El impacto político de la movilización por el Indio Solari
Entre el asombro, la reivindicación y el silencio del gobierno

A excepción de un oficialismo al que el fenómeno “le pasó por arriba”, todo el arco político reaccionó tras las multitudinarias manifestaciones de amor hacia el ídolo popular, cargadas de lecturas políticas. Cómo se analiza y qué puede representar a futuro este pogo más grande del mundo.
La movilización popular que generó la muerte de Indio Solari fue mirada desde afuera por amplios sectores de la política. Desde el oficialismo buscaron rápidamente desentenderse del tema, mientras dos de las referencias centrales del peronismo (Cristina Fernández de Kirchner y Axel Kicillof) hablaban públicamente de la partida de un ídolo popular. ¿Qué saldo deja en términos sociales y políticos esta movilización, que dejó expresar una lectura sobre el país y la realidad nacional? ¿Y qué puede representar este pogo más grande del mundo a futuro?
¿Y cuánto vale vivir tan custodiados?
Ante una figura de la magnitud de Indio Solari la respuesta de la dirigencia política estuvo partida. Por un lado, estuvieron quienes se hicieron eco de lo que representaba (y que, para los desprevenidos, quedó claro cuando empezaron las primeras concentraciones masivas del fin de semana).
El gobernador Axel Kicillof habló no solo como dirigente sino como ricotero: “Despedimos al Indio con una enorme tristeza. Fue mucho más que un artista, fue un héroe argentino. Nos dio voz, ideas y poesía a muchas generaciones. Nos quedan su obra y sus banderas: la búsqueda de la verdadera libertad, la alegría y la convicción de que siempre hay un futuro por construir”, escribió.
Que después su gobierno fuera el que se hiciera cargo del operativo para que todos los que quisieran pudieran despedirlo no fue pura coincidencia.
Cristina Fernández de Kirchner lo despidió con una de sus letras: “Vivir solo cuesta vida”. El viernes, además, publicó una historia de Instagram que ponía en valor la impresionante movilización por el Indio, con kilómetros de cola para ingresar al Estadio Gatica de Villa Domínico.
Es conocida la cercanía del artista con la expresidenta y en particular con Máximo Kirchner, que una hora después de conocida la muerte del Indio llegó a su casa de Parque Leloir, sin hacer declaraciones.
En cambio, el presidente Milei no dijo nada, pese a que tuvo cada día una intensa jornada en Twitter. Tampoco el ex mandatario Mauricio Macri consideró que tuviera que referirse al tema. Si se scrollea un poco en sus redes, se puede ver que no hace tanto sí consideró que debía despedir al actor Luis Brandoni.
Para unos, se saludaba a un ídolo popular. Para otros, el infierno estaba encantador.
Qué escribe en mi pared la tribu de mi calle
La movilización popular que estalló estos días genera cierto desconcierto en la dirigencia política. Desconcierto, eso sí, que podría ser mitigado si se recuerda lo que fueron las misas ricoteras, con su capacidad de convocatoria. ¿Solo un ídolo puede movilizar a sectores sociales y etáreos tan discimiles? ¿O la política puede volver a convocar? Lo que se escuchó en los relatos de los que fueron, ¿es una expresión del hartazgo social por otras vías?
Uno de los que ensayó una respuesta fue el diputado socialista Esteban Paulón: “Sin duda la muerte del Indio abrió una puerta importante y se vio expresado en esa inmensa movilización popular de kilómetros de cola para darle el último adiós. De todos modos, entiendo que sus letras, su música y sus posicionamiento político nos contiene y representa a distintas miradas dentro del amplio campo de lo nacional y lo popular y lo colectivo”, advirtió el dirigente. “Él mismo se había definido como kirchnerista, como peronista, pero un poco socialista, un poco comunista. Tenía un poco de todas las culturas políticas que abrevamos en las expresiones populares”, afirmó.
“Creo que pone sobre la mesa una angustia y un sentir muy profundo de la sociedad que hasta ahora no había tenido cómo expresarse. Y que hay un mensaje concreto: cuando el pueblo siente que se toca una fibra, se moviliza en paz -advirtió Paulón-. Muchas veces nos preguntamos hasta dónde aguanta la sociedad argentina el ajuste. Y es que muchas personas están aplastadas por el ajuste. Bueno, la muerte del Indio mostró que esa fuerza está ahí. Y tenemos que ver de qué manera la interpretamos para poder activar”.
Paulón presentó un proyecto para instaurar el Día Nacional de la Cultura Ricotera y el Pogo el 5 de junio. En sus considerandos dice: “La cultura ricotera constituye una experiencia social y cultural única en la historia argentina reciente. Alrededor de la música se consolidó una comunidad diversa e intergeneracional que encontró en las letras, los recitales y los espacios de encuentro formas de identificación colectiva, pertenencia y construcción de sentidos compartidos. Esa dimensión comunitaria convirtió a este fenómeno en una de las expresiones más significativas de la cultura popular argentina de las últimas décadas».
La dirigente del FIT Myriam Bregman dijo a este diario: “Es una comunidad que se construyó por años, por abajo, muchos de esos amigos quedaron en el camino porque este sistema es feroz, pero en cada canción del Indio siempre los volvés a encontrar y te sentís en ese bar de la adolescencia, en esas corridas por las calles de La Plata. Oktubre es un antes y un después en nuestras cabezas. Son muchos sentimientos pero también sembró muchas ideas. Solo espero que esa energía transforme esta realidad de raíz».
Para la dirigente de izquierda, “se expresó un fenómeno cultural, social, pero que muestra unos valores que, ante tanta promoción del individualismo, tenemos que hacer brillar”.
A brillar mi amor
Lo masivo del hecho social movió a la reflexión también al exjefe de Gobierno Horacio Rodríguez Larreta: “El Indio fue mucho más que un músico: fue un fenómeno social y cultural de una potencia enorme. Construyó una comunidad, un lenguaje propio y una pertenencia que atravesó generaciones”, advirtió a este diario. “Su impacto también tuvo una dimensión política, entendida en el sentido más amplio: expresó la fuerza de lo popular cuando nace de manera auténtica, independiente y por fuera de los moldes ideológicos tradicionales”. “Hay fenómenos populares que no se pueden encasillar ni utilizar. Hay que mirarlos con respeto y admiración, incluso cuando uno no forma parte de ese universo. El Indio fue uno de ellos”, consideró Larreta.
“Tengo 52, soy parte de las generaciones a las que los Redondos acompañó. En el Oeste está el agite y ser rebelde era escuchar a Los Redondos. Lo genial que tuvo el Indio Solari es que fueron varias las generaciones que lo escucharon. Muchos vamos a extrañar que no siga produciendo música”, expresó Maria Eugenia Vidal.
Desde Encuentro Federal, Miguel Angel Pichetto consideró: “No es mi interés politizarlo, pero hay una corriente subterránea en la sociedad argentina que aparece y se manifiesta de manera espontánea frente a la desaparición de un ídolo popular. La marcha de la gente bajo la lluvia tenía toda una simbología. Incluso el lugar donde fue velado tiene una historia con el peronismo, ligada a la figura del extraordinario deportista popular José María Gatica». “Me parece que hay situaciones y sensaciones que vive la sociedad y que el Gobierno no está leyendo detenidamente, en particular las heridas sociales que han generado estas políticas”, advirtió Pichetto.
Desde el Unión por la Patria, el diputado nacional Sebastián Galmarini advirtió que “es lamentable que el gobierno no pueda dividir las opiniones políticas del Indio Solari de su éxito como artista en todas sus facetas. Más allá de eso, y la inevitable cercanía del Indio con CFK y Máximo por sus posiciones políticas, no tengo claro que eso tenga un efecto de cambio sobre la realidad política y social. Si fuera así, el velorio de Diego en la Casa Rosada hubiera supuesto la reelección de Alberto Fernández, por ejemplo», consideró sobre los efectos electorales, que son los menos claros. ”Hay que poder diferenciar las cosas en momentos de semejante tristeza popular», estimó.
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