GUSTAVO BEVILACQUA: Un pragmático de la política
En un despacho sobrio, a 7 horas de camino de su ciudad natal, el legislador nacional por el Frente Renovador, Gustavo Bevilacqua, responde con pragmatismo a una serie de interrogantes que van desde el balance su gestión como Jefe Comunal, las decisiones que ha tenido que tomar en su vida política, hasta su visión del momento por el que atraviesa el gobierno de Cambiemos.
Texto: Margarita Pécora.
Con un manejo fácil del lenguaje, heredado probablemente de su interacción cotidiana durante cuatro años con los vecinos del Distrito de Bahía Blanca, mientras fue su Intendente, Gustavo Bevilacqua no elude las preguntas por molestas que suenen. Se muestra seguro de los pasos que ha dado y de su proyección actual. No parece ser amigo de las teorías, sino de juzgar el valor de las doctrinas, por los efectos prácticos.
¿Cómo accedió a esta banca en Diputados y por qué espacio político?
Fue en el 2015, por el Frente Renovador de Sergio Massa. Hasta entonces cumplía funciones como intendente en Bahía Blanca provincia de Buenos Aires. En ese momento no fue mi intención ir por mi reelección como Jefe comunal, la fuerza política tenía decidido que fuera otro quien encabezara y me tocó este rol.
Pero antes Ud. estuvo militando antes con el FpV y después se pasó al massismo…
Sí, provengo del Justicialismo, de toda mi vida peronista. Mi carrera política, si bien mi familia viene también del peronismo, empezamos desde el ’99 en internas partidarias en la lucha por la intendencia del Distrito donde ahora gobierna mi hermano, Carlos Bevilacqua, que es intendente de Villarino.
Fui Concejal, Presidente del Bloque Justicialista, luego pasé a colaborar con un intendente a Bahía blanca del Justicialismo y en 2011 por tema de que el intendente electo fue requerido para ser ministro de Producción, asumí la intendencia durante los 4 años que quedaban de mandato, que se cumplieron en 2015. Pero en 2013 sí estuve en las elecciones con el FpV hasta que por motivos obviamente políticos, desacuerdos me alejé, previo aviso de que no iba a participar más en la fuerza política.
¿Razones?
Una de ellas es que como intendente, creí que no le habían dado desde lo político la importancia que tenia la ciudad de Bahía Blanca, en el interior de la Provincia.
¿Se llevaba mal con Scioli?
No en lo personal, pero sí tenía algún tipo de discrepancia, en la gestión fui muy crítico y eso trajo aparejado algún conflicto con el Ministro de la Producción, pero creo que el rol de los intendentes es representar a los vecinos y eso significa poner primero los intereses de los vecinos por encima de los políticos.
¿Esa falta de respaldo tuvo algún impacto negativo en su gestión como Jefe Comunal en esos cuatro años, es decir, dejó muchas asignaturas pendientes en Bahía Blanca?
Creo que la Provincia de B. Aires en general desde distintos aspectos desde inversiones públicas ha sido muy deficitaria, sufrió una desinversión en infraestructura principalmente. Ciudades medianas o grandes como Bahía Blanca necesita no shocks de inversiones, sino el compromiso progresivo de ir manteniendo inversiones. La Provincia no las hizo, no se pudieron mantener, mi reclamo era permanente por esos cumplimientos, por eso venían los chispazos.
¿Por ejemplo qué porcentaje de cloacas dejó instaladas?
Ese es un tema que venía avanzando y dejamos el 94 %. En agua también, lo que pasa es no solo es la cobertura de una ciudad de 300 a 370 mil habitantes, su crecimiento tiene que ir acompañado por obras también de infraestructura en asfalto, etc., porque no se llega caminando a trabajar. La infraestructura vial tiene que ver con el estándar de vida para poder llegar al trabajo en medios públicos, eficientes, baratos. Teníamos en 2011 colapsado totalmente el sistema de transporte público, se logró revertir prontamente con una empresa estatal y logramos levantar ese sistema. En eso fue deficitaria la inversión.
¿En la actualidad está seguro de que la elección que hizo de Massa como su referente, tiene que ver con que es para Ud. la alternativa ideal para conducir los destinos de este país en el futuro?
Hasta que uno no pasa por una Intendencia desde afuera puede opinar, pero cuando se vive, es una experiencia inigualable. Son difíciles, duras, con mucho trabajo, presiones, pero única, se aprende a ser más práctico en lugar de hablar de teorías políticas, porque uno se fija en las cuestiones del día a día.
Con Sergio Massa me tocó tener un trato que empezó por cuestiones prácticas. Yo era intendente del FpV, sin embargo tenía cuestiones operativas que las tenía que aprobar el Presupuesto, Fiscal, impositiva, necesitaba apoyo para tenerlo y mi primer contacto fue por un simple chat, luego se fue incrementando. Y empezamos a interactuar. Me llamó la atención su preocupación más por ver qué necesitaba, que por el asunto político.
¿Quiere decir que Massa consiguió llenar el agujero que dejó la fuerza política que Ud. integraba?
Sí, por la presencia de forma concreta y el estar permanentemente al tanto de cuestiones necesarias para la transformación. Uno proyecta esto, y dice si en lo pequeño se actúa con esta inmediatez, seguramente es la mejor persona para dirigir el país de esa forma de resolver los problemas.
Sobre la gestión del gobierno de Mauricio Macri que atraviesa momentos de crisis en la actualidad. ¿Cuál es su juicio crítico y su idea de cómo dar el timonazo para que el presidente pueda aguantar los años que le quedan?
Me gana el hecho de haber estado 4 años en un cargo ejecutivo. Es cierto que se está pasando una crisis, uno lo ve todos los días, lo siente , pero creo que lo que ha hecho el FR a nivel nacional y desde el primer día como fue la Ley de pago a los acreedores, la reparación histórica, etc. tuvo la idea de darle sustento a los cambios porque la ciudadanía votó y podemos no estar de acuerdo con las medidas, pero lo que no se hace por el FR no es impedir , ni bloquearle la voluntad que tiene un gobierno de llevarlo adelante.
¿Usted cree que haya alguna intención de voltear al gobierno de Macri?
No , eso es algo que en este país tiene muchos anticuerpos, porque se ha pasado por muchas cosas y está fuera y lejos de eso, cualquier crisis que afecte y llegue a ese punto va a encontrar a la mayoría de la militancia política cualquiera fuera el color, más allá de ideas extremistas. La ciudadanía argentina sí requiere de soluciones, por el bolsillo de los trabajadores resentido, por el aumento desmedido de los servicios conforme los ingresos, hay temas como el educativo que hay que tratar, pero no llegar a conflictos duros que afectan a la juventud, sino ir resolviendo.
Sé que no soy todo lo duro que se espera de un opositor, no soy condescendiente. Pero lo que hace el FR es marcar el convencimiento de que hay que proteger a las Pymes, luchar por el tema de Ganancias, que para nosotros fue poco fijar 37 mil pesos en el ingreso como límite al impuesto, en fin, esto no es demagogia ni oportunismos, sino tratar de mantener esos cambios que se quieren establecer con equilibrio en las cuentas fiscales, etc., hay que promoverlo pero no puede ser del día a la noche.
Creo que el planteo que tiene que hacerse todo el arco opositor es decir: miren se nota que hay un clima social enrarecido, que la idea no es alimentar ese clima, sino decir vamos a tratar de resolverlo.
En los primeros meses tendremos una elección que es crucial para el gobierno, la idea no es sacar un beneficio de eso. Ojalá haya rectificaciones, medidas que resuelvan estos desequilibrios, y tendrán la palabra de apoyo en lo que esté bien, y la de rectificar o poner el límite cuando no quedemos conformes.
Sobre su rol legislativo ¿Cuáles son sus proyectos de Ley que considera de mayor impacto?
Los que tienen origen en las convicciones y la interacción con la gente como fue el proyecto del gas licuado en garrafas, para que no exista su comercialización ilegal, que tuvimos una media sanción en la comisión de Energía, pasó a Derechos del Consumidor. Ahí está esperando un tipo de reforma. Pero esperamos salga.
GOBIERNO ABIERTO.
“Me gusta y nos destacamos por el gobierno abierto, trabajamos mucho en eso desde la Intendencia, con reconocimientos internacionales. Tal vez no tenga tanto perfil social pero si institucional y de confianza en las instituciones. Hemos presentado la Ley de datos abiertos. Como lo han tenido otros países (Uruguay, EE.UU), etc., tiene que ver con la disponibilidad de activos, datos públicos, como se manejan, accesibilidad.
También estamos trabajando con las incompatibilidades y proveedores. En 2014-15 hicimos en la Municipalidad un Decreto para generar Declaración Jurada de los distintos proveedores y contratistas del Estado, para que manifiesten distinto tipo de relaciones y generar con eso una base pública, que este disponible. Ahora ese Decreto estamos tratando de darle fuerza de Ley. El gobierno nacional plantea algo similar. La idea es complementarlo. Porque hay desconfianza en la parte pública y las instituciones tienen que volver a readecuarse.
¿Cree que es un estigma el que los empresarios son el sector más beneficiado por el gobierno de Macri?
En general hay prototipos. En el subconsciente está que los empresarios buscan la ganancia. La sociedad actual lo ve como un desvalor, y la gente espera que busquen la solidaridad, el crecimiento, la empatía, hoy la palabra empresariado no tiene el mejor reflejo. Pero cuando se dice que Macri gobierna para los empresarios, se refuerza esa idea. Es verdad que existen mayores políticas para mayor inversión, hay que ver cuáles son los límites.
Hay empresarios poco solidarios, sobre todo con los despidos, no protegen el empleo, y todos los días hay fabricas cerrando.
La Ley anti despidos fue una ley que el FR trató de luchar y se vetó por parte del gobierno. Cuando se tiene trabajo genuino y se promueve, no se necesita ley anti despido. Tal vez estos cambios de paradigma económico son los que generan un problema. Una ley que diga que no existan despidos no soluciona la cuestión de fondo.



