Lleva esperanza de vida a Lombardía una brigada médica cubana.

Por Margarita Pécora B.- .
No son hechiceros ni producen milagros, pero donde surgen desastres naturales, o epidemias dejando un manto de muertes, llegan los médicos cubanos y pronto crece la esperanza de vida. Precisamente para ayudar a frenar la elevada cifra de víctimas que reporta Lombardía, la región más afectada de Italia por el Covid-19, arribaron hace apenas unas horas a Italia, 52 médicos y enfermeras integrantes de la insigne brigada cubana que cumplirá su misión humanitaria en un hospital de campaña creado en la localidad de Crema, la región más infectada.
Los cubanos con sus blancos uniformes y portando barbijos, enarbolaban en sus manos las banderas de Cuba y de Italia en clara señal de amistad y ayuda solidaria, cuando arribaron a la terminal aérea de Milán donde fueron recibidos con aplausos.
”Crema recibe a brazos abiertos – sólo metafóricamente por ahora – al equipo de médicos y enfermeras cubanos”, expresó en la bienvenida, la alcaldesa Stefania Bonaldi. “Les decimos “gracias” con mucha emoción y reconocimiento, a ellos en primer lugar, pero también a sus familias y a su generoso país”.
Ellos forman parte del Contingente Internacionalista de la Salud «Henry Reeve», especializado en brindar asistencia sanitaria en situaciones de desastre y graves epidemias. Acumulan experiencias en complejas misiones como el enfrentamiento al Ébola en África, al Cólera en Haití y al gran terremoto en Pakistán, entre otros escenarios.
Fue el 19 de septiembre del año 2005 cuando el líder histórico de la Revolución cubana, Fidel Castro Ruz dejó constituido el Contingente Internacional de Médicos Especializados en situaciones de Desastre y Graves Epidemias “Henry Reeve” y encabezó la graduación nacional de estudiantes de medicina, en la Ciudad Deportiva.
En dicha ocasión Fidel dejó sentado que “el Contingente “Henry Reeve” puede no sólo apoyar a la población en casos de huracanes, inundaciones y otros desastres naturales similares, sino también en determinadas epidemias que constituyen verdaderos desastres naturales y sociales.
“Hay que formar los médicos que requieran los campos, las aldeas, los barrios marginados y pobres de las ciudades del Tercer Mundo. Incluso en países inmensamente ricos, como Estados Unidos, decenas de millones de afroamericanos, indios, inmigrantes latinos, haitianos y otros, carecen de programa y asistencia médica”- remarcó el fallecido líder en aquél memorable discurso.
“Nosotros ofrecemos formar profesionales dispuestos a luchar contra la muerte- había asegurado Fidel y con su estilo enfático agregaba: “Nosotros demostraremos que hay respuesta a muchas de las tragedias del planeta. Nosotros demostramos que el ser humano puede y debe ser mejor. Nosotros demostramos el valor de la conciencia y de la ética. Nosotros ofrecemos vidas”.
Una vez más ha llegado el turno a los médicos cubanos de cumplir con el mandato de Fidel de sembrar vidas, donde hoy sólo vemos caravanas de muertos a causa de la pandemia que sacude al mundo.



