En la era Milei ya cerraron más de 30 mil empresas y se perdieron 440 mil empleos privados
SEGÚN UN INFORME DEL CEPA


Así lo revela un reciente estudio realizado por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA), entidad conducida por el economista Hernán Letcher. El trabajo, elaborado sobre la base de las estadísticas definitivas de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT), permite dimensionar el alcance del freno productivo sobre las empresas y el empleo privado durante los primeros 30 meses del gobierno de Javier Milei.
Cierre de empresas: el comercio y el transporte en picada
De acuerdo con el relevamiento técnico, la cifra total de empleadores en el país retrocedió de 512.357 a 481.724 en el período analizado. Esto implica que en dos años y medio desaparecieron 30.633 razones sociales, lo que proyecta un ritmo promedio de 33,5 aperturas netas negativas o bajas de persianas por día.

El desagregado por rubro económico demuestra que la recesión golpeó de manera heterogénea, aunque casi ningún sector quedó exento de la pérdida de empresas:
- Comercio (mayorista y minorista, junto a reparación de vehículos): Fue el segmento con mayor cantidad de bajas absolutas, perdiendo 8.408 patronales.
- Servicios de transporte y almacenamiento: Sufrió la clausura o baja de 6.733 empleadores.
- Servicios inmobiliarios: Registró un declive de 4.098 empresas.
- Industria manufacturera: Experimentó la pérdida de 4.020 establecimientos productivos.
- Servicios profesionales, científicos y técnicos: Anotó una caída de 2.691 firmas.
- Sector agropecuario y pesquero: Tuvo una disminución de 2.421 empleadores.
- Construcción: Retrocedió en 2.033 empresas.
Al medir la contracción en términos porcentuales respecto del tamaño inicial de cada rubro, la caída más severa la encabezó el segmento de Servicios de organizaciones y órganos extraterritoriales (17,2%), seguido muy de cerca por el Transporte y almacenamiento (17,1%), los Servicios inmobiliarios (13,8%) y la Construcción (9,3%).

La destrucción del empleo privado: 450 puestos de trabajo formales menos por día
El achicamiento de la base de empresas tuvo su correlato directo en el nivel de ocupación asalariada en unidades productivas (industria, servicios y comercio), donde la nómina total de empleo cayó un 4,18%. Esto supone la desaparición de 411.613 puestos de trabajo declarados, pasando de 9.857.173 trabajadores en noviembre de 2023 a 9.445.560 en mayo de 2026. En términos cotidianos, la economía argentina expulsó 450 asalariados formales por jornada.

El mapa del desempleo generado en el sector privado deja al descubierto el duro cuadro que atraviesan las empresas de producción industrial y la obra pública y privada:
- Industria manufacturera: Lideró la destrucción de puestos laborales en valores absolutos, con 97.312 despidos o cesantías no cubiertas.
- Construcción: Ocupó el segundo lugar en bajas absolutas (-80.399 puestos), pero se consagró como el sector más perjudicado en términos relativos, al desplomarse un 16,8% de su personal registrado.
- Transporte y almacenamiento: Eliminó 72.480 empleos (-13,5%).
- Administración pública, defensa y seguridad social obligatoria: Registró un recorte de 72.312 plazas (-2,7%).

En contraste con este panorama recesivo, solo un puñado de actividades lograron mostrar saldos positivos en la contratación de personal: la Agricultura, ganadería y pesca (+22.473 puestos), la Salud humana y servicios sociales (+14.624) y la Explotación de minas y canteras (+3.604).

Casas particulares: el termómetro del ajuste familiar y su impacto en el empleo
El informe del CEPA dedica un apartado especial al personal de casas particulares, un ámbito laboral que suele comportarse como un sensor inmediato frente a los vaivenes del poder adquisitivo en los hogares de capas medias y altas.
En este punto, los datos formalizados ante la SRT indican que la nómina cayó de 629.660 a 599.527 trabajadores, destruyendo 30.133 empleos registrados (33 bajas diarias). «Este sector es un termómetro sensible de la economía: al no estar protegido por grandes empresas ni convenios colectivos fuertes, el empleo en casas particulares reacciona rápido ante cualquier crisis. Si cae, es señal de que los hogares ajustan gastos (menos personas pueden pagar empleadas) y que el trabajo precario aumenta (muchas pasan a trabajar en negro para no perder el ingreso)», sostiene el informe.

Al consolidar la totalidad de la fuerza laboral privada, es decir unidades productivas sumadas al personal del hogar, la pérdida global trepa a 441.746 puestos de trabajo formales destruidos en 30 meses. La cifra equivale a borrar de manera sistemática 484 empleos en regla por cada día transcurrido desde el cambio de gestión.
Asimetría entre PyMEs y grandes corporaciones: qué empresas pierden más empleos
El análisis cuantitativo del CEPA pone de relieve una notable paradoja al evaluar la dinámica del mercado según el tamaño de la escala corporativa.

Por un lado, la mortalidad empresarial afectó casi con exclusividad a las micro, pequeñas y medianas empresas: el 99,78% de las firmas que cerraron (30.565 casos) tenían plantillas de hasta 500 empleados. Las grandes compañías con más de 500 asalariados apenas explicaron el 0,22% de la destrucción de empleadores (68 casos).

Sin embargo, a la hora de recortar personal, la ecuación se invierte. Las grandes empresas (más de 500 trabajadores) fueron responsables de la mayor parte de los despidos, absorbiendo el 61,02% de la caída total del empleo registrado (-251.176 puestos). Por su parte, las firmas de menor calibre (hasta 500 dependientes) redujeron su personal en 160.437 trabajadores, representando el 38,98% restante de la sangría laboral.
FUENTE. MG



