Ley para las murgas
La represión realizada por la Gendarmería contra la murga “Los Auténticos Reyes del Ritmo” del Bajo Flores, el pasado viernes 29 de enero fue un hecho invisibilizado en un primer momento por algunos Medios y ninguneado por el Gobierno. Desde el cuerpo legislativo provincial, la diputada quilmeña Eva Ramírez, no solo condena el hecho, sino que propone una Ley que dignifica las murgas.
Por Margarita Pécora B.
Los canales de noticias al fin se dieron por enterados de lo ocurrido y empezaron a desfilar las imágenes de chicos heridos por proyectiles disparados por la Policía Federal, hecho que la ministra de Defensa de la nación Patricia Bullrich, ahora ha indicado investigar ante el cruce de versiones que rodea el caso.
En tal sentido, la diputada provincial por el FpV, Eva Ramírez, rechazó enérgicamente la represión contra la murga, mientras los pibes y las pibas estaban ensayando con su director.
“Repudiamos este hecho lamentable y condenamos el atropello y la persecución contra todo tipo de manifestación cultural. Desde nuestro lugar, defendemos el derecho humano a la libertad de expresión y sostenemos que la violencia nunca podrá ocultar nuestra cultura popular”- manifestó la legisladora quien exigió el pleno cumplimiento de la normativa vigente a nivel nacional e internacional en materia de Promoción y Protección de los Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes.
LEY PARA LAS MURGAS
Con el argumento de que las murgas sean reconocidas como parte del patrimonio cultural bonaerense, la diputada Ramírez impulsa un proyecto de Ley. Su iniciativa tiene como objetivos visibilizar el valor cultural de las murgas y generar las herramientas necesarias para que puedan trabajar libremente. Además, esta Ley prevé fomentar la actividad autogestora de las mismas, garantizando la utilización del espacio público, y la creación de un Parlamento Murguero con representantes de todos los municipios.
En los fundamentos, la propuesta adopta la definición, pronunciada por la UNESCO y receptada por dicha Convención, que comprende al patrimonio cultural inmaterial como: “el conjunto de creaciones basadas en la tradición de una comunidad cultural expresada por un grupo o por individuos y que reconocidamente responden a las expectativas de una comunidad en la medida en que reflejan su identidad cultural y social”.
“De este modo, la murga es una práctica que adquiere un sentido completo, los bienes hablan de música, danza, creencias y expresiones artísticas. El género identifica a un patrimonio cultural inmaterial formado por un grupo social, que se construye históricamente como resultado de las interacciones y otorga pertenencia a la sociedad que lo originó a lo largo del tiempo.
“Este proyecto fue elaborado conjuntamente con movimientos murgueros nacionales y provinciales, con el fin de reconocer el valor cultural y el rol social de las murgas, generando las herramientas necesarias para que puedan trabajar libremente”, precisó en una nota de prensa, la diputada Ramírez.



