La crisis textil no para en La Rioja: cerró Vic Moi y se suma las fábricas caídas en la provincia

La crisis estructural que sacude a la industria manufacturera del país, por la caída del consumo y la apertura de importaciones, sumó un capítulo en el Parque Industrial de La Rioja. La empresa Vic Moi, un reconocido taller textil dedicado a la confección de indumentaria femenina para primeras marcas nacionales, anunció el cierre definitivo de sus puertas, dejando a más de 20 familias en la calle.

Este nuevo cese de actividades no es un hecho aislado, sino el reflejo de un fenómeno de asfixia económica que el sector viene denunciando. Con este cierre, ya son siete las empresas textiles que quebraron o abandonaron la provincia en los últimos tiempos, consolidando un alarmante proceso de desindustrialización local.
Un combo letal: recesión y apertura importadora
El trasfondo detrás de la caída de Vic Moi combina el derrumbe del poder adquisitivo interno con un cambio de estrategia comercial por parte de los grandes jugadores de la industria en Argentina.
Según explicaron fuentes gremiales, la dinámica que sostenía a estas pymes proveedoras se rompió: por un lado, la fuerte contracción del consumo obligó a las marcas nacionales a recortar drásticamente sus órdenes de producción. Por el otro, la flexibilización para el ingreso de productos del exterior incentivó a que esas mismas firmas dejaran de encargar la confección en talleres locales para transformarse directamente en importadoras de prendas terminadas.
En declaraciones al Canal 9 de la provincia, Gustavo Castro, delegado de la Federación Obrera de la Industria del Vestido y Afines (FONIVA) en La Rioja, describió con crudeza la situación: «Lamentablemente cerró sus puertas Vic Moi. Hacía ropa de mujer para grandes marcas y, por la caída del consumo, tuvo que cerrar», explicó.
Preocupación gremial y el futuro de las indemnizaciones
Desde FONIVA señalaron que en la actualidad la incertidumbre laboral reina en el Parque Industrial riojano, un territorio que históricamente funcionó como uno de los principales motores de empleo de la provincia y que hoy atraviesa horas críticas. El goteo de despidos y la reducción de personal se volvieron una constante que mantiene en alerta a la conducción sindical.
Pese al escenario de angustia por la pérdida de las fuentes de trabajo, Castro rescató la postura que asumieron las autoridades de la firma de confección al momento de comunicar la decisión, diferenciándola de otros cierres patronales en los últimos tiempos. «Reconozco el buen accionar de la empresa para cerrar los vínculos. Estamos en la instancia de arreglar el pago de las indemnizaciones», remarcó el dirigente de FONIVA.
Actualmente, el sindicato concentra sus esfuerzos en las audiencias y negociaciones formales para garantizar el cobro del 100% de los resarcimientos económicos correspondientes a los 21 operarios afectados, mientras continúan exigiendo medidas de contingencia para frenar la sangría de puestos de trabajo en uno de los sectores más sensibles a la política económica actual.
FUENTE. MG



