La CGT le advirtió a Milei que “se acabó la paciencia”
Acto por el día de los y las trabajadoras

Una multitud llegó hasta Plaza de Mayo para conmemorar el día del trabajador. La central obrera llamó a profundizar los conflictos y aseguró que no se va a ceder ningún derecho. La reivindicación de la figura del papa Francisco.
Una multitud acompañó la concentración que organizó la CGT en Plaza de Mayo para reivindicar el día de los trabajadores y las trabajadoras. El encuentro sirvió también para enviar un mensaje al presidente Javier Milei: “Se acabó la paciencia”, afirmaron a su turno los triunviros cegetistas y anticiparon que van a “profundizar los conflictos”. Octavio Argüello, Cristian Jerónimo y Jorge Sola fueron los oradores del encuentro que, con más menos efusividad, afirmaron que “no vamos a seguir aguantado esta explotación”.
La movilización también sirvió para homenajear al papa Francisco que hace poco se cumplió el primer aniversario de su muerte. El encuentro conenzó con un video recordando mensajes del entonces jefe de la iglesia Católica donde convocaba a los trabajadores a defender sus derechos.
Poco antes del mediodía comenzaron a llegar las columnas sindicales buscando ubicarse lo más cerca posible del escenario. Este se levantó delante de la Pirámide y de espalda a la Casa Rosada. Todo un mensaje para los habitantes de la casa de gobierno.
De a poco fueron subiendo los dirigentes sindicales. Además de los triunviros, estuvieron Andrés Rodríguez (UPCN), Gerardo Martínez (Uocra), Víctor Santa María (Suther), José Luis Lingeri (Obras Sanitarias), Julio Piumato de judiciales, Rodolfo Daer (alimentación), Héctor Daer (sanidad), entre otros.
Abajo del escenario se ubicaron los invitados especiales. Allí estuvieron diputados como Paula Penacca, Kelly Olmos, Eduardo Valdés, entre otros. También se vio una columna del Nuevo Más con Manuela Castañeira al frente.
Lorenzo “Toto” De Vedia, cura de la Parroquia Virgen de los Milagros de Caacupé en la Villa 21-24 de Barracas, fue el primero en hablar. No se anduvo con vueltas y reclamó “unidad en estos tiempos que corren”. Es más, envió un mensaje tanto para la política como para el sindicalismo al afirmar que es indispensable “pensar en la unidad más que en las internas y juntos buscar el bien común”.
Ni en los discursos que vendría después y tampoco en el documento que se distribuyó, no hubo, como se especulaba en los días previos, un llamado a un paro nacional. Tampoco se anunció el desarrollo de un plan de lucha. Lo que si se repitió entre los triunviros es que la paciencia habia llegado a su fin y que la central obrera promoverá que los conflictos gremiales se profundicen.
Entre los participantes se pudo ver a los que integran las organizaciones de jubilados que cada miércoles protestan frente al Congreso. Estos fueron los que más reclamaron a la CGT que declaren una medida de fuerza nacional.
Además del cura De Vedia, estaba previsto que haya tres discursos y eran los triunviros. El primero fue el camionero Argüello que, con un lenguaje llano y directo, recordó primero que el acto se realizaba en la plaza de los trabajadores, de las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, pero sobre todo de Juan Domingo y Eva Perón.
Los tres cosecretarios reivindicaron la figura de la resistencia y lucha de Madres y Abuelas y de los líderes máximos e históricos del peronismo. No hubo referencia alguna para Néstor y Cristina Kirchner, a pesar de los beneficios y derechos que lograron y gozaron durante sus gobiernos.

Argüello envió su mensaje directo al despacho del presidente Milei: “No se soporta más el ajuste. no se puede hacer un país libre, justo y soberano pisando los derechos”, aseguró. Luego advirtió que “hay una gran concentración de riqueza que posterga a la mayoría del pueblo, se rematan los recuirsos naturales y se consolida una deuda que es impagable”. Es en esa línea que el dirigente camionero convocó a “decirle basta a este gobioerno corrupto y explotador, pero lo tenemos que decir en unidad”.
Luego llegó el momento del cosecretario general Cristina Jerónimo. El también titular del gremio del vidrio afirmó que “el trabajo digno no se negocia y no vamos a entregar un solo derecho”.
Jerónimo aseguró que “no hay libertad cuando no llegás a fin de mes” y luego buscó que su discurso fuera más allá de los límites sindicales al dirigirse “a los millones de trabajadores que están en la informalidad, que no tienen derechos ni cobertura, queremos decirles que ustedes también son parte de este movimiento obrero”.

El más joven de los triunviros destacó que la CGT tiene un propósito y es el de “marcar un límite a este gobierno. Porque cuando se ajusta a los trabajadores se rompe la Argentina. Porque cuando se precarizan los empleos se destruye el futuro y porque cuando se abandona la producción se pierde la soberanía nacional”.
Luego hizo una convocatoria también a la unidad: “Por eso llamamos a las empresas nacionales, las pymes que generan empleo, a estar juntos. Esta CGT su principal aliada porque sin trabajadores no hay empresas, sin empreas no hay empleo y sin trabajo no hay nación”, dijo. Luego prometió “construir una nueva Argentina, con el trabajo que es el gran ordenador social, donde el trabajo digno sea la regla y no la excepción”.
Por eso, Jerónimo afirmó que “no vamos a retroceder, vamos a pelear por los derechos que nos faltan” y reiteró que el movimiento obrero está unido y no va a retroceder». En el mismo sentido, llamó a “marcarle un límite a este gobierno”, ya que “no hay desarrollo posible sin trabajo”.
El último orador fue el cosecretario general de la CGT, Jorge Sola. El titular del gremio del seguro buscó diferenciar bien las organizaciones sindicales y la CGT de lo que representa La Libertad Avanza: “El gobierno no quiere diálogo, divide y lleva la palabra destrucción como un estandarte. Nosotros, en cambio, construimos incluso donde se destruye. Construimos paz social porque creemos en una comunidad organizada. Contra el sálvese quien pueda, nosotros llevamos la bandera de la paz social, el bien común y la justicia social”.
Sola advirtió que entre las responsabilidades de la CGT está la de protestar, reclamar y acompañar a todas aquellas organizaciones gremiales pero también sociales que luchan por sus derechos. En ese sentido convocó “a ser capaces a dar un paso más, capaces de imaginar, organizar, entender a los que menos tienen, seamos capaces de crear futuro. Tenemos la responsabilidad históirica y queremos un nuevo contrato social, tenemos crear que la justica social sea lo importante en un proyecto de gobierno”.
Por último recordó que la CGT hizo “más de 15 marchas y cuatro paros generales” y cuestionó los datos de pobreza del gobierno al que definió como un Ejecutivo “encerrado en sus teorías, divorciado del diálogo, con ética de derecha, estética de derecha y conciencia de derecha”.
La suspensión del efecto de la cautelar que impedía la aplicación de 83 artículos de la reforma laboral no estuvo entre los discursos, pero si en el documento que emitió la CGT bajo el título de “El trabajo es con derechos o es esclavo”.
Allí el consejo directivo de la central obrera afirmó que “mientras se discute en el ámbito judicial una reforma laboral retrógrada, promovida por el Gobierno Nacional, que despoja de derechos colectivos e individuales resguardados por nuestra Constitución a quienes trabajan, esta CGT continuará combatiéndola por todos los medios a su alcance”.
El texto, tras describir la crisis que generá en todos los sectores el plan económico de Milei, advierte que la tarea de la CGT es “imaginar y organizar una respuesta alternativa que nos conduzca hacia un país políticamente soberano, económicamente libre y socialmente justo”. Nada dice de un plan de lucha y tampoco de una medida de fuerza nacional.
Por Felipe Yapur-PAG 12



