La hipertensión y la diabetes pueden programarse en la concepción – Por M. Mei
La Decana de la Facultad de Farmacia de la Universidad de Buenos Aires, María Cristina Arranz, conversó con MI Club Tecnológico sobre los estudios que realiza con su equipo sobre la hipertensión como consecuencia de las dietas de las embarazadas.
Por Mariana Mei.
La hipertensión arterial es una de las patologías frecuentes del siglo XXI. Puede desencadenar complicaciones severas como un infarto de miocardio, una hemorragia o trombosis cerebral, lo que se puede evitar si se controla adecuadamente. Las primeras consecuencias de la hipertensión las sufren las arterias, que se endurecen y se hacen más gruesas, dificultando el paso de la sangre a través de ellas.
Acerca de la investigación que está llevando a cabo sobre esta afección y sus causas, María Cristina Arranz, decana de la Facultad de Farmacia y Bioquímica de la Universidad de Buenos Aires (UBA), aseguró: “La hipertensión arterial es una de las enfermedades con mayor incidencia de daño cardiovascular. Hay un porcentaje altísimo de población hipertensa, por eso, es fundamental encontrar sus causas”.
“Actualmente –detalló Arranz-, se sabe que muchas enfermedades cardiovasculares y metabólicas como la diabetes se programan durante la vida fetal. Es decir, al feto se lo programa para tener este tipo de enfermedades de adulto. Esto sucede cuando no se encuentra el porqué y al estudiar llegamos a los motivos que generan este tipo de afecciones. Analizamos que determinados micronutrientes -de los que se necesitan muy poca cantidad en la dieta- están en falta en los organismos estudiados”.
“Entonces el feto se adapta a esa situación, la falta de esta proteína en su madre hace que se adapté y que esté preparado para vivir en esa situación cuando nace, y a lo largo del tiempo, cuando es adulto, padece enfermedades relacionadas a este cuadro”, agregó la especialista.
De acuerdo con los estudios realizados, la deficiencia de zinc es una de las causas de hipertensión arterial, así como también las deficiencias renales que luego no se pueden suplir con una dieta. “Consideramos que el tema es preocupante porque existen encuestas que afirman que un 50 por ciento de las mujeres embarazadas no consumen una adecuada cantidad de zinc en su dieta”, recalcó la decana y aclaró que este mineral se consume a través de los mariscos y la carne aunque también puede ingerirse en verduras, frutas y algunas legumbres pero estas lo tienen en menor cantidad. “Es necesario considerar el tema porque hay muchas embarazadas que son vegetarianas o veganas y llevan una dieta no muy controlada”, finalizó.
Publicado en www.miclubtecnologico.com.ar



