El 2015 se convierta quizás en el año eleccionario más violento desde 1983. Recorrido el año con un fiscal muerto, cacerolazos, grietas en la calle, bares, mesas familiares y una mediocre campaña, el ciudadano no ve la hora de que haya un ganador.
La violencia verbal se introduce en los hogares, medios, lugares de trabajo y en cuanto lugar se encuentren más de dos personas que aparentan conocer la realidad.
Argentina es un país muy politizado pero nunca como ahora se ha visto tanta gente discutir sobre la nada con cero fundamentación e igual conocimiento. Entonces, ¿Quién es el autor del malestar argentino? ¿El Pro, el Frente, Stolbizer o Del Caño?
Ninguno de ellos. Quizás su responsabilidad sea la de cómplice observando las dos terceras partes de la pena. Hay un sólo responsable local: los medios de comunicación.
Y de ellos, con mayor responsabilidad, los dominantes que responden a sus jefes los creadores del poder real.
Los medios con sus empleados intensifican el mal humor. Los televisivos no cesan de repetir cuanta mala noticia encuentren. Si el hecho es de inseguridad, su repetición acontecerá cada 30 minutos. Si el hecho es político y con alguna culpabilidad del gobierno, entrará en la cadena nacional de la mala onda. Todos sus soldados comentarán el hecho con un sinfín de opiniones y un sólo objetivo a lograr: el enojo de la tele platea.
Hoy las operaciones de prensa están a la orden del día. Canal 13 trata de optimizar el tiempo provocando a la clase media, demostrando con hechos armados que el gobierno los toma por tontos. Para muestra un botón, panel de periodistas del canal opinando sobre el video expuesto.
En el video se veía como en las PASO y en el Chaco un buen hombre pagaba 500 pesos por voto a los votantes. Terminaba el video y la indignación invadía y ahogaba a los presentes.
A nadie se le ocurrió aportar un dato más. Nadie dijo que estaba muy bien filmado, que las voces daban el tono justo, es más, parecía una puesta en escena. La otra pregunta tonta, pero importante, era si en realidad se pagaba 500 pesos por voto, para conseguir por lo menos 1.000 votos se gastarían 500.000 pesos cifra fuera de presupuesto en ese pueblito chaqueño.
Como nadie preguntaba, la audiencia compró la puesta en escena y todo aquel que estaba frente a la pantalla habrá explotado de la vergüenza y la bronca. Pero tranquilos, era una puesta en escena.
Hoy Scioli le lleva 3 millones de votos a Macri. ¿Se imaginan gastar 500 pesos por voto? Quiebra el país antes de renovar la presidencia.
Hoy Marcelo Longobardi te despierta indignado por la baja temperatura, Lanata menciona cuatro insultos cada cinco palabras, los informativos reproducen a los primeros, Leuco editorializa la mentira de turno y así el resto de los soldados.
Al día siguiente, el 100 por ciento de esa mala onda se reproduce en Clarín y de ahí a 700 medios audiovisuales. La grieta se ha creado, se ha aumentado y corre el riesgo de terminar con el país. Con tanta mala onda, mentira hecha editorial y saludos en tiempo de insulto inglés, no hay mente que aguante.
Por eso, es menester tranquilizar las aguas, votar por quien quiera cada uno pero estar atento que la derecha es lo que muestran los medios. La derecha es caos, negocios, marginalidad, devaluación y pobreza y seguramente prometerá un país como Disney y nos darán a Uganda. Todos serán globos amarillos hasta alcanzar el poder, luego, si te visto no me acuerdo.
Por eso debemos reconocer que hay una grieta pero también sepamos que los autores intelectuales de esta división son aquellos que manejan los medios.