
¿Cuántos días más van a dejar las zonas liberadas en la provincia de Buenos Aires. Por qué sin instancia negociación previa las fuerzas de sublevaron contra Berni, el mismo que planteó el déficit que reclaman los oficiales en cuanto a salario y condiciones de trabajo?
Primero fue Duhalde el que habló de ‘golpe de estado’ y de que la única fuerza con capacidad para realizarlo era la bonaerense, luego una oleada de tomas de tierra que incluso dirigentes oficialistas validaron, acusaciones cruzadas entre Berni y el Chino Navarro, intendentes peronistas sumándose a las críticas señalando a las organizaciones sociales como los instigadoras de las usurpaciones, y en el medio la oposición, la peor de la historia aprovechando la situación para plantear un contexto destituyente.
A Florencia Arietto digamos que se le escapó y anticipó que las manifestaciones policiales sucederían, por casualidad acertó; en cuanto a Berni se le cuestiona cómo no anticipó este problema. Ahora la pregunta es si evidentemente no es sólo un tema salarial y si ninguna oferta razonable conforma la horda de inútiles que ahora dice que hicieron un trabajo extraordinario durante la cuarentena por haber pedido documentos 3 semanas seguidas.
Gran parte del reclamo es razonable igualmente y legítimo, pero éstas no son las formas de ir a protestar de madrugada a gobernación sin una charla previa sin una negociación previa es mínimo extorsivo.
Con la imagen de la sublevación de la policía en Bolivia contra Evo Morales, Cristina Kirchner lo eligió a Berni para conducir la fuerza más jodida del país.
Evidentemente el exceso de micrófono y la falta de el escritorio pone en duda la capacidad del Ministro, que está en todo su derecho construir su candidatura, andar por los canales de televisión, salir por las radios, pero hoy se necesita un ministro, no un candidato, ni un personaje de historieta.
El problema es que hoy, quien no pide la cabeza de Berni, tampoco ve con malos ojos que dé un paso al costado. Los intendentes peronistas no lo quieren y Cambiemos aprovecha la situación para profundizar las diferencias, que encima ahora se suman los oportunistas que quieren quedarse con ese Ministerio.
Desde Seguridad ayer apuntaban a los jefes comunales del sur del conurbano bonaerense, y mencionaban a Martín Insaurralde como el interesado y como uno de los operadores de la desestabilización.
Emilio Pérsico también pidió la cabeza de Berni luego de que este acusara al Chino Navarro de estar detrás de las tomas. Tuvo que interceder la Ministra de gobierno bonaerense Teresa García con los intendentes para calmar un poco las aguas.
Mientras tanto Kicillof mañana anunciará el plan de Seguridad para la provincia que incluirá el aumento y las mejoras laborales para las fuerzas. Habrá que ver si conforma a ese grupo oficiales que en su momento en su juventud eligió unirse a la fuerza con una salida laboral rápida y sin necesidad de un estudio previo. Ahora se dieron cuenta de donde se metieron.
Mientras tanto, por ahora, a Berni lo sostienen el gobernador por pedido de Cristina Kirchner. Si supera esto, si sigue en pie la semana que viene deberá plantearse él también la necesidad de menos micrófono y un poco más de escritorio.



