterales y trabajar con el nuevo Gobierno de Macri para «profundizar nuestros valiosos intercambios bilaterales en materia de educación y cultura, y nuestra colaboración en el área de la ciencia», agregó.
Macri vs. Venezuela y Cuba.
Consultado por Radio Mitre sobre la postura hacia Cuba, Macri respondió: «Lo mismo: en la medida que no avance con este proceso de apertura también vamos a tener el mismo espíritu crítico, queremos defender en serio los valores democráticos» y deslizó la duda de que «Cuba parece estar volviendo a este mundo donde se respetan normas básicas de convivencia».
En dichas declaraciones que publicó el diario Ámbito Financiero, Macri dice en tono que se lee como amenaza, que estará en contra de Cuba “si no avanza en su acuerdo con EEUU”, y advierte que su eventual gestión estará en contra del gobierno de Cuba si éste no avanza en su proceso de apertura y de acuerdo con EEUU.
«Yo asumí un compromiso con la defensa de la democracia, y eso significa la libertad de expresarte como te parezca, y eso en Venezuela no sucede, el Gobierno persigue a los opositores, los encarcela, a los periodistas los persigue», afirmó.
«O respetas los valores democráticos o no, y Venezuela no los respeta. Cuba parece estar volviendo a este mundo donde se respetan normas básicas de convivencia», aseguró el líder del PRO.
¿Desinformado o ignorante?
¿Acaso piensa Mauricio Macri que Cuba es la que no quiere avanzar en el restablecimiento de relaciones con Estados Unidos. ¿Desconoce que es imprescindible, para que se normalicen las relaciones, que sea levantado el bloqueo causante de gravísimos daños y privaciones al pueblo cubano y de afectaciones a los intereses de los ciudadanos estadounidenses?
¿No sabe Macri que en las últimas votaciones en Naciones Unidas, solo Estados Unidos e Israel votaron en contra de levantar el bloqueo?
Paradójicamente, la resolución presentada por La Habana fue apoyada por 191 de los 193 miembros del organismo.
Las autoridades cubanas han insistido hasta el cansancio, sobre la grave dimensión humanitaria que tiene el bloqueo y la violación masiva, flagrante y sistemática que representa, de los derechos humanos de todos los cubanos.
La Ley de ajuste cubano, es asesina, es una violación de las reglas universalmente asentadas del comercio internacional y de la libertad de navegación.
Cuba cuenta con pérdidas que ascienden a los 10 millones de dólares anuales en la compra de alimentos destinados a la población, debido a la necesidad de involucrar a terceros bancos intermediarios para poder realizar las transferencias de pago y adquirir esos productos.
Si no sabía esto Macri, que se lo pregunte a Kerry, el portavoz de Obama en toda la negociación para recomponer las relaciones con Cuba.
Es poco constructivo para la unidad de la región latinoamericana, que un presidente a punto de asumir como tal, deslice una amenaza que conlleva una actitud confrontativa hacia con una Isla que el mundo entero sabe que ha sido devastada por una Ley injusta de la potencia imperial distante a penas 90 millas de suelo cubano.
Pero nada ha de extrañar en estos atisbos de política confrontativa hacia Cuba. Desde hace tiempo, el macrismo apoya las iniciativas de la Legislatura porteña, para premiar, por ejemplo, a la médica disidente Hilda Molina, como personalidad destacada de la ciudad en el ámbito de los Derechos Humanos. Una distinción controvertida por cierto, para una médica que abandonó el juramento hipocrático de seguir salvando vidas a sus compatriotas.
Agasajan y apoyan a todo el que, como el ex presidente Aznar y el escritor Vargas Llosa arremeten contra la Isla donde no existe una sociedad perfecta, pero muchas enseñanzas tiene para dar al mundo sobre los verdaderos Derechos Humanos cuando de salud y dignidad se trata.